<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-4868168018619969980</id><updated>2011-09-08T10:27:12.976-07:00</updated><category term='Pollo'/><category term='navidad'/><category term='bares'/><category term='salzereda'/><category term='Angel'/><category term='concurso06'/><category term='ConcursoRelatosCortos07'/><category term='laVanguardia'/><category term='relatos'/><category term='eroski'/><category term='cortos'/><category term='metro'/><category term='verano'/><category term='Andrés'/><category term='Ángel'/><category term='Conde'/><category term='Dani'/><title type='text'>Relatos Pitxorras</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://relatospitxorras.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatospitxorras.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Á</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06849316705678727487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_uZokH64fG_g/SdJyy5zph4I/AAAAAAAAADU/Wt1yLu4Y6iI/s1600-R/4486545.ed229efc.560.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>34</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4868168018619969980.post-1355994936496863244</id><published>2011-09-08T10:20:00.000-07:00</published><updated>2011-09-08T10:27:13.015-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Angel'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='verano'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>La Alpujarra</title><content type='html'>Veranear en la Alpujarra es como realizar un viaje espacio-temporal. Viajas en el espacio porque a medida que asciendes respecto al nivel del mar vas notando como el peso de la gravedad se distorsiona. Cuando llevas allí un par de días tienes la sensación de que vas flotando, como un hippy de acampada en  una plantación de maría. La Alpujarra es vertical. Allí lo único que está en plano es la barra del bar. Así que, con estas premisas ya podemos ir componiendo un patrón de alpujarreño: el Gran Lebowsky con los gemelos de Conan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y viajas en el tiempo porque a medida que vas callejeando por los estrechos recovecos de los pueblos blanquecinos involucionas hacia los años 70. Las bicis siguen siendo las BH que utilizaban Pancho y Desi. Los transeúntes van ataviados con prendas de películas de la época del destape (que vienen las suecassssss!!!). Lo único que te hace volver al siglo XXI son los carteles (generalmente tallados en madera) que anuncian que el establecimiento dispone de WIFI. Eso sí, no trates de buscar un ordenador en 50 millas a la redonda, es un tiempo perdido que perfectamente se puede invertir echando cañas.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo mejor de la Alpujarra no es ni una cosa ni la otra. Lo mejor es esa característica tan especial que tienen los alpujarreños de vivir a su ritmo. Que hacen que cualquiera a su lado pueda salir en la portada de la revista Emprendedores. Ahí es cuando te planteas que has vivido engañado durante muchos años, concretamente desde tiempos inmemoriales en los que te han colgado las etiquetas de “pachorra”, “perro”, “vago”, “dejadillo”, “ganso”, “holgazán”, “gandul” o cualquiera que se les parezca. Y es que los alpujarreños están a otro nivel, juegan en otra liga. Ellos no son pachorras, simplemente viven a menos revoluciones. Es como cuando tu walkman aiwa se quedaba sin pilas “queeosspongoochaaavaleee…” “deequéeequereilatapillaa”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Interior de un supermercado. Día laborable en pleno mes de agosto. 19 horas aproximadamente. Me planto delante del dueño del súper y le lanzo la siguiente cuestión:   “¿tienen hielo?”. Como pregunta lo tiene todo. Corta, precisa, directa y además con buena entonación. Seis segundos después (al ritmo alpujarreño pueden resultar eternos), las neuronas del señor, que hasta el momento estaban a gusto echando la siesta, deciden trasmitirle la consigna al cerebro. Es entonces cuando se produce una reacción en cadena que genera  sendos movimientos acústicos y sensoriales, hasta que el hombre atina a balbucear: “mhanfalladounosproveedoreeee”. Noto como mis neuronas, que están en chanclas y bermudas, se ponen tensas al procesar la respuesta. “Warning, warning, nos han pillado en servicios mínimos, a ver cómo salimos de ésta”. En mi cerebro se decide abrir un concurso de neuronas para elegir la mejor réplica, pero queda descartado por falta de participación (consecuencias de la Alpujarra). Así que elijo la que primero me pasado por la cabeza, que dicen que es la que cuenta: “¿Pero tienen o no?”. Mi reiteración en la pregunta inicial genera un cierto estado de nerviosismo en mi interlocutor. Me mira fijamente a los ojos como diciendo “lástiima que yaaa teneeemoooo uuuun tonnnonto del puebloooo poooorque encajabaaasss a la perfessióooon”; pero eso, lamentablemente, no lo puede decir en alto. Sabedor de que no abandonaré el local hasta que obtenga una respuesta, continúa con el duelo de miradas y opta por buscar una salida digna. Coge el teléfono móvil que lleva ceñido al cinturón y procede a marcar alguna tecla. “A veeer cóoomo se llamaaaba éssste, ah sí, Antoooonio, por la Aaaa”. Yo que permanezco pétreo, pongo cara de “suerte has tenido que es la “A” porque si se llega a llamar Francisco antes de encontrar la “F” ya te hubieses cansado”. El hombre pulsa la tecla verde y se retira dos pasos, lo suficiente para marcar distancias y dejarme escuchar la conversación. “Antonioooooo! ¿no ibass a traeeee hieelooo?” (permanece en silencio otros seis eternos segundos procesando la respuesta). “Ahhh! Mañaaaana. Es que tengooo aquí a un cliennnte”. Y en ese momento me mira con una pseudosonrisa. Estoy seguro que ha estado a punto de hacerme un guiño con el ojo, pero supondría quemar demasiada energía. Atónito total, le miro, y caigo en la cuenta de que el tal Antonio, proveedor de hielo, fijo que está pensando en las ganas de tocar los güevos que tiene el tal cliente, con lo a gusto que está el hombre echando cañas, que esta tarde iba a hacer el reparto pero se ha encontrado con Miguel “el acelerao” (este apodo se lo pusieron porque aún va más lento de lo que en la Alpujarra se considera normal) y se han sentado en una terracita a rememorar viejas batallas porque no se veían desde la hora del vermú. En fin, que allí permanezco, casi petrificado, haciendo gestos con la mirada al señor dueño del súper, tratando de transmitirle que por mí no es necesario que le joda la tarde al tal Antonio, que los gintonics que tenía planificados para la noche pueden esperar, que eso que se lleva el hígado, una noche de tregua en una semana lúdico-festiva-etílica-vacacional. A todo esto, el dueño decide recorrer el pasillo, aunque no estoy seguro de si continúa con la conversación o simplemente se está escaqueando. Para evitar tensionar más la cuerda, decido marcharme, no sin antes preguntarle a la cajera (esposa del empleado/jefe) que “si tienen hielo”. La esposa, que tiene las antenas más largas que una amantis religiosa y se ha quedado con toda la conversación, me mira con cara de malas pulgas y contesta “ prueba en el bar”. Moraleja: todo gira en torno a los bares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continuemos con la descripción de la Alpujarra y sus habitantes. Que vayan a su ritmo no significa ni mucho menos que sean lelos. Para ejemplo un botón. En la tetería del pueblo, el único té que estaba agotado era el de cannabis. Que así no me extraña que vayan con ese buen rollo todo el día. Que comienzas la mañana desayunando un bocata de jamón de Trevélez con una copilla de vino, empalmas con el vermú, te lías a echar cañas hasta que te percatas que se te ha pasado la hora de la comida, te pides unas tapas con unos chatos de vino y para acabar tarta de Whisky, un carajillo, copazo y un rosly; que cuando atinas a llegar a casa te haces un té de cannabis para caer redondo en la cama. No me extraña que no perdonen la siesta. &lt;br /&gt;Pero hay más ejemplos. No sólo los alpujarreños están parametrizados así. A los animales también se les ha contagiado. Que estábamos un mediodía echando cañas tan a gusto y de repente oímos cacarear al gallo. A las cuatro de la tarde canta el gallo!!!!!!!! Vale que en el pueblo están de Fiestas, pero me parece un poco desproporcionado. Que a las cuatro de la tarde ya hace diez minutos que se ha despertado Paquirrín. Que parece que hayas cerrado todo los chiringuitos del pueblo y luego te hayas ido a algún &lt;em&gt;after &lt;/em&gt;a Granada. Ya veo al gallo, colega de Guti, con sus fulas y con su camiseta de tirantes “Subidón en Lanjarón”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y hablando de fiestas vamos con otra anécdota. Regresábamos de Granada una tarde de estas frescas (el termómetro marcaba 47 grados) cuando de repente vimos una serie de coches parados en mitad de la carretera. Al bajar a comprobar de qué se trataba vimos un coche (BMW 320 para más señas), volcado en mitad de la carretera. El conductor estaba siendo atendido por una señora que le abanicaba y le daba sorbos de agua. Nos acercamos y, como haría cualquier ciudadano americano que sabe de primeros auxilios dijimos: “póngales los pies en alto”, a lo que el conductor rápidamente contestó “no, que me he roto el pie al saltar por la ventanilla”. (Abramos aquí un paréntesis porque el tema lo merece. A ver una cosa, tú vas circulando con tu BMW, el de te gusta conducir, por no sé qué razón el coche vuelca quedándose en vertical sobre las puertas del copiloto y tienes la gran fortuna de salir ileso. ¡Y cuando saltas del coche te rompes el pié!!!! Tío, la Wikipedia se está rebanando la sesera para buscarte una definición. Fin de paréntesis). Cuando nos acercamos al conductor nos viene un bufido aromático que indicaba que, o bien se ha echado un frasco entero de Brummel caducada, o bien se trataba de un faquir que ensayaba lo de echar fuego por la boca, o bien venía de las fiestas del pueblo de al lado con más cañas encima que en un especial de Jara y Sedal. La cuestión es que allí no dejaba de venir gente y la fila de coches cada vez era mayor. Cada cual decía la suya, y el 99% estábamos de acuerdo en que el personaje en cuestión venía tajao. El 1% restante era una monja que dio credibilidad a la versión del conductor, que podría titularse “POR CULPA DE LA CHINITA”. Y es que esta versión no tiene desperdicio. Resulta que el muchacho iba conduciendo tan plácidamente cuando topó con una chinita que le hizo volcar. Se tercia aquí otro paréntesis (a ver muchacho, ¿me quieres decir que una chinita ha provocado que salgas volando como los coches que perseguían al Equipo A? ¿Una chinita? Pero vamos a ver una cosa, ¿cuándo dices una chinita te estás refiriendo a una porción apenas perceptible de granito? ¿es eso? Porque si es eso permíteme que lo ponga en duda. Aunque quizás…  Claro, ahora encaja todo… Tú venías con tu flamante BMW, con la mano por fuera de la ventanilla emulando al anuncio, y de repente se te ha cruzado una niña ojos rasgados morena con coletas, que iba con un par de bolsas y te ha dicho “aloz, celdo aglidulce, licol de lagalto”… Suerte que has tenido un &lt;em&gt;finalfelí&lt;/em&gt;. &lt;br /&gt;En resumen, que este año voy a invertir en primitivas y euromillones. Que como pille un bote me compro un cortijo (que no requiera muchos proveedores…). ¡Y que me despierte el gallo!. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Dedicado al tito Barbas y Mª José, por un verano cañero&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4868168018619969980-1355994936496863244?l=relatospitxorras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/1355994936496863244'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/1355994936496863244'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatospitxorras.blogspot.com/2011/09/la-alpujarra.html' title='La Alpujarra'/><author><name>Á</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06849316705678727487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_uZokH64fG_g/SdJyy5zph4I/AAAAAAAAADU/Wt1yLu4Y6iI/s1600-R/4486545.ed229efc.560.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4868168018619969980.post-620903201440511932</id><published>2011-04-16T04:58:00.000-07:00</published><updated>2011-04-16T05:03:15.083-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='metro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Angel'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>34 primaveras</title><content type='html'>Una más y van 34. En lugar de cumplir años cuento primaveras. Será por mi visión de la vida que tanto gustaba a mi profesora de Literatura. “Eres un romántico” me decía cada vez que nos cruzábamos por los pasillos del instituto.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;34 primaveras e innumerables recuerdos. Cuando era un renacuajo y acompañaba a mi padre a buscar a mi madre al metro. Su rostro cansado se convertía en sonrisa al vernos y nos besaba con la ilusión de tener a un ser querido esperando su llegada.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;34 primaveras y un sinfín de anécdotas. Como aquella vez que una desconocida me cerró el libro y se puso a charlar conmigo como si fuésemos íntimos. “Yo he visto la peli” comentaba haciendo referencia a la portada del libro. Y yo, atónito, no supe estar a la altura. Lejos de mantener una amigable conversación contaba las estaciones que aún quedaban para alcanzar mi destino. La comunicación es lo que nos distingue de los animales y en lugar de utilizarla preferimos ser antisociales. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;34 primaveras y toda una vida por delante. Viajar, educar, crecer, reír, escuchar, llorar, brindar, abrazarse y seguir enamorado de la mujer con la que comparto mi vida. Como una planta que busca la luz del Sol con la llegada de la primavera, así es el ciclo vital, y así debemos enfocarlo. Cada cual tiene en su Sol el objetivo que se proponga alcanzar. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;34 primaveras y aún veo a mi abuelo, cuando me contaba sus historias en blanco y negro. Me hablaba de la primera vez que vino a Barcelona, de aquellos trenes de madera que cruzaban el Levante en jornadas interminables. De cuan diferente era esta ciudad de su aldea de origen. Y grabadas me quedaron sus palabras, que eran lecciones de sabiduría “mi generación lo pasó muy mal para acabar viviendo bien. La tuya ha comenzado viviendo bien y si no hacéis nada acabaréis pasándolo mal”.  Esa es la filosofía que me impregnó y que trato de seguir en mi día a día. Al fin y al cabo se trata de que entre todos hagamos de esta vida un mundo mejor, donde todos tengamos cabida, como una orquesta donde cada músico desempeña su papel.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;34 primaveras y ya despuntan las generaciones venideras. Son el futuro y algún día serán ellos quienes nos cuiden a nosotros. Responsabilidad de todos  es inculcarles unos valores que les ayuden a ser buenas personas.  Compartir con los demás. Convivir. Y disfrutar. Al fin y al cabo, eso es el ciclo vital. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Publicado en &lt;a href="http://relatscurts.tmb.cat/ca/relat/lliure/4269"&gt;http://relatscurts.tmb.cat/ca/relat/lliure/4269&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4868168018619969980-620903201440511932?l=relatospitxorras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/620903201440511932'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/620903201440511932'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatospitxorras.blogspot.com/2011/04/34-primaveras.html' title='34 primaveras'/><author><name>Á</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06849316705678727487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_uZokH64fG_g/SdJyy5zph4I/AAAAAAAAADU/Wt1yLu4Y6iI/s1600-R/4486545.ed229efc.560.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4868168018619969980.post-5767892618510294403</id><published>2011-03-08T03:11:00.000-08:00</published><updated>2011-03-08T03:48:45.236-08:00</updated><title type='text'>Cazador cazado (un título muy original)</title><content type='html'>Llevábamos ya cuatro días en aquella recóndita playa, alimentándonos únicamente a base de cocos que encontrábamos en el suelo y de agua que íbamos a buscar a un riachuelo que corría unos cientos de metros tierra adentro. Nos resistíamos a renunciar a aquella playa. Desde ella podía divisarse aún parte de la cola de la avioneta que había quedado semihundida con el morro clavado en los arrecifes donde debían estar también los cuerpos del piloto y del quinto pasajero, el novio de Marta, que fallecieron en el violento amerizaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En nuestra última visita al aparato habíamos rescatado una vieja emisora portátil de la cabina, por suerte, los cuerpos no estaban ya allí. El artilugio no funcionaba y no sé si la habría hecho antes del choque, lo mismo era solo una vieja reliquia que el piloto había conservado allí como recuerdo. Al sacarla de su funda de cuero descubrí sus enormes baterías hinchadas. Sabía que no había nada que pudiera hacer para arreglarla, pero nos resistíamos a deshacernos de ella, como si aquel cacharro representase nuestra última posibilidad de comunicarnos con el exterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ahora, nuestra situación era crítica y tenía que tomar una decisión si quería que al menos algunos de nosotros quedase con vida para cuando llegase el ansiado rescate. Acababa de amanecer, las tres mujeres seguían durmiendo en el raquítico refugio que habíamos logrado construir entrelazando unas pocas cañas con unas hojas grandes de una planta que crecía en abundancia por los alrededores. Era apenas un pequeño techo, algo provisional. Aquella noche me había abandonado el sueño desvelado por una idea. Tenía que abrir aquella radio y sabía que ellas no me dejarían hacerlo, pero aquella era nuestra única posibilidad, así que recogí la vieja emisora y me alejé del chamizo con ella. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me fui detrás de unas rocas que quedaban a la parte sur de la playa en busca de tranquilidad. Quizá pudiese hacer allí lo que había pensado: destripar aquella radio para sacar de sus entrañas algunas viejas bobinas de las que utilizaba para modular sus emisiones y volver a montarla sin que se notase. Cogí la pequeña  navaja que siempre me acompañaba y logré sacar los tornillos de la tapa que cubría la trasera de la emisora, con más esfuerzo del esperado, pues a causa del tiempo y del herrumbre del agua, estaban muy oxidados. Busqué en la parte posterior de la placa del circuito y localicé enseguida las bobinas, sabía que cada una de ellas podía estar formada hasta por unos metros de alambre, era una suerte que fuese tan antigua, en los modelos modernos se habían sustituido desde hacía mucho tiempo las bobinas por diminutos transistores, que en aquellas circunstancias, no habrían valido para nada, pero aquel trozo de alambre quizá podría salvarnos la vida. Arranqué tres bobinas, las que me pareció que estaban hechas de un hilo más grueso, volví a cerrar la tapa y devolví la emisora a su sitio con sigilo. Al acercarme a la cabaña oí sus respiraciones, nadie se había despertado, podía seguir trabajando en mi plan, y si tenía éxito quizá me perdonasen aquella fechoría. Volví a mi refugio entre las rocas y empecé a trabajar con la primera de las bobinas. Deslié el filamento cuidadosamente y obtuve algo más de medio metro de resistente alambre, tenía que servir. Al terminar con las tres bobinas obtuve material suficiente para fabricar media docena de lazos. Me adentré con ellos en dirección al riachuelo donde había visto dos días antes merodear aquella especie de marmota. Coloqué los lazos donde me pareció que podían ser mas efectivos y volví a la playa. Solo quedaba esperar y rezar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Visitaba mis trampas tres veces al día sin obtener resultado alguno. Habíamos añadido a nuestra precaria dieta los tubérculos de una planta cuya hoja recordaba a la patata, eran grandes y de sabor dulzón, y aunque su carne era áspera y dura, nos mantenían en pie. Nuestros intentos de pescar habían sido del todo infructuosos, pero la cría, Aurora, había encontrado entre las rocas de la playa un especie de cangrejo y unas pequeñas lapas que hervíamos usando la cáscara de los cocos a modo de cuenco y que también formaban ahora parte de nuestro raquítico menú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada mañana, tras ingerir nuestra ración de coco, intentábamos poner en marcha la vieja emisora, encendiéndola y haciendo girar sus ahora estériles ruletas sintonizadoras, como siguiendo un inútil ritual creado con la única finalidad de mantener alimentadas nuestras exiguas esperanzas. Terminado, como siempre, sin ningún éxito el ritual, cogía mi rústica lanza y me acercaba al río con la excusa de intentar cazar alguna presa. Me alejaba del hogar haciendo oídos sordos a los irónicos saludos que me dedicaban a mis espaldas las mujeres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero aquella mañana algo cambió. Al acercarme a la zona donde estaban mis trampas vi una cosa moverse en el lazo que había colocado más cercano al agua, entre la vegetación que rodeaba la ribera del riachuelo. Al verme llegar, el roedor que había quedado atrapado en el lazo por una de sus patas traseras, comenzó a batirse desesperadamente, revolviéndose y girando sobre la pata atrapada, con tal violencia que temí por el aguante del lazo. Salté hacia él, sujete el alambre pisándolo con el pie y le ensarté mi lanza. Solté el cuerpo inerte del animal de la trampa y volví a recomponerla lo mejor que pude. Se trataba de sin duda de alguna clase de roedor, algo más grande que un conejo, de una especie que recordaba haber visto alguna vez en una visita al zoo de la ciudad y de la que no recordaba su nombre. Pero no me importaba, ahora era mi presa. Apoyé la pica con el animal ensartado en ella sobre mi hombro, y emprendí mi triunfal desfile hacia el campamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después del banquete nos bañamos todos en la playa. Yo jugaba en el agua con Aurora a sus estúpidos juegos adolescentes, nos perseguimos y salpicamos hasta quedar rendidos, y nos fuimos luego a tumbar sobre la arena. Encender el fuego y preparar nuestro festín nos había llevado buena parte de la mañana, ahora era más de mediodía, cansado y satisfecho me dirigí a la choza comunal a echar mi siesta diaria a salvo de los rayos solares, mientras que las tres mujeres se quedaban charlando en la playa como queriendo mejorar su obligado bronceado, lo suficientemente alejadas de la cabaña como para que sus voces no importunasen mi merecida siesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esta vez algo cambió, cuando estuve tendido en  la arena sentí que alguien más entraba bajo aquellas cañas y se tendía a mi lado. Sin mediar palabra, María, la madre de Aurora, se recostó a mi espalda y metió su mano ardiente bajo mi pantalón. "Aléjate de mi niña" fueron sus únicas palabras vertidas suavemente a mi oído, me di la vuelta hacia ella, pero hizo un leve gesto de silencio llevando el dedo índice a sus labios e inmediatamente después me besó. Llevé mis manos a sus grandes pechos maternales, María era mayor que yo, pero conservaba el buen cuerpo de una divorciada que aún se cuidaba, iba regularmente al gimnasio y se preocupaba por "mantener la linea"... y aquellas egregias tetas suyas hacían el resto. Monté sobre ella con la vehemencia que proporciona el deseo largamente contenido, un deseo que no había estado nunca dirigido hacia ella, pero aquello, en aquel preciso instante, no importaba demasiado. La poseí frenéticamente. El encuentro fue breve, sus tetas frotándose contra mi pecho y su pubis ardiente recibiéndome acompasadamente era mucho mas de lo que yo podía resistir. Ella apenas había dejado escapar unos pocos gemidos reprimidos. Al terminar volvió a besarme, se arregló la ropa y salió de nuevo a la playa, yo caí vencido por el sueño y por el agradable cansancio de aquella mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al despertar me bañé y me dirigí hacia el apartado rincón donde había dejado a las mujeres. Las encontré en silencio, algo del todo inusual, con el semblante serio y una actitud distante. Ninguna respondió a mi saludo ni siquiera la maternal María, como si aquello que acababa de ocurrir hacia solo unas pocas horas hubiese sido solo fruto de mi imaginación. Les dije que me dirigiría al río a buscar un poco de agua, la carne quemada de aquel roedor había dejado reseca mi garganta. Para mi sorpresa, Marta se ofreció a acompañarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegamos en silencio al río y subimos un poco hasta pasar el primer recodo, donde el agua daba un pequeño salto en el que llenábamos nuestras botellas. Esperaba la bronca de Marta. Aún con todo el cuidado que había tenido María, sabía que habían podido oírnos, y probablemente aquello le había dolido, a pesar del distanciamiento que Marta había mantenido conmigo desde el accidente, como queríendome culpar por haber permitido a su novio ocupar la plaza delantera de la avioneta que había sido mi sitio. Yo no tenía la culpa, él me lo había pedido, había insistido, yo solo intentaba ser amable, no era justo que me culpase a mí de su muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo nunca me había fijado en María, desde que habíamos llegado a aquella playa mis miradas siempre habían recaído en Marta, solo un poco más joven que yo, de cuerpo escultural, era imposible para mí no quedarme mirándola cuando salía del agua con la ropa de baño empapada. Yo intentaba fijar mi vista en cualquier otro lado, pero todos mis esfuerzos eran inútiles, no podía evitarlo y ella lo sabía, tenía que haberlo notado, estaba seguro. Ahora de repente todo había cambiado. María me había echo una ofrenda que yo no había podido rechazar, y yo no sabía como podía reaccionar conmigo Marta. Esperaba una bronca, una amonestación, no sé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que no había esperado de ninguna manera era aquella mirada felina clavada en mi al volverme para mirarla fijamente. Yo permanecía expectante, sin permitirme ni siquiera pestañear. Marta de pie se sacó la camiseta dejando sus turgentes senos al descubierto. "Ven aquí", fueron sus únicas palabras. Tendí mi mano hacia ella y me arrastró suavemente hasta el suelo. Nos desnudamos completamente y besé extasiado todo su cuerpo. "¿Por qué?" me preguntaba, "¿Por qué ahora?". Pero aquello no tenía importancia. Solo aquel cuerpo largamente deseado importaba, ahora lo tenía entre mis manos y no había nada más. Al contrario de lo ocurrido a mi anterior encuentro, Marta no se tomó ninguna molestia en silenciar sus gemidos mientras yo lamía ávidamente su pubis, sino que parecía más bien exagerarlos, como queriendo hacer saber a toda la isla de nuestra cópula. "Eso era", pensé. "Soy su trofeo y quiere hacérselo saber a María. Ahora lo entiendo". Incitado por sus quejidos, la penetré con violencia, y acompañé sus gritos con los mios dejándome llevar sin pudor alguno por el fragor del encuentro. Me dio la vuelta, pasó sobre mí y me montó. Sus pechos bailaban al compás frenético de sus caderas y yo concentraba toda mi voluntad en hacer frente a sus embestidas. Con nuestros cuerpos sudorosos por el combate, la vi llegar al climax. Se curvó sobre su espalda, quedando tensa como un arco para desplomarse acto seguido sobre mí. Pero su triunfo no había sido completo. Mi reciente encuentro con María me había proporcionado una resistencia que ella no esperaba encontrar. Convencida de conseguir su victoria, bajó su cabeza, besó mi pecho primero y continuó hasta llegar a mi miembro, que tomó entre sus manos  y se llevó hasta lo más profundo de su garganta. Ni siquiera eso bastó. Cansada por el esfuerzo, Marta volvió a mi altura. Con mi miembro aún en su mano me dijo, "Estoy ovulando, no puedo dejar que te corras dentro". Yo la giré. Probé suerte fregándome vigorosamente contra su magníficas nalgas, esperaba su resistencia, pero no la encontré. Al contrario, asió mi berga y la dirigió a su culo, "Despacio" me dijo, y la penetré cuidadosamente, al principio. Ella mantenía su mano en mi pubis impidiéndome profundizar demasiado. Aquello me causaba una tremenda insatisfacción que no pude soportar por mucho tiempo. Incrementé mis embestidas exaltado por sus impúdicos gritos, aumenté el ritmo dejándome llevar por un frenesí desconocido, hasta que alcancé el orgasmo. Caí exultante y completamente rendido junto a su cuerpo jadeante.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4868168018619969980-5767892618510294403?l=relatospitxorras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/5767892618510294403'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/5767892618510294403'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatospitxorras.blogspot.com/2011/03/cazador-cazado-un-titulo-muy-original.html' title='Cazador cazado (un título muy original)'/><author><name>Andrés</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://2.bp.blogspot.com/_jrK0A-70KyQ/Sxn3E4nrvUI/AAAAAAAAA4o/bCPhTr7JpNo/S220/logo.png'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4868168018619969980.post-4295193669451116847</id><published>2010-02-18T12:07:00.001-08:00</published><updated>2010-02-18T12:08:49.996-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Angel'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='bares'/><title type='text'>¿Qué quiere tomar?</title><content type='html'>CHICO: ¿Qué quieres tomar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICA: Me apetece un Martini.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICO: ¿Blanco o negro?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICA: Negro, por favor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El chico se dirige hacia el camarero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICO: Matías, cuando puedas un Martini negro y un quinto. (Se gira dando por hecho que el camarero le ha escuchado y se dirige nuevamente hacia la chica) Bueno, pues aquí estamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICA: Aquí estamos (Repite ella, sonriente).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICO: ¿Quién nos lo iba a decir? (Entona en una mezcla de pregunta y exclamación)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICA: Quién nos lo iba a decir… (Vuelve a repetir ella)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICO: Venga, cuéntame, ¿cómo te va?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICA: ¿Cómo me va? ¡Uf! (Exclama) ¡Qué pregunta más compleja!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICO: Más que compleja, genérica diría yo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICA: ¿Por dónde empiezo? Digamos que si tuviese que contestar con una respuesta genérica diría “no me quejo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICO: …Pero podrías estar mejor (Responde él con una entonación de seguridad).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICA: Bueno, creo que siempre se puede estar mejor, ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICO: Sí, supongo que sí (Responde el chico, que busca con la mirada al camarero).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICA: Pues eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El camarero aparece con la botella de Martini y una copa. Sirve el Martini con hielo, una rodaja de lima y una aceituna. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICO: Ostras Matías, cómo cuidas a las chicas guapas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CAMARERO: Soy un profesional (Comenta el camarero sonriente. Mientras, abre el quinto y lo pone al lado del chico).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICO: ¿Por dónde íbamos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICA: Hablábamos de cómo nos iba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICO: Ah sí… conversación superficial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICA: Ja, ja, ja (Se ríe ella). ¿Qué quieres decir con superficial?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICO: Ya sabes, ese tipo de conversaciones que no te llevan a ningún sitio. En las que no se profundiza. En el escalafón de conversaciones rancias se lleva la medalla de bronce.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICA: Vaya, ¿me estás llamando rancia? (Dice ella mostrando un enfado teatrero).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICO: No, ya sabes que no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICA: ¿Y se puede saber cuáles son las conversaciones rancias que se llevan las medallas de oro y plata?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICO: La de plata es la típica de la máquina de café. Vas a sacarte un café por la mañana y topas con esa persona que solo conoces de vista, que no sabes ni en qué departamento está y no tienes ningún tema en común.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICA: Ja, ja, ja, y parece que el café no vaya a salir nunca. Sí, estoy de acuerdo. ¿Y la de oro?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICO: La de oro es la de ascensor. ¡Qué incomodidad más grande!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICA: Ah, pues a mí me gustan. Dicen mucho sobre cómo es la gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICO: A mí lo único que me dicen es si son limpios o sucios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICA: ¿Y eso?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICO: Porque siempre miro a los pies. ¿Por qué la gente no presta atención a los zapatos? Es muy importante llevarlos limpios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICA: ¡Ups!, pues mejor no mires los míos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICO: Por lo general las mujeres suelen llevarlos limpios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La conversación se interrumpe porque el camarero se acerca, le guiña un ojo a la chica y deja en la barra una bandejita de altramuces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICA: Gracias (devolviéndole el guiño).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El camarero sonríe y se da la vuelta. La chica mira al chico, que en ese momento está con cara de extasiado mirando la bandeja. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICA: ¿Qué pasa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICO: ¡Altramuces! Hacía siglos que no los probaba. Increíble. Me acaba de transportar veinte años atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICA: Ja, ja, ja. Eres un exagerado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICO: Que sí, por lo menos veinte años… (Suspira) ¿Dónde estábamos hace veinte años?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICA: Pues… a ver, déjame que cuente… yo diría que en el instituto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICO: ¡Qué tiempos! Un brindis por aquellos maravillosos años (Chocando su quinto con la copa de martini).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICA: Los mejores (Con un tono de resignación).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICO: ¡Cómo me gustabas en el instituto! ¡Me tenías totalmente loco!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICA: Ja, ja, ja, vuelves a exagerar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICO: Sabes que es verdad (Tratando de mirarle a los ojos, pero ella esquiva la mirada).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICA: ¿Y qué me dices de ti? ¿cómo te trata la vida? (Intentando retomar la conversación anterior).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICO: Sigo soltero, estoy más gordo, ligo menos de lo que me gustaría, me he aficionado al póker on-line, me han ascendido en el trabajo, pertenezco a ese 1% de seres extraños que no se han dado de alta en Facebook y como dato curioso te diré que a mi edad me sigue creciendo el pie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICA: Ja, ja, ja. No cambias. Siempre con tus bromas (Le mira con una mezcla de ternura y admiración).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICO: Bueno, ¿para qué cambiar cuando se está bien?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICA: Me gusta tu filosofía de vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICO: Claro, claro… (Con un tono despreciativo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICA: ¿Qué quiere decir ese “claro, claro”? (Pregunta ofendida).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICO: Nada, da igual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICA: No da igual. Habla. Para eso hemos quedado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICO: ¿Hemos quedado para hablar? Vaya, y yo que me había puesto muda limpia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICA: Eres tonto (riendo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICO: Lo sé. Olvidé comentarlo en mi descripción. Soy tonto. De hecho soy tan tonto que voy a seguir comiendo altramuces en lugar de proponerte matrimonio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin atreverse a mirarle a los ojos, se gira hacia el camarero&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICO: Matías, nos tienes secos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4868168018619969980-4295193669451116847?l=relatospitxorras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/4295193669451116847'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/4295193669451116847'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatospitxorras.blogspot.com/2010/02/que-quiere-tomar.html' title='¿Qué quiere tomar?'/><author><name>Á</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06849316705678727487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_uZokH64fG_g/SdJyy5zph4I/AAAAAAAAADU/Wt1yLu4Y6iI/s1600-R/4486545.ed229efc.560.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4868168018619969980.post-437852985926729942</id><published>2009-01-13T14:29:00.000-08:00</published><updated>2009-01-13T14:31:44.060-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='metro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Angel'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>Trinitat Vella</title><content type='html'>Que sí, que lo que yo te diga, hazme caso.&lt;br /&gt;Yo creo que no es así.&lt;br /&gt;Bueno, tú mismo, pero estoy seguro.&lt;br /&gt;No puede ser que de la noche a la mañana te puedan echar a la calle sin darte una indemnización. Que sí, que eso es un despido improcedente. No te corresponde nada. Te vas y ya está.&lt;br /&gt;Yo creo que en un despido improcedente te tienen que pagar algo, una indemnización.&lt;br /&gt;Lo que yo te diga. Te vas sin nada. Te echan y te vas con una mano delante y otra detrás.&lt;br /&gt;Pero te darán un finiquito o algo.&lt;br /&gt;Que no. Si lo consideran como despido no te dan nada. Para darte el finiquito tiene que ser Recursos Humanos quien lo autorice.&lt;br /&gt;Pues yo no tenía entendido eso. Me parece muy heavy que puedan hacer eso, despedirte cuando les dé la gana sin darte nada. No creo que sea así.&lt;br /&gt;Y dale. Te digo que sí. Que mi hermano hizo un cursillo de derecho laboral de esos que monta Fomento y me lo comentó.&lt;br /&gt;Yo creo que no puede ser. Pero bueno.&lt;br /&gt;Ya te traeré el manual que le dieron, ya verás.&lt;br /&gt;Vale.&lt;br /&gt;Oye, ¿te has enterado de la nueva campaña esa de los autobuses?&lt;br /&gt;¿Cuála?&lt;br /&gt;Cuála Pascuala.&lt;br /&gt;¿Qué campaña?&lt;br /&gt;La de los ateos. Han colgado carteles publicitarios en algunos autobuses que dicen “Probablemente Dios no existe. Disfruta la vida”.&lt;br /&gt;Guay.&lt;br /&gt;¿Sólo guay?&lt;br /&gt;Sí, ¿qué más quieres?&lt;br /&gt;No sé, saber si estás de acuerdo o no.&lt;br /&gt;¿De acuerdo en que pongan carteles o de acuerdo en lo que dicen?&lt;br /&gt;En las dos cosas.&lt;br /&gt;¿Quién paga los carteles?&lt;br /&gt;Creo que recogían fondos.&lt;br /&gt;¿Voluntariamente?&lt;br /&gt;Hombre, sí, imagino que sí, no van a ir con pistolas por la calle apuntándote a la sien.&lt;br /&gt;Entonces estoy de acuerdo. Yo suelo estar de acuerdo con todo lo que es voluntario.&lt;br /&gt;Es una buena filosofía. ¿Y de la frase qué opinas?&lt;br /&gt;¿Me la repites?&lt;br /&gt;Creo que es algo así como “probablemente Dios no existe. Disfruta la vida”.&lt;br /&gt;Pues también me parece bien.&lt;br /&gt;¿Pero te parece bien porque no crees en Dios?&lt;br /&gt;Me parece bien porque hay que disfrutar la vida.&lt;br /&gt;Eso no responde a mi pregunta.&lt;br /&gt;¿Si creo en Dios? Uf, es una de las preguntas del millón.&lt;br /&gt;¿Hay más?&lt;br /&gt;Sí, todas las que están relacionadas, ya sabes, ¿de dónde venimos? ¿adónde vamos? ¿es cierta la teoría del big bang?&lt;br /&gt;Y qué opinas.&lt;br /&gt;¿Qué opino de qué?&lt;br /&gt;Pues de todo. De Dios, del origen del Universo, de todo eso.&lt;br /&gt;Son las 8 de la mañana.&lt;br /&gt;¿Y qué?&lt;br /&gt;Pues que no estoy yo para filosofar con temas trascendentales.&lt;br /&gt;Bueno.&lt;br /&gt;¿Bueno qué?&lt;br /&gt;Que eres un rancio.&lt;br /&gt;Rancio, ¿por qué?&lt;br /&gt;Pues porque nunca te mojas en nada.&lt;br /&gt;¿Qué quiere decir eso?&lt;br /&gt;Que siempre te evades.&lt;br /&gt;¿Me evado?&lt;br /&gt;Sí. A la que hay un tema importante que tratar te vas por la tangente.&lt;br /&gt;¿Por la tangente?&lt;br /&gt;Sí.&lt;br /&gt;¿Por qué dices eso?&lt;br /&gt;Pues porque es cierto. No sueles contestar. O te vas por las ramas, o cambias de tema.&lt;br /&gt;Uaaaaaaaaaah&lt;br /&gt;O te pones a bostezar…&lt;br /&gt;Perdona. Me ha recordado a un monólogo del Buenafuente que hablaba de bostezos. Decía que cuando no tienes mucha confianza con alguien quien estás hablando y te viene un bostezo se pasa muy mal. Tratas de ocultarlo, sin abrir la boca y empiezas a hacer muecas. Te cae una lagrimilla por el ojo…&lt;br /&gt;¿Lo ves?&lt;br /&gt;¿El qué, el cartel?&lt;br /&gt;Ya lo has vuelto a hacer. Ya has cambiado de tema.&lt;br /&gt;Es que me lo has recordado.&lt;br /&gt;Que te den.&lt;br /&gt;Vale. Pero que sean dos rubias.&lt;br /&gt;Dos peces espada son los que te deberían dar.&lt;br /&gt;No te mosquees.&lt;br /&gt;No, si no me mosqueo. No vale la pena.&lt;br /&gt;¿El qué?&lt;br /&gt;Hablar contigo.&lt;br /&gt;¿No vale la pena hablar conmigo?&lt;br /&gt;No.&lt;br /&gt;Venga hombre, tampoco es para tanto, ¿no?&lt;br /&gt;Que lo dejes ya. Que parecemos una pareja de abuelos que no saben de qué hablar.&lt;br /&gt;Se te va la pinza.&lt;br /&gt;Vale.&lt;br /&gt;Bueno.&lt;br /&gt;Oye.&lt;br /&gt;¿Qué?&lt;br /&gt;En esta vida hay dos clases de personas.&lt;br /&gt;Vale.&lt;br /&gt;¿No me vas a preguntar cuáles son?&lt;br /&gt;No.&lt;br /&gt;Rancio.&lt;br /&gt;Risueño.&lt;br /&gt;Eso, sueño, sueño es lo que tengo.&lt;br /&gt;Venga dime.&lt;br /&gt;¿Qué quieres que te diga?&lt;br /&gt;¿Qué dos clases de personas hay?&lt;br /&gt;Ah! Los Playstasionistas y los Equixboxistas.&lt;br /&gt;Anda y que te den.&lt;br /&gt;Vale, pero que sean dos rubias.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4868168018619969980-437852985926729942?l=relatospitxorras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/437852985926729942'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/437852985926729942'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatospitxorras.blogspot.com/2009/01/trinitat-vella.html' title='Trinitat Vella'/><author><name>Á</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06849316705678727487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_uZokH64fG_g/SdJyy5zph4I/AAAAAAAAADU/Wt1yLu4Y6iI/s1600-R/4486545.ed229efc.560.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4868168018619969980.post-2650277833976197189</id><published>2008-08-20T07:14:00.000-07:00</published><updated>2008-08-20T07:15:51.999-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Angel'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>Simple vida</title><content type='html'>Nací en la madrileña calle Jorge Juan.&lt;br /&gt;Sin apenas tiempo para acostumbrarme a la vida, me envolvieron en una mochila y me introdujeron en una furgoneta. Me faltaba el aire, pero tenía claro que no me iba a rendir. Se hizo cargo de mí un señor mayor, canoso y de aspecto serio. Apenas me dedicó una mirada y mucho menos la sonrisa que necesitaba.&lt;br /&gt;Por fortuna, no tardaron en llegar mis primeros padres adoptivos. Eran unos muchachos jóvenes a los que se les veía siempre contentos. Para celebrar nuestra unión decidieron que realizásemos una romántica escapada a París. Pero apenas vi la luz en la ciudad de la luz. Estuve en un pequeño recinto en la habitación del Hotel. Aquello era incómodo, pero no me rendí.&lt;br /&gt;Al regresar a Madrid, me dejaron en una de las tiendas del aeropuerto. Me apenó mucho, porque, a pesar del abandono de París, esos chicos me caían bien.&lt;br /&gt;Sin tiempo para digerirlo, ya estaba en manos de mi siguiente madre adoptiva, una mujer de armas tomar, segura de sí misma, guapa, esbelta y elegante que acostumbraba a vestir con traje chaqueta. Es curioso, pero el recuerdo más grato que guardo de ella es lo bien que olía.&lt;br /&gt;Pasamos varios días juntos hasta que decidió dejarme en una gasolinera. El paso del perfume al gasoil fue un impacto que aún no he superado. El dueño de la gasolinera, mi nuevo padre, me tocaba con sus manos rudas, y grasientas. Sus sucias uñas me causaban arcadas. Pero él no parecía ser consciente y no dejaba de acariciarme.&lt;br /&gt;Una mañana, mi padre se enzarzó en una discusión con un señor enmascarado por mi culpa. Entre gritos y caras de pánico se oyó un estruendo y mi padre cayó al suelo. Entonces el hombre de la máscara me agarró con fuerza y, en volandas, me llevó corriendo hasta su coche. Me dejó en el asiento de su lado y condujo a una velocidad desorbitada a pesar de que yo no llevaba ninguna protección. Pronto se oyeron sirenas y el enmascarado, que ya había descubierto su cara, se ponía cada vez más nervioso y le caían enormes gotas de sudor por todo su rostro. El enmascarado hizo un giro brusco y no pudo evitar el camión que venía de frente. Vi la luz, aunque no me rendí. Las sirenas sonaban próximas y cada vez eran más. Un señor vestido de azul sonrió al verme y me escondió. Estuve varios días con él, hasta que decidió deshacerse de mí en un bar al que acudía cada tarde. Pasé a manos del camarero, quien no me prestó mucha atención, algo a lo que ya estaba más que acostumbrado. No tardó en dejarme a merced de un treinteañero de aspecto angelical que me hacía mucho daño, me apretaba muy fuerte y parecía que le gustaba olerme profundamente. Era una sensación muy desagradable y cada vez lo hacía más a menudo. Una mañana me dejó en manos de un chaval de apenas veinte años que conducía una pequeña moto. Aunque las motos me daban miedo, me sentía muy protegido. De la moto me pasaron a un coche y de este coche a otro mucho más elegante, el coche más elegante que he visto en mi corta vida. Me llevaron por una carretera de tierra que finalizaba en unas grandes puertas de hierro. Cuando se abrieron las puertas, apareció una enorme casa rodeada de fuentes y una enorme piscina tan azul como el cielo. Y allí es donde actualmente me repongo de mi corta e intensa vida, amontonado entre fajos de billetes de 100€, pero yo no soy uno más, yo soy especial.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4868168018619969980-2650277833976197189?l=relatospitxorras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/2650277833976197189'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/2650277833976197189'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatospitxorras.blogspot.com/2008/08/simple-vida.html' title='Simple vida'/><author><name>Á</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06849316705678727487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_uZokH64fG_g/SdJyy5zph4I/AAAAAAAAADU/Wt1yLu4Y6iI/s1600-R/4486545.ed229efc.560.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4868168018619969980.post-5685640477152434129</id><published>2008-06-08T03:29:00.000-07:00</published><updated>2008-06-08T04:50:51.794-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ángel'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>Un lunes cualquiera... de la orientación al cliente y el servicio integral (ejemplo de manual de Recursos Humanos)</title><content type='html'>&lt;a href="http://relatospitxorras.blogspot.com/2008/05/un-sbado-por-la-maana-cualquiera.html"&gt;El lunes esperaba la llamada del taller&lt;/a&gt;. Eran las once de la mañana y el móvil aún no había sonado, lo que me llevaba a pensar que, o bien no habían cogido mi coche el primero, o bien la avería no era leve. A eso de las 12h. recibo la llamada del tal Sito (así es que como le llaman sus allegados):&lt;br /&gt;- Ángel, ya tienes aquí el coche, ya puedes pasar a por él, ¿vale?, venga hasta luego.&lt;br /&gt;- Oye, cómo que hasta luego, ¿me puedes explicar qué le pasa al coche?&lt;br /&gt;- Nada, una bolsa de aire, parece que no ha purgado bien.&lt;br /&gt;- ¿Y eso es normal?&lt;br /&gt;- No, no es normal, no suele pasar pero te ha pasado, no sabemos de quién es culpa, si tuya o nuestra...&lt;br /&gt;- ¡Cómoooo! ¡No pretenderás decirme encima que es culpa mía!&lt;br /&gt;- No yo no he dicho eso...&lt;br /&gt;- Sólo faltaría, después de más de novecientos euros de reparación, me llevo el coche peor de lo que estaba y va a ser culpa mía.&lt;br /&gt;- Bueno, puedes pasar a recogerlo cuando quieras, venga adiós.&lt;br /&gt;Y el tal Sito cuelga el teléfono, haciendo alarde de que la orientación al cliente es uno de sus fuertes, dejando con la palabra en la boca al cliente, claro que sí!&lt;br /&gt;Llamo al taller para que me informen del horario (porque el tal Sito no está para estas cosas) y me dicen que de 13:30h. a 15:30h cierran. Ok, allí estaré a las 15:30h, ¿es posible que llegue alguien un poco antes? No, es que estarán comiendo (claro, sólo faltaría!)&lt;br /&gt;Llego al taller, espero a que abran y el tal Sito:&lt;br /&gt;- Hola Ángel, ya lo tienes, échame una firmica aquí (una hoja cumplimentada a boli)&lt;br /&gt;- Sí (firmando), me puedes decir qué le ha pasado al coche?&lt;br /&gt;- Pues lo que te he dicho antes por teléfono - (bien por ti, Sito, ¿has pensado en impartir cursos de atención al cliente?, aquí al pie del taller estás perdiendo dinero).&lt;br /&gt;- Bueno, explicamelo.&lt;br /&gt;- Pues nada, que parece que no se probó bien y no había purgado y...&lt;br /&gt;- O sea, que la revisión no se hizo bien.&lt;br /&gt;- Se miró todo pero no purgó bien.&lt;br /&gt;- Vale. Quiero el libro de reclamaciones.&lt;br /&gt;- Haz lo que tengas que hacer. ¿Puedes darle el libro de reclamaciones? - dirigiéndose a la administrativa.&lt;br /&gt;La administrativa (ninguna de las tetonas del sábado) me da tres impresos de reclamación/denuncia, modelo oficial de la Generalitat. Cumplimento los formularios, por triplicado y cuando los tengo le pregunto que quién los firma, a lo que me responde que el jefe del taller, que está a punto de llegar. A todo esto ya son las 16:30 horas. Cinco minutos después, el tal Sito me dice con aire chulesco, "va, ya te lo firmo yo porque el jefe del taller se va a retrasar. ¿Dónde hay que firmar?" (vaya, pretendes hacerme creer que soy el primero que os pone una reclamación?). Pues aquí le digo, señalando el espacio a tal efecto. ¿Ya está? me pregunta una vez firmados los impresos. Falta el sello, le digo. Pone el sello y me voy hacia la puerta, donde tengo el coche esperándome.&lt;br /&gt;Enciendo el motor y la aguja de la gasolina marca la reserva. Entro y le digo a Sito si puede venir.&lt;br /&gt;- ¿Qué pasa?&lt;br /&gt;- ¿Tenéis la poca vergüenza de darme el coche en reserva?&lt;br /&gt;- ¿Qué reserva?&lt;br /&gt;(Cómo mola que te hagas el tonto, me vuelve loco!). - La gasolina, ¿lo ves?&lt;br /&gt;- Ah, bueno, había que hacer kilómetros para comprobar el coche.&lt;br /&gt;- Sí, si me parece bien que lo probéis, pero ¿tanto cuesta echarle aunque sea 5€ para no entregarme el coche en reserva?&lt;br /&gt;- Si quieres te enseño el documento que firmaste cuando entregaste el vehículo indicando los kilómetros que tenía.&lt;br /&gt;- ¿Tú crees que es normal esa respuesta?&lt;br /&gt;- Ángel quizá no te damos el servicio que esperabas. Mala suerte.&lt;br /&gt;- ¿Mala suerte? Mira déjalo. Como servicio integral BMW dejáis mucho que desear.&lt;br /&gt;Arranco y me voy hacia el trabajo, teniendo que cruzarme la ciudad (de Badalona a Zona Franca) en reserva. Llego al trabajo (dos horas tarde) y entre la documentación veo que no me han entregado la copia que he firmado (a pesar de haberla pedido expresamente). Llamo por teléfono al tal Sito.&lt;br /&gt;- Sí, dime Ángel.&lt;br /&gt;- No me habéis dado copia del documento que he firmado.&lt;br /&gt;- ¿Qué documento?&lt;br /&gt;- La hoja en la que indica lo que le habéis hecho al coche.&lt;br /&gt;- Ah! el registro de entrega. Enseguida te la envío por fax.&lt;br /&gt;- Ok.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Media hora después me llaman al móvil.&lt;br /&gt;- Hola Ángel, que la hoja esa no te la voy a poder enviar.&lt;br /&gt;- ¿Por qué?&lt;br /&gt;- Porque hay que pasarla al ordenador y tiene que firmarla el jefe del taller.&lt;br /&gt;- Me parece bien, cuando la tengas pasada a ordenador y firmada por el jefe del taller me la envías, pero ahora quiero una copia de la que he firmado hoy.&lt;br /&gt;- Ahora no puede ser.&lt;br /&gt;- La quiero esta tarde.&lt;br /&gt;- Cuando tenga tiempo te la envío, ¿vale?&lt;br /&gt;- ¿Cómo que cuando tengas tiempo?&lt;br /&gt;- Sí cuando tenga tiempo.&lt;br /&gt;- ¿Quién es tu responsable?&lt;br /&gt;- ¿Qué?&lt;br /&gt;- ¿Que quién es tu responsable?&lt;br /&gt;- Fran Romero (de malos modos)&lt;br /&gt;- Ok, no creo que cueste tanto dar un nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llamo a Fran Romero, no está.&lt;br /&gt;Al día siguiente llamo a Fran Romero, está reunido, le pasan nota de mi llamada.&lt;br /&gt;Bueno, por abogados no será, pienso...&lt;br /&gt;El miércoles vuelvo a llamar. Logro que me pasen con él, comienzo a explicarle la historia.&lt;br /&gt;- Sí, eres Ángel el del mini que ha tenido un problema. Pero ya está todo ok, no? el sábado di la orden de que te dejasen un vehículo, yo estaba en Tarragona pero me pusieron al corriente de todo...&lt;br /&gt;- Bueno, me dejastéis un coche, sí, después de estar toda la mañana llamando, porque si no me pongo borde la opción que me dabáis era llevar el coche el lunes, y lo necesito para ir a trabajar, ¿sabes?&lt;br /&gt;- Sí, sí, pero afortunadamente teníamos uno y ya se solucionó.&lt;br /&gt;- De todos modos quiero dejar constancia de que el trato que he recibido deja mucho que desear, no es lo que se espera de un taller de vuestra altura. No puede ser que cuelguen el teléfono, que me hagáis una revisión de 909€ y no esté bien revisado, que me hagáis una recarga de aire y me digáis que "esperemos que no tenga ninguna fuga", ¿tú crees que después de pagar ese precio la respuesta es esa? Y lo último es que vayas a recoger el coche y te lo hayan dejado en reserva.&lt;br /&gt;- Ángel, esto que me estás contando es nuevo para mí. Me extraña mucho que Alfonso (Sito) te haya dicho eso, porque lo conozco y sé cómo es.&lt;br /&gt;- Vale, habla con él y que lo explique.&lt;br /&gt;- Te llamo luego.&lt;br /&gt;Media hora después me llama nuevamente Fran.&lt;br /&gt;- Ángel, ya he hablado con Sito y me lo ha explicado todo. Como jefe de taller quiero decirte que el trato que damos es muy bueno y que me sabe muy mal que te vayas con una mala sensación, porque el 99% de nuestros clientes vuelve y están muy contentos con nuestro servicio y...&lt;br /&gt;- Pues yo soy ese 1% restante. Comprenderás que no esté contento con el trato y el servicio recibido.&lt;br /&gt;- Ángel, no sé si puedo hacer algo por ti, si hubiese alguna manera de solucionar esto. Ya he visto que has puesto una reclamación, eso ya te avanzo que no te sirve de nada, porque harán la vista gorda, pero al margen de eso yo no quiero dejarte con una mala sensación, no sé si puedo hacer algo por ti, de verdad.&lt;br /&gt;- Yo no busco nada, pero no me gusta que me traten así. Llevo 10 años trabajando y sé lo que es dar una buena atención al cliente y yo no la he recibido.&lt;br /&gt;- No sé qué te puedo ofrecer. La próxima vez que vengas por aquí, para la revisión o para lo que sea, pregunta por mí, de verdad.&lt;br /&gt;- A vuestro taller no voy a ir más, salvo que le ocurra algo al coche, porque espero que respondáis si surge algún problema.&lt;br /&gt;- Por supuesto, tienes garantía. Mira la próxima vez que vengas avísame y te dejaré un coche a cambio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uaaaaaaaaaaauuuuuuuuuuuuuuu, me dejará un coche a cambio. Vaya, que la compensación que me ofrece es dejarme un coche, igual que el pasado fin de semana!!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Epílogo: ayer recibo una carta en el buzón. Auto Bétulo. La típica carta de excusas, pienso. Pero no. La carta reza así:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabemos lo que su coche necesita para disfrutar del verano&lt;br /&gt;Y ahora se lo ofrecemos en las mejores condiciones&lt;br /&gt;Para que pueda disfrutar del verano sin preocuparse de nada, Auto Bétulo le ofrece entre el 1 de junio y el 31 de julio un chequeo gratuito de los siguientes puntos de control bla bla bla&lt;br /&gt;Y si durante este proceso surgiera alguna operación de mantenimiento, le ofrecemos un 10% de descuento en la factura de dicha operación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Realmente, conmigo han rizado el rizo. Aparte de burro, &lt;em&gt;apaleao&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4868168018619969980-5685640477152434129?l=relatospitxorras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/5685640477152434129'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/5685640477152434129'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatospitxorras.blogspot.com/2008/06/un-lunes-cualquiera-de-la-orientacin-al.html' title='Un lunes cualquiera... de la orientación al cliente y el servicio integral (ejemplo de manual de Recursos Humanos)'/><author><name>Á</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06849316705678727487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_uZokH64fG_g/SdJyy5zph4I/AAAAAAAAADU/Wt1yLu4Y6iI/s1600-R/4486545.ed229efc.560.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4868168018619969980.post-5473294712322884160</id><published>2008-05-31T08:27:00.000-07:00</published><updated>2008-06-01T09:09:35.188-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Angel'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>Un sábado por la mañana cualquiera</title><content type='html'>Ayer llevé el &lt;a href="http://es.motorfull.com/wp-content/uploads/2006/08/techo_mini.jpg"&gt;coche &lt;/a&gt;al taller. Después de un par de años tocaba pasar la revisión. Llevaba tiempo debatiéndome entre llevarlo al taller oficial o a un mecánico de confianza y finalmente ganó la primera opción. Todo muy profesional, desde la centralita hasta el ¿mecánico? que te explica qué le van a hacer al coche y te da un presupuesto inicial.&lt;br /&gt;Ángel (estos sitios se distinguen por llamarte por tu nombre), toca cambio de filtros, bla bla bla, el importe aproximado serán 432€ más iva. Claro, que si me dices que el aire no te funciona posiblemente (como si hubiese otra opción) te subirá más. "Cualquier cosa yo te llamo" (esta frase es para enmarcar). Y sí, efectivamente me llamó, me llamó para darme la noticia de que el presupuesto se duplicaba.&lt;br /&gt;Por la tarde fui a recoger el coche. "Te lo están lavando, en diez minutos lo tienes". Mientras me doy una vuelta por el concesionario. Quince minutos después, de nuevo en el taller, me entregan el coche y muy amablemente, me comenta que si estoy interesado en un par de extras (del orden de cuatrocientosypico cada uno). "No gracias, pero un llavero sí que me podrías regalar" "Es que son de gerencia, nosotros tenemos las manos atadas" (otra frase para enmarcar).&lt;br /&gt;Tras conseguir el llavero (por detrás lleva publicidad del concesionario, así que no es para tanto), me entregan el coche y me voy para Santa Coloma a echar un partidico de tenis con mi hermano (ese partido da para otra historia, no por nuestro juego sino por el modelito con el que jugaba la rubia que se puso en la pista de al lado, pero lo vamos a dejar aquí...).&lt;br /&gt;El partido sirvió para dos cosas. Una, cerciorarme de algo que ya sabía, que estoy gordo y debo hacer deporte. Dos, para romper mis gafas (las dejé en la mochila sin ponerlas en una funda; esto tenemos los gafotas novatos) y seguir con una semana desastrosa.&lt;br /&gt;De camino a casa enfilo la Ronda de Dalt. Un coche se me pone en paralelo y me hace señales. Bajo la ventanilla, baja él la suya y me dice "te está saliendo humo". Alucino. El coche de detrás lo mismo. Me acojono, miro el panel del coche y veo la aguja del líquido refrigerante parpadeando y parándose en el piloto rojo de la parte izquierda. Tomo la salida y paro en una gasolinera. Aprovecho para comprar coca-cola y pan (esto tienen las gasolineras actuales que parecen &lt;em&gt;opencors&lt;/em&gt;). Enchego el motor, la aguja se va al centro. Parece que todo en orden. Arranco, circulo, entro de nuevo en la ronda y la aguja comienza a descender a medida que ascienden las revoluciones. De nuevo el humo. De nuevo a buscar una salida. Paro, dejo enfriar el motor. Vuelvo a arrancar y otra vez la misma historia. Llamo al Parri (un peseto siempre sabe de coches y si además es el maestro no digamos) "yo te recomiendo llegar a casa y que mañana lo recoja una grúa del seguro y lo lleven al taller". Eso haré, es un buen consejo, gracias maestro. Con dosis al 50% de paciencia y acojone consigo llegar al garaje. Dejo el coche, que por el ruido del ventilador parece un avión y me voy a cenar. Nos cascamos una botellica de vino y a pensar en mañana.&lt;br /&gt;Sábado mañana, llamo al taller. Voz femenina que tras escuchar la historia me dice que ella sólo se encarga de entregar los coches que no han podido pasar a recoger durante la semana, pero que el taller está cerrado. Bueno, me da igual que esté cerrado, yo quiero una solución, necesito un coche para este fin de semana y para ir a trabajar, y no pienso perder una mañana llevandote el coche el lunes. Bueno, déjame hacer unas llamadas a ver si puedo localizar a alguien. Quince minutos después recibo la llamada, que me pilla en el súper. Hola Ángel, lo que te puedo ofrecer (ya empiezas mal, pienso) es que traigas hoy el coche, pero no tenemos ninguno para dejarte. Claro, le digo yo, y me quedo en mitad de la montaña (el taller está en un polígono entre Badalona y Montigalà, y para más datos diré que se llama Auto Bétulo por si alguien lo quiere como mala publicidad a nivel de "servicio integral"). Me mosqueo, la chica nota que me mosqueo y queda en llamarme nuevamente. En diez minutos me llama para decirme que ha conseguido un coche. Eso sí, llama tú al servicio de urgencia de BMW para pedir la grúa, porque yo no puedo llamar por ti. Ningún problema, le digo, nos vemos luego.&lt;br /&gt;Media hora después de llamar para la grúa me llaman por teléfono. Hola, soy Vicente, ¿has pedido una grúa? sí. En diez minutos estoy ahí. Efectivamente, en diez minutos ahí estaba el Sr. Vicente, un tío rudo, con cara de buenazo que te dirige una sonrisa al chocarte la mano. ¿Y qué, qué ha pasado?. Me monto en la grúa con él y le relato lo sucedido al tiempo que le voy indicando cómo ir hacia el concesionario. "Son unos cabrones" me dice. Al principio reina el silencio entre los dos, pero poco a poco comenzamos a hablar. Mi hija se compró un Ibiza, uno de estos de kilómetro cero, me cuenta Vicente. Se lo entregaron un sábado y al día siguiente perdió todo el agua. Le dije a mi hija que lo llevase al concesionario el lunes a primera hora, que le mandaría a un compañero para que la llevase, porque yo estaba en Madrid. Por la tarde me llama llorando y me comenta que le quieren cobrar 450€, ¿qué qué!!!? le digo yo, tranquila que voy para allá, que llegaré a Barcelona sobre las 19h. Así que cuando llego a Barcelona me voy directo para el concesionario. Hola, vengo a recoger el Ibiza. Ah sí!, pase por caja. ¿Por caja? tú no tienes vergüenza, se compró el coche el sábado y le disteis un año de garantía y ahora quieres cobrarme 450€??? Anda, dame el coche. Que sois una panda de cabrones.&lt;br /&gt;Pues sí, le digo a Vicente, es una lástima que te tengas que poner así para que te hagan caso. Bueno, me dice él, y las navidades pasadas por poco las paso en comisaría. El día 23 de diciembre le digo a mi mujer que ya va siendo hora de cambiar la tele. Nos hacía ilusión. 3000€ de plasma, 42 pulgadas, espectacular. Imáginate nuestra ilusión con el cambio, la anterior tele tenía 24 años. Nos entregan la tele y por la noche le digo a mi mujer, vamos a hacernos unos bocatas y vemos una buena peli, ¿no?. Nos ponemos a ver la peli y a los 20 minutos !plaff! se va la imagen. Le digo a mi mujer que al día siguiente se pase por la tienda y lo comente. A la mañana siguiente yo iba con un cliente, como contigo ahora y me llama la mujer. Me dice que el de la tienda le ha dicho que llame al servicio técnico y que el hombre le ha gritado. Yo que escucho eso y miro al cliente que llevaba al lado y hombre me dice "escolti, si vol anem ara mateix". Tardé en enfilar hacia la tienda y el cliente conmigo. Cuando mi mujer dice que le han gritado es que le han gritado, ella es una buenaza. Llego a la tienda y le digo a mi mujer, tú tranquila. Me voy para el vendedor y le digo, mira, que mandes a mi mujer al servicio técnico ya me parece fatal, pero que encima le grites... Y el tío me corta gritando "oiga que yo no he gritado a nadie!!!" Pimmmmba, tal como me lo decía le solté un guantazo con la palma abierta que se fue a parar a mitad de la tienda, lo tumbé. Llevaba el tío una carpeta en la mano y toda la tienda llena de papeles. Se armó allí un revuelo, todos los clientes mirando y el tío en el suelo sangrando y amenazándome con que me iba a denunciar. A todas estas aparece un gorila y tal como le veo venir le digo, "no vengas que a ti te doy con el puño cerrado" "no, no, si yo sólo vengo a recogerle". En esas que sale de una puerta un tío trajeado con corbata y haciendo aspavientos. Qué ha pasado, qué ha pasado. Le explico al tío lo que ocurrido y mira, el mismo día, a las dos de la tarde ya tenía un plasma nuevo en casa. Y hasta hoy genial. Claro que ahora el mismo no cuesta tresmil sino mil euros, pero la ilusión que nos hizo a mi mujer y a mí poder ahorrar ese dinero y comprarnoslo...&lt;br /&gt;Entre historia e historia ya habíamos llegado al taller. Bajamos de la grúa, nos da los buenos días una rubia tetona y Vicente me dice "oye, pues si no te dan un coche por lo menos te la follas". Me despido de Vicente con un apretón de manos y el tío me dice "Ángel, para lo que necesites, si cualquier día necesitas una grúa pregunta por Vicente". Gracias tío (afortunadamente en esta vida hay gente buena y competente).&lt;br /&gt;Entro en el taller y me saluda una morena, más tetona aún que la rubia. Fijo que en el proceso de selección les pasan el test de Rochard, pienso. Tras media hora para redactar el contrato de arrendamiento del vehículo (sólo tenía que poner mis datos personales), me pasa con una tercera tetona (va en serio) que toma nota de la incidencia. Yo soy la administrativa con la que has hablado esta mañana, es que sólo estoy aquí para recibir llamadas y entregar coches. Vale, gracias por tus gestiones. Y sonríe, satisfecha de haber salido airosa de una situación adversa.&lt;br /&gt;Así que hoy en el garaje tengo un BMW 318, no es el cayuco del Herraiz pero ya da el pego. Ahora a esperar a qué me cuentan el lunes.&lt;br /&gt;"Un tío que te recoge el coche con corbata se paga" me dice el amigo Pollo. Y razón no le falta. Yo pagué ayer la friolera de 909€ por hacerle una inspección al coche que me lo ha dejado peor de lo que estaba. Ahora a ver cómo responden. Ya pueden ir sacando llaveros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pd: una vez leída la historia, creo que lo que pretendía ser una crítica hacia el taller se va a convertir en un punto de interés &lt;a href="http://pitxorras.blogspot.com/"&gt;pitxorra &lt;/a&gt;en busca de administrativas tetonas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Dedicado a Vicente, como diría el kuñao "un gladiador de la vida"&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4868168018619969980-5473294712322884160?l=relatospitxorras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/5473294712322884160'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/5473294712322884160'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatospitxorras.blogspot.com/2008/05/un-sbado-por-la-maana-cualquiera.html' title='Un sábado por la mañana cualquiera'/><author><name>Á</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06849316705678727487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_uZokH64fG_g/SdJyy5zph4I/AAAAAAAAADU/Wt1yLu4Y6iI/s1600-R/4486545.ed229efc.560.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4868168018619969980.post-3459473403195864461</id><published>2008-02-25T07:00:00.000-08:00</published><updated>2008-02-25T07:02:01.177-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='eroski'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>"Nadie chulea a Eroski"</title><content type='html'>-         No he podido conseguirlo – y se hizo el silencio. Eroski permaneció en su sillón, observándome con un rostro mitad lástima y mitad admiración. Apartó la mirada de mis ojos, puso los suyos en blanco y adoptó una pose de profunda meditación.&lt;br /&gt;-         Mira chaval –Eroski se acercaba y yo, aunque trataba de mostrarme firme, innatamente reculaba hacia atrás. El compinche se apresuró a cerrar la puerta, supongo que con el fin de apaciguar mis gritos. El gigantón dio otro paso y de nuevo se paró. Me observó con su mirada de hielo y continuó diciendo - no se quién te has pensado que soy yo, pero te aseguro que de mí no se ríe ni mi padre.&lt;br /&gt;-         No es lo que pretendo, se lo aseguro – dije con voz entrecortada.&lt;br /&gt;-         A lo largo de mi vida he conocido a mucha gente. Cada persona es diferente, la condición humana siempre te sorprende con algo nuevo, pero hay un rasgo común entre toda esa gente con la que en algún momento me he cruzado. ¿Y sabes cuál es? – me miró y no supe si debía responder o se trataba de una pregunta retórica. Eroski hizo una pausa que parecía estudiada y continuó diciendo – Pues que nadie chulea a Eroski.&lt;br /&gt;-         Ok – atiné a decir, al mismo tiempo que el puño de Eroski se incrustraba en la boca de mi estómago. Doblé las rodillas llevándome los dos brazos a la parte afectada a modo de protección. Me faltaba el aire, tenía la sensación de haberme tragado algo que me impedía respirar.&lt;br /&gt;-         Levanta! – gritó el gitano – Levantate! – volvió a gritar, al tiempo que me cogía del pelo obligando a incorporarme. Mientras me sujetaba la cabeza con la mano izquierda cargó nuevamente la derecha propinándome el mayor puñetazo que me han dado en mi vida. Noté un “creck” y me invadió en la zona afectada una sensación de calor que me indicaba la fractura nasal de la que acababa de ser objeto. Nuevamente quise doblar las rodillas, pero esta vez Eroski no me dejó. En el instante en que innatamente me llevé las manos a la nariz, el grandullón giró su rodilla impactando en mis partes nobles. Es el último recuerdo que tengo de aquella estancia y de aquella noche.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4868168018619969980-3459473403195864461?l=relatospitxorras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/3459473403195864461'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/3459473403195864461'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatospitxorras.blogspot.com/2008/02/nadie-chulea-eroski.html' title='&quot;Nadie chulea a Eroski&quot;'/><author><name>Á</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06849316705678727487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_uZokH64fG_g/SdJyy5zph4I/AAAAAAAAADU/Wt1yLu4Y6iI/s1600-R/4486545.ed229efc.560.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4868168018619969980.post-5004305616557390400</id><published>2008-02-12T07:34:00.000-08:00</published><updated>2008-02-12T07:40:56.933-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Angel'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='eroski'/><title type='text'>Perfect day</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;&lt;span lang="es"  style="font-family:verdana;"&gt;Tras beberme el gintonic que me supo a gloria, di un par de vueltas a la manzana con el fin de hacer acto de presencia con puntualidad británica. La hora hache había llegado y tocaba hacer frente a la situación estóicamente. Entoné mentalmente una canción alegre (Perfect day de Lou Reed) a fin de relajarme y entré en el bar donde había quedado con el gitano. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="es"  style="font-family:verdana;"&gt;- Buenas – saludé secamente. De los allí congregados no se giró ni el camarero. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;span lang="es"&gt;- &lt;/span&gt;&lt;span lang="es"&gt;Vaya, vaya, si está aquí el rey de los dados – dijo el patán de las 26 horas, que había salido de la nada. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="es"  style="font-family:verdana;"&gt;- Vengo a ver a Eroski.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="es"  style="font-family:verdana;"&gt;- Te está esperando dentro. Dame las armas que lleves.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="es"  style="font-family:verdana;"&gt;- Tarde, las acabo de dejar en la tintorería a ver si se les va el óxido.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;span lang="es"&gt;- &lt;/span&gt;&lt;span lang="es"&gt;¿En serio? – lo curioso es que él sí que lo preguntaba en serio - Bueno, te tendré que cachear.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="es"  style="font-family:verdana;"&gt;- Tú mismo, pero igual me pongo contento – le dije al tiempo que le lanzaba un besito al aire.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="es"  style="font-family:verdana;"&gt;- Eh, que yo paso de esos rollos, que yo soy un machote ibérico más español que el Fary. Pasa anda, sígueme, y nada de sorpresas – dijo como si él mismo se creyese que formaba parte del reparto de “Uno de los nuestros”. Cruzamos el bar y al final del pasillo topamos con una puerta de madera de las de antaño. Al girar el pomo apareció un resquicio de luz que no tenía nada que ver con la luminiscencia del antro en el que estábamos inmersos.&lt;script&gt;&lt;!-- D(["mb","\u003c/font\u003e\u003c/span\u003e\u003c/li\u003e\u003c/div\u003e\n\n\u003cdiv align\u003d\"JUSTIFY\"\u003e\u003cli\u003e\u003cspan lang\u003d\"es\"\u003e\u003cfont face\u003d\"Times New Roman\"\u003eJefe, está aquí el mequeterfre…, me-que-ter, mer-que-ter… el tonto de los dados. \u003c/font\u003e\u003c/span\u003e\u003c/li\u003e\u003c/div\u003e\n\n\u003cdiv align\u003d\"JUSTIFY\"\u003e\u003cli\u003e\u003cspan lang\u003d\"es\"\u003e\u003cfont face\u003d\"Times New Roman\"\u003ePasa, chaval – dijo Eroski, sin apenas inmutarse. Estaba sentado en un sillón de estilo barroco que no hacía juego con la decoración del resto de la estancia. \u003c/font\u003e\u003c/span\u003e\u003c/li\u003e\u003c/div\u003e\n\n\u003cdiv align\u003d\"JUSTIFY\"\u003e\u003cli\u003e\u003cspan lang\u003d\"es\"\u003e\u003cfont face\u003d\"Times New Roman\"\u003eBuenas – atiné a decir. \u003c/font\u003e\u003c/span\u003e\u003c/li\u003e\u003c/div\u003e\n\n\u003cdiv align\u003d\"JUSTIFY\"\u003e\u003cli\u003e\u003cspan lang\u003d\"es\"\u003e\u003cfont face\u003d\"Times New Roman\"\u003e¿Dónde está lo mío? – dijo Eroski, yendo al grano. Obviamente ya se había percatado de que no llevaba nada en las manos. \u003c/font\u003e\u003c/span\u003e\u003c/li\u003e\u003c/div\u003e\n\u003cbr\u003e\n\u003c/ul\u003e\n\u003c/div\u003e\n",0] ); D(["ce"]);  //--&gt;&lt;/script&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="es"  style="font-family:verdana;"&gt;- Jefe, está aquí el mequeterfre…, me-que-ter, mer-que-ter… el tonto de los dados. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;span lang="es"&gt;- &lt;/span&gt;&lt;span lang="es"&gt;Pasa, chaval – dijo Eroski, sin apenas inmutarse. Estaba sentado en un sillón de estilo barroco que no hacía juego con la decoración del resto de la estancia. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span lang="es"  style="font-family:verdana;"&gt;- Buenas – atiné a decir. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span lang="es"  style="font-family:verdana;"&gt;- &lt;/span&gt;&lt;span lang="es"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;¿Dónde está lo mío? – dijo Eroski, yendo al grano. Obviamente ya se había percatado de que no llevaba nada en las manos.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4868168018619969980-5004305616557390400?l=relatospitxorras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/5004305616557390400'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/5004305616557390400'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatospitxorras.blogspot.com/2008/02/perfect-day.html' title='Perfect day'/><author><name>Á</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06849316705678727487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_uZokH64fG_g/SdJyy5zph4I/AAAAAAAAADU/Wt1yLu4Y6iI/s1600-R/4486545.ed229efc.560.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4868168018619969980.post-4749591482399311344</id><published>2007-12-28T15:06:00.000-08:00</published><updated>2008-02-01T13:15:40.953-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='navidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Angel'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>¿Cuento de Navidad?</title><content type='html'>Hace una &lt;strong&gt;semana&lt;/strong&gt; me tuvieron que hacer un duplicado de la tarjeta sim del móvil. Soy tan &lt;a href="http://pitxorras.blogspot.com/"&gt;patán &lt;/a&gt;que puse mal el pin tres veces (aunque continúo convencido de que el número que introduje era el correcto). Después del pin te pide el puk, pero como ya he dicho que soy un patán también lo introduje erróneamente (para los que a estas alturas estéis pensando que iba tajao os informo de que no). Debido al cambio de tarjeta sim perdí toda la agenda, mensajes, fotos, etc. El pasado 25 de diciembre quedamos para echar una buena tarde en compañía de los amiguetes, en algo que también se empieza a convertir en tradición. Dado que sabía que iba a beber, opté por dejar el coche aparcado en el parking. Siguiendo con la patanería, decidí (conscientemente) dejar el mando del parking dentro del coche (para no perderla). El problema es que la llave de acceso al parking a través de la portería iba en el mismo llavero, lo cuál implicaba que una vez fuera del parking ya no podía volver a entrar (tengo el parking en un portería cercana a casa, pero no es mi escalera). Tan pronto salía del parking reparé en que no podría volver a entrar a no ser que me habriese algún vecino, pero dado que esos momentos no necesitaba el coche decidí irme con los amiguetes y preocuparme al día siguiente.El día siguiente fui hacia el parking y llamé a uno de los timbres al azar:&lt;br /&gt;- ¿Sí?&lt;br /&gt;- Hola, disculpe que le moleste, ¿sabe en qué piso vive el presidente de la escalera?&lt;br /&gt;- No&lt;br /&gt;- Es que me he dejado el mando del parking dentro del coche y (clok, sonido de colgar el interfono)&lt;br /&gt;Otro piso al azar:&lt;br /&gt;- Diga, ¿quién es?&lt;br /&gt;- Hola, disculpe que le moleste, ¿sabe dónde vive el presidente de la escalera?&lt;br /&gt;- Prueba en el ático (clok, sonido de interfono al colgar).&lt;br /&gt;Ático:&lt;br /&gt;- ¿Sí?&lt;br /&gt;- Hola, buenos días, ¿vive aquí el presidente de la escalera?&lt;br /&gt;- No, vive en el quinto&lt;br /&gt;- ¿Quinto qué?&lt;br /&gt;- Segunda creo&lt;br /&gt;- Gracias&lt;br /&gt;Llamada al 5º 2ª. No contestan.Vuelvo a llamar al ático anterior.&lt;br /&gt;- ¿Sí?&lt;br /&gt;- Hola, perdona que le moleste de nuevo. Es que no me contestan en el piso del presidente y tengo un problema. Tengo un parking de alquiler aquí, y me he dejado el mando y la llave dentro del coche.&lt;br /&gt;- ¿Y qué quieres que haga yo?&lt;br /&gt;- Si usted tiene también parking podría abrirme&lt;br /&gt;- Pero yo no te conozco de nada, comprenderás que no te abra.&lt;br /&gt;- Pero es que el presidente no está, y tengo la cartera en el coche y la necesito.Clok, sonido de interfono colgado. Media hora después baja un señor con un niño.&lt;br /&gt;- Hola.&lt;br /&gt;- Yo no sé nada, he venido a pasear con mi nieto (curioso, pienso, aún no le he dicho nada)&lt;br /&gt;- Verá, es que tengo el coche aquí y me he dejado el mando del parking y la llave dentro. Y no puedo entrar y necesito la cartera.&lt;br /&gt;El hombre pulsa el timebre (del ático)&lt;br /&gt;- ¿Sí?&lt;br /&gt;- Francesc, que hay un señor aquí que necesita que le abras el parking.&lt;br /&gt;- Ahora bajo.Por fin, pienso. El hombre se marcha con su nieto. El nieto me hace burla, yo se la devuelvo. Contento por haber perdido solo media hora de mi vida (mentalizado para que fuese mucho más) espero a que baje el tal Francesc a abrirme. Dos minutos. Cinco. Diez. Media hora. O el tal Francesc es muy presumido o un tanto olvidadizo... o pasa de mí conscientemente.Llamo de nuevo al ático.Voz de chica&lt;br /&gt;- ¿Sí?&lt;br /&gt;- Hola es que tengo el coche...&lt;br /&gt;- Mira, no voy a bajar a abrirte, no te conozco de nada. (clok de interfono)Bueno Ángel, paciencia, ya vendrá o saldrá algún coche.Veinte minutos después se abre la puerta de la escalera. Una chica va cargada de cartones. En la mano lleva el mando del parking. Pulsa el botón y la puerta se abre.&lt;br /&gt;- Gracias - le digo - Siento haberte molestado.&lt;br /&gt;- Tengo dos hijos pequeños.&lt;br /&gt;- Lo siento. Es que ningún otro vecino me ha hecho caso.&lt;br /&gt;La chica gira la cabeza y se marcha a tirar los cartones. No llevaba gorro rojo con bola blanca ni barba, pero ha sido mi papanoel de estas navidades.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4868168018619969980-4749591482399311344?l=relatospitxorras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/4749591482399311344'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/4749591482399311344'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatospitxorras.blogspot.com/2007/12/cuento-de-navidad.html' title='¿Cuento de Navidad?'/><author><name>Á</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06849316705678727487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_uZokH64fG_g/SdJyy5zph4I/AAAAAAAAADU/Wt1yLu4Y6iI/s1600-R/4486545.ed229efc.560.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4868168018619969980.post-228057332345839012</id><published>2007-12-13T07:26:00.000-08:00</published><updated>2007-12-13T07:29:35.348-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='metro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>Sagrera</title><content type='html'>-    ¡¡¡¡Buenos días señoras y señores!!!! – El payaso bajaba los escalones del andén central con sus enormes zapatos rojos mientras hacía sonar el claxon que llevaba colgado al cuello “Moc, moc, moc”.&lt;br /&gt;-     ¡Alegría! ¿Qué son esas caras? ¡hay que sonreír! ¿Una sonrisita señora?  - dijo a una mujer que se cruzaba con él en las escaleras, totalmente estupefacta.&lt;br /&gt;-     Moc, moc, moc – gritaba imitando el sonido de su claxon. – Moc, moc, moc – lo hacía sonar nuevamente. - ¡Alegría! Moc, moc, moc – claxon y grito al unísono.&lt;br /&gt;Las caras de los pasajeros que esperaban el metro eran una mezcla de sorpresa, asombro e ilusión. Los pocos niños que había apretaban las manos de sus padres señalando al payaso con la boca abierta. El payaso vestía de amarillo, con tres enormes botones rojos y una flor gigante en el lado izquierdo. Llevaba una peluca naranja y verde y la cara pintada con una gran sonrisa en torno a la tan característica nariz roja.  Se paró en el tercer escalón, utilizándolo a modo de tarima.&lt;br /&gt;-    ¡¡¡¡Buenos días señoras y señores!!!! – volvió a gritar. Esta vez ya había conseguido centrar la atención de los pasajeros de los tres andenes – La vida está inventada para ser feliz. No cuesta nada sonreír – Gritaba en un tono cantarín. – ¡Risas, palmas y alegría. No esté triste, mejor sonría!&lt;br /&gt;Cada vez se dibujaban más sonrisas en los mismos rostros que pocos minutos antes transmitían cansancio y tristeza. Aunque algún “valiente” pasaba al lado del payaso, la mayoría de pasajeros que tenían que bajar las escaleras optaban por desviarse hacia los andenes laterales.&lt;br /&gt;-          Vamos a hacer un juego – gritó el payaso. – Cuando yo levante las manos, todos haremos palmas. – Acto seguido, se agachó hacia delante con los brazos estirados apuntando a sus enormes zapatones rojos y comenzó un tembleque recordando a los grupos de gospel. De repente, con un rápido movimiento se incorporó como si estuviese haciendo la ola en un campo de fútbol, acompañando el gesto con una mueca alegre. Ningún pasajero se atrevió a dar la primera palmada.&lt;br /&gt;-   Vamos a cantar una canción. Cuando yo levante las manos todos haremos palmas – repitió el payaso alegre, como si fuese la primera vez que lo decía. Y acto seguido inició el mismo baile de San Vito. La gente intercambiaba miradas buscando complicidad, comenzaba a notarse las ganas de seguir al payaso. Tras unos segundos el payaso se incorporó rápidamente, con una mueca también graciosa diferente a la anterior. Plas, plas, plas. Del final del andén central procedía el eco de unas palmadas. Plas, plas, plas. Otro sonido de palmadas. Plas, plas, plas. Algunos pasajeros que también se animaban. La gente giraba sobre sí misma para ver cuántos aplaudían.&lt;br /&gt;-   Muy bien por los valientes. Ahora vamos a hacerlo otra vez y aplaudiremos todos – gritó el payaso. Comenzó el ritual y enseguida se incorporó. Plas, plas, plas. Los aplausos esta vez eran muchos más. Plas, plas, plas. La gente aplaudía y sonreía. El payaso, viendo que más de la mitad de gente ya estaba participando, se puso a dar palmas con sus guantes blancos, tratando de marcar un compás. Plas, plas, plas. Las palmadas sonaban mejor. Plas, plas, plas. Los que quedaban por aplaudir se empezaban a animar. Los que llevaban maletines los habían dejado entre las piernas liberando así las manos. Plas, plas, plas. La sonrisa se había apoderado de los pasajeros. Plas, plas, plas. El payaso continuaba marcando el ritmo, seleccionando con la mirada a los pocos que aún no aplaudían e invitándoles a hacerlo. Plas, plas, plas. De repente hizo el gesto de parar y el eco de las palmas disminuyó hasta hacerse el silencio.&lt;br /&gt;-   Ahora que solo aplaudan los de este lado – señalando al andén de su izquierda. Plas, plas, plas – Comenzaron a aplaudir – No, no, no, gritó el payaso. Si no hay baile no hay palmas – Los pasajeros del andén de la izquierda dejaron de dar palmas y se mantenían atentos al payaso, que había continuado con su ritual. Cuando se incorporó con la mueca alegre, la gente comenzó a aplaudir. - Vamos, que se escuchen esas palmas, más fuerte! – Plas, plas, plas. Comenzaron a aplaudir más fuerte – Muy, muy bien – dijo el payaso haciendo el gesto de cortar. - Ahora les toca a los de este lado – señalando al lado opuesto – De nuevo comenzó el baile y cuando se levantó la gente de la derecha comenzó a aplaudir muy fuerte, sin duda para que sonasen más altos que los anteriores aplausos del andén opuesto. El payaso hizo el gesto de cortar y continuó. – Muy bien, muy bien, muy bien. Ahora le toca al andén central. - Los pasajeros permanecían atentos al baile del payaso, pero esta vez no comenzó el ritual. – A vosotros os toca saltar!!! – dijo gritando el payaso. Algunos se miraban, otros reían, otros hacían movimientos negativos con la cabeza en plan “hasta aquí hemos llegado”, otros parecían totalmente hipnotizados por el payaso y daba la sensación de que harían cualquier cosa que les pidiese. – Ánimo – continuó el payaso – El baile es muy sencillo – y comenzó a moverse – paso a la izquierda, paso a la izquierda, paso a la derecha, paso a la derecha, paso a la izquierda, paso a la izquierda, paso a la derecha, paso a la derecha. Vamos todos! – señalando al andén central. Los de los andenes laterales se reían y señalaban a la gente que comenzaba a imitar los movimientos del payaso. El baile parecía contagiarse y poco a poco el resto se iban animando – Paso a la izquierda, paso a la izquierda, paso a la derecha, paso a la derecha - Cuando el payaso vio que la gente que permanecía quieta no bailaría decidió dar por zanjado el asunto y continuar. – Ahora participaremos todos – gritó – Cuando los del andén central vayan a la izquierda, los de este andén aplaudirán – dijo señalando al andén de su izquierda -  Y cuando vayan a la derecha darán palmas los de este lado – señalando al lado opuesto. Y el baile comenzó. Paso a la izquierda, paso a la izquierda (plas, plas, plas), paso a la derecha, paso a la derecha (plas, plas, plas). – Muy bien, muy bien, otra vez! – gritaba el payaso, sin duda contento de estar consiguiéndolo. – Paso a la izquierda, paso a la izquierda… - los del andén central parecían estar en una sala de aeróbic el primer día de clase – paso a la derecha, paso a la derecha – era increíble ver bailar, aplaudir y reír a toda esa gente – Paso a la izquierda, paso a la izquierda (plas, plas, plas).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente el sonido del metro hizo callar los aplausos. Los vagones aparecieron por el túnel y los pasajeros retomaron la compostura. La mayoría continuaba mirando al payaso, el cual parecía dar por concluida la función. Cuando el metro paró, se accionaron las palancas, se abrieron las puertas y las caras grises volvieron a hacer acto de presencia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Dedicada a mi querida Ros, que me la explicó un día&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4868168018619969980-228057332345839012?l=relatospitxorras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/228057332345839012'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/228057332345839012'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatospitxorras.blogspot.com/2007/12/sagrera.html' title='Sagrera'/><author><name>Á</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06849316705678727487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_uZokH64fG_g/SdJyy5zph4I/AAAAAAAAADU/Wt1yLu4Y6iI/s1600-R/4486545.ed229efc.560.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4868168018619969980.post-215588259775585607</id><published>2007-11-26T02:12:00.000-08:00</published><updated>2007-11-26T02:23:14.145-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='metro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Angel'/><title type='text'>Torras y Bages</title><content type='html'>Interior del vagón. Dos chicas muy monas van apoyadas en uno de los respaldos. Bien peinadas, maquilladas (una con colores más agresivos que la otra) y ambas vestidas igual, con traje pantalón de color gris.&lt;br /&gt;- No soporto las rebajas tía – dice la más maquillada, en un tono entre pijo y garrulillo.&lt;br /&gt;- Ah, pues a mí me gustan – contesta la otra, con aire charnego.&lt;br /&gt;- ¡Qué dices!- exclama, acentuando la expresión con los ojos cerrados y movimiento de cabeza a modo de exageración - Gente y gente y más gente. Es agobiante – dice resoplando - Todos removiendo ropa y nosotras como pavas detrás de ellos, doblándola de nuevo. Es de locos – haciendo el gesto universal del dedo índice girando a la altura de la sien.&lt;br /&gt;- Yo me lo paso bien, se ve cada personaje… - dice sonriendo con los ojos cerrados, como si recordase alguna escena en concreto.&lt;br /&gt;- Sí, eso sí, de frikis está el mundo lleno. Debemos tener imán porque vienen a parar todos a nosotras – de nuevo acabando la frase en tono pijo garrulillo.&lt;br /&gt;- ¿Te acuerdas de aquél tío que le quería regalar un tanga a su novia y te pidió que te lo probases? – pregunta riéndose.&lt;br /&gt;- ¡No me hables! Creo que en mi vida me he puesto más roja – dice, tapándose la cara, como si estuviese ocurriendo en ese momento.&lt;br /&gt;- Te tendrías que haber visto la cara, tía – continúa riendo.&lt;br /&gt;- ¡Qué cerdo! Seguro que no tenía ni novia. ¡Asqueroso! – exclama, con una mueca de repulsión.&lt;br /&gt;- Cuando trabajaba como administrativa en la gestoría, teníamos un cliente que siempre me hablaba mirándome a las tetas. Un día le solté “háblale más alto a la derecha que es un poco sorda”. Y el tío se puso igual de rojo que tú aquel día, ja ja ja.&lt;br /&gt;- ¡Qué bueno tía! – el “tía” le sale más pijo que a Chabeli - Tuvo que quedarse cortadísimo.&lt;br /&gt;- Ya te digo, desde aquel momento ya no lo vi más, si tenía que decirme algo me llamaba por teléfono – acaba la frase sonriendo, satisfecha consigo misma.&lt;br /&gt;- ¡Qué fuerte!. ¿Y recuerdas cuando la mujer aquella se quedó encerrada en el probador?&lt;br /&gt;- Uf, casi se desmaya. Yo lo pasé mal por la pobre mujer.&lt;br /&gt;- Pesaba más de 150 kilos, casi no se podía dar la vuelta en el probador.&lt;br /&gt;- Por poco tenemos que llamar a los bomberos.&lt;br /&gt;- Hummmm – exclama mordisqueándose el labio – No hubiese estado mal, ¿te imaginas?&lt;br /&gt;- ¡Eres una loba! – pegándole un empujón cariñoso. La pija garrulilla le guiña el ojo y ambas se ríen. Tras una pequeña pausa, la charnega continúa - Y el marido que había aprovechado para ir a echar la quiniela. Cuando llegó casi le da un sofoco, ¿te acuerdas?&lt;br /&gt;- Es verdad. Era un señor muy bajito. ¡Vaya pareja! Cuando iban juntos parecía que la mujer llevase un llavero.&lt;br /&gt;- Un pin, ja ja ja – y ambas ríen sin parar. Cuando consiguen calmarse, continúan rememorando situaciones.&lt;br /&gt;- ¿Y cuando entró corriendo el de seguridad buscando al que había robado en el Carrefour? – dice la pija garrulilla.&lt;br /&gt;- Yo creo que lo hizo para impresionarte.&lt;br /&gt;- ¡Anda! – dice con una sonrisa dibujada en el rostro, dejándose querer.&lt;br /&gt;- Que sí, que ese está por tus huesos, lo sabes de sobra.&lt;br /&gt;- ¡Que no tía! – de nuevo sonriendo.&lt;br /&gt;- ¿Estás segura? Porque a mí no me guiña el ojo cuando me ve…&lt;br /&gt;- ¡Anda ya! Si eso sólo lo hizo una vez.&lt;br /&gt;- Pues a mí me parece guapo – dice con voz sensual, buscando la complicidad de su amiga.&lt;br /&gt;- Es majo – dice tocándose el pelo, como una cheerleader en una película de universitarios yanquis.&lt;br /&gt;- ¿Majo? ¡Está buenísimo! Seguro que está ya está pillado, como todos los hombres interesantes.&lt;br /&gt;- Bueno, no soy celosa, ja ja ja. – Ambas se ríen con mirada cómplice y mueven ligeramente la cabeza como si siguiesen manteniendo la conversación telepáticamente.&lt;br /&gt;- Uf, deja de reírte que se me contagia y luego me duele la barriga.&lt;br /&gt;- Vale, ya paro – dice tocándose el contorno del ojo secándose una lágrima fruto de la carcajada.&lt;br /&gt;- Pues yo prefiero estar doblando ropa que estar en caja – dice recobrando la compostura.&lt;br /&gt;- ¡Ah yo no! – con enérgicos movimientos de cabeza de izquierda a derecha.&lt;br /&gt;- Yo sí. Eso de levantar la cabeza y ver una cola interminable me agota. Y para colmo cuando les toca no tienen la tarjeta preparada. Justo cuando les estás cobrando es cuando miran el bolso “ay nena, que no encuentro el monedero”. ¡Como si no le hubiese dado tiempo a buscarlo en todo el rato que lleva haciendo cola señora!&lt;br /&gt;- A mí eso me da igual, total tengo que estar en la caja hasta que cerremos, así que me da lo mismo.&lt;br /&gt;- Ya, pero es que no soporto esa desgana. Hay gente que va por el mundo a menos revoluciones, como si les pesase el doble la gravedad. El otro día nos pasó con una pareja. Fui al cajero con el Fran y estaban dentro sacando dinero. Primero el chico sacó con la tarjeta y después la chica actualizó la libreta. Debía hacer un año que no la actualizaba porque tardó un buen rato. Pero es que cuando el cajero le devolvió la libreta se pusieron a “estudiar” los movimientos. ¡Qué rabia! Además empezaban a discutir “para qué sacaste este dinero, dónde compraste esto” Al final porque el Fran se lió a puñetazos con el cristal de la puerta que si no aún están allí.&lt;br /&gt;- Eso me ha pasado alguna vez y sí que da rabia sí.&lt;br /&gt;- Ya te digo si da rabia… es que la gente con esa pachorra no la aguanto.&lt;br /&gt;- ¿Sabes a mí lo que también me da mucha rabia?&lt;br /&gt;- ¿El qué?&lt;br /&gt;- Que me toquen el hombro para preguntarme algo cuando estoy de espaldas. Hay gente que te hace hasta daño.&lt;br /&gt;- Ostras, ¡es verdad!.&lt;br /&gt;- Es que no lo soporto, ¿acaso vas toqueteando a los camareros cuando comes en un restaurante? ¿o le das una palmada en la espalda al conductor del autobús?&lt;br /&gt;- Ja, ja, estaría bien, ¿te imaginas? – dice sonriendo.&lt;br /&gt;- ¿Sabes lo que tampoco soporto?&lt;br /&gt;- ¿Qué?&lt;br /&gt;- Ir por la calle y que alguien se ponga a andar en paralelo a mí.&lt;br /&gt;- ¿Qué quieres decir?&lt;br /&gt;- Sí, ¿no te ha pasado nunca que vas andando deprisa y alguien se pone a caminar a tu lado al mismo ritmo? Me siento tonta, parece una carrera.&lt;br /&gt;- Yo cuando me pasa eso me freno y hago como que miro algún escaparate.&lt;br /&gt;- Claro yo también, ¿pero por qué me tengo que frenar yo? ¡Que cruce la calle el otro! – de nuevo se ríen como antes.&lt;br /&gt;- Para tía, que se me corre el rimel.&lt;br /&gt;- Es que hay gente en el mundo porque tiene que haber de todo.&lt;br /&gt;- Ya te digo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el momento en que por megafonía se escucha el nombre de la siguiente parada, ambas se sitúan frente a la puerta y se retocan el pelo, utilizando el cristal a modo de espejo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4868168018619969980-215588259775585607?l=relatospitxorras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/215588259775585607'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/215588259775585607'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatospitxorras.blogspot.com/2007/11/torras-y-bages.html' title='Torras y Bages'/><author><name>Á</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06849316705678727487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_uZokH64fG_g/SdJyy5zph4I/AAAAAAAAADU/Wt1yLu4Y6iI/s1600-R/4486545.ed229efc.560.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4868168018619969980.post-3985152932306502566</id><published>2007-11-09T22:07:00.000-08:00</published><updated>2007-11-09T22:08:25.057-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Andrés'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>Frankfurt Alvar</title><content type='html'>&lt;naranja&gt;Microrrelato por entregas. Capítulo I&lt;/naranja&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Dos horas más&lt;/span&gt;" pienso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salgo a la calle a despejarme, abandono la puta sala de espera y me doy una vuelta por el recinto. Me dirijo al edificio principal. Acabo ante la puerta de la cafetería, la miro y doy media vuelta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al fondo del pasillo hay dos tipos de mantenimiento charlando, voy directo hacia ellos.&lt;br /&gt;Me dirijo al más alto, parece de aquí, le pregunto:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Perdona, ¿no hay un BAR por aquí?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me responde el otro, con un acento que parece pakistaní:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si, allí tienes el bar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dice, señalando hacia el final del pasillo por el que he venido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No es eso lo que el busca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Interviene el otro fulano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esbozo una media sonrisa en señal de aprobación. El tipo me explica como llegar a un par de garitos que están fuera del recinto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras me dirijo hacia uno de ellos pienso: "&lt;span style="font-style:italic;"&gt;¿Tanto se me nota?&lt;/span&gt;"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;naranja&gt;Microrrelato por entregas. Capítulo II&lt;/naranja&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debí darme media vuelta nada mas ver el tirador de San Miguel. Pero ya estaba dentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El garito es un antro y aunque el cartel de la puerta reza "Frankfurt", se parece más a una caseta de feria de esas que venden salchichas de plástico y patatas fritas a granel que a un verdadero Bar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero es lo que hay y por hoy tiene que valer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"&lt;span style="font-style:italic;"&gt;No importa&lt;/span&gt;" me digo, "&lt;span style="font-style:italic;"&gt;soy un hombre con recursos&lt;/span&gt;". Así que cuando el camarero se acerca le acerca le suelto:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Una mediana&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con una tranquilidad pasmosa se dirige al fondo de la barra, abre una nevera y agarra una San Miguel Especial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Definitivamente, hoy no es mi día&lt;/span&gt;", pienso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;naranja&gt;Microrrelato por entregas. Capítulo III&lt;/naranja&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la barra, un tío alto a pesar de tener ya más que cumplidos los sesenta intenta que el camarero se fije en una foto de la cartera que sostiene.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Mira, este era yo (le dice). Un tiarrón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El camarero le contesta con una mirada de soslayo y se aleja hacia el fondo de la barra.&lt;br /&gt;El tipo no se amilana, tiene ganas de hablar, así que se gira en su taburete y esta vez se dirige a mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Jugaba en el Club Natació Barcelona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me miro la San Miguel Especial aún inmaculada y la vierto en la copa, como si la cosa no fuera conmigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Yo era un ligón ¿sabes? Tenia siempre un montón de chavalas detrás mio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo miro y le dedico otra media sonrisa. El tipo tiene ganas de hablar, pero hoy tampoco debe ser su día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;naranja&gt;Microrrelato por entregas. Último Capítulo.&lt;/naranja&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Este que suena es el Ramazotti?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tío sigue intentando encontrar un tema de conversación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Puede.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le contesto secamente y le doy un trago largo a mi copa dando por zanjada la conversación. "&lt;span style="font-style:italic;"&gt;¡Joder!&lt;/span&gt;" pienso "&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Si esta es la &lt;br /&gt;Especial a que demonios debe saber la otra&lt;/span&gt;" Agarro el botellin y le doy media vuelta buscando la etiqueta que me revele algo sobre la composición de aquel mejunje "&lt;span style="font-style:italic;"&gt;¿Seguro que esto lleva cebada?&lt;/span&gt;".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la otra parte de la barra hay un currante dando buena fe de un bocata de queso. El pesado me deja por causa perdida y se dirige a él:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Es el Ramazotti, verdad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El currela deja por un momento el bocata para contestarle:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si es él. Es inconfundible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pues a mi los que me gustan son los cantantes franceses. (Prosigue el pesado). Kegaaaaard.&lt;br /&gt;Vocaliza dejando una "a" interminable que atestigua su dominio del gabacho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si. Ese era aquel que salia con la Bo Derek ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No ¡que va! ese era otro, no me acuerdo del nombre, pero era un cantante de segunda fila, ese nunca llegó a nada. El Kegaaard cantaba aquello de "&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Ju suis nuit...&lt;/span&gt;"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La conversación empeora, así que me concentro en la copa que tengo entre manos. Haciendo de tripas corazón le doy un segundo trago que casi la apura. Localizo al camarero, dejo caer unas monedas en la barra y suelto un "Buenas Tardes" como toda despedida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al salir por la puerta me doy media vuelta y me fijo en el cartel: "FRANKFURT ALVAR"&lt;br /&gt;"&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Tendré que acordarme bien del nombre&lt;/span&gt;", pienso, "&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Para no volver por aquí nunca más&lt;/span&gt;".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4868168018619969980-3985152932306502566?l=relatospitxorras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/3985152932306502566'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/3985152932306502566'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatospitxorras.blogspot.com/2007/11/frankfurt-alvar.html' title='Frankfurt Alvar'/><author><name>Andrés</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://2.bp.blogspot.com/_jrK0A-70KyQ/Sxn3E4nrvUI/AAAAAAAAA4o/bCPhTr7JpNo/S220/logo.png'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4868168018619969980.post-6767241822307376532</id><published>2007-10-04T08:00:00.000-07:00</published><updated>2007-11-26T02:22:00.776-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Angel'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>Crónica de una despedida pitxorra</title><content type='html'>Sábado 22 de septiembre. Un nutrido grupo de pitxorras se dirige hacia la choza del amigo Simón. En la puerta se percatan de que han olvidado comprar artilugios para embadurnar al novio, así que IMPROVISACIÓN 1 se dirigen hacia una tienda de chinos (“está aquí al lado” según el Chinchi) y compran lo habitual en estos casos, a saber, bataguatinédeseñoraquetrabajaensuslaboresadictaatelecinco, pintalabiosrojoputón y pintauñas (para los ojos, según el Herraiz. Suerte que aún íbamos serenos y no insistimos en pintárselos, porque de haber sido así gran parte de la despedida se hubiese celebrado en la sala de espera de urgencias de algún centro oftalmológico).&lt;br /&gt;IMPROVISACIÓN 2: ¿Alguien me puede explicar qué es lo que no queda claro en la frase “ir al Menkes (tienda de disfraces popularmente conocida en la Ciudad Condal) y comprar el disfraz de caperucita roja que tienen”?&lt;br /&gt;Vestido el novio nos lo llevamos a la Masia que habíamos alquilado el fin de semana (perfecta de no ser por los dos o tres kilómetros de camino de cabras que provocó agudas rascadas en los coches). Barbacoa, piscina, ping-pong y un tirador de Chouffe (gracias al amigo Pollico) convergían en lo necesario para pasar un fin de semana espectacular.&lt;br /&gt;La Chouffe, esa cerveza tan especial que nos brinda las castañas más eclépticas. La Chouffe, esa cerveza que debe llevar un ingrediente mágico que provoca ese buen rollo. La Chouffe, esa cerveza que entra como una clarita y cuando menos te lo esperas te pega un hostión como el de Alonso en Japón.&lt;br /&gt;Sobre la paella del amigo Chinchi seré escueto: espectacular.&lt;br /&gt;Por la tarde montamos una tangana futbolística en la que en Betandwin se pagaba a 1,01 la luxación de algún miembro. Afortunadamente el partido se disputó con buen rollo (aunque algunos aún conservemos recuerdos en forma de hinchazones o moratones). Siguiendo con las actividades lúdicas, del estadio de fútbol improvisado pasamos a la piscina, donde nuestra capacidad innovadora nos llevó a inventar el waterpolo, el basketpiscina y el aguavoley. (Abro un paréntesis para comentar la anécdota de la piscina: Dani deambulando por el borde de la piscina con un vaso de cerveza en la mano. Simón detrás de Dani. Simón da un empujón a Dani. Dani vuela. Dani mira el vaso de cerveza. Una neurona de Dani toma la iniciativa y le transmite lo que debe hacer, esto es, soltar el vaso en el aire, porque igual flota y suavemente se detiene en el suelo sin verter ni una gota de cerveza. Dani suelta el vaso tal como le ha transmitido su neurona. Dani cae al agua. El vaso no flota, cae en el suelo y se parte en mil pedazos. Lástima de una caña desperdiciada, era de Chouffe. Kuñao que viene a limpiar los cristales con la escoba con la que esa misma mañana se habían limpiado los vómitos de Condemor la noche anterior. Leyéndolo ahora daba un poco de asco pasearse descalzo por allí…).&lt;br /&gt;Por la tarde algunos durmieron, otros lo intentaron, y la pareja compuesta por Chinchi comando y Kuñao vivespañavivelfary! Continuaron bebiendo Chouffe hasta la hora de irnos a:&lt;br /&gt;Sitges: cenazo en el Argentino de Sitges (mejor no digo el nombre para que no se colapse, porque el restaurante es espectacular). Quince tíos sentados en una mesa y 13 manteniendo la compostura. Se admiten apuestas para saber quiénes eran los otros dos.&lt;br /&gt;“Kuñao, como vuelvas a levantarte de tu sitio nos vamos fuera tú y yo y no vuelves a entrar hasta que te calmes” “vale” (cabeza cabizbaja y afligida) “Viva ESpaña, Viva el Fary!!!”. Y así hasta los postres…&lt;br /&gt;Tras calentar el cuerpo con unos chupitos cortesía de la casa, nos encaminamos al centro de Sitges (“está aquí al lado” según el Chinchi). Después de caminar casi una hora ascendemos por la calle del pecado “hermano, deben ser las camisetas porque a mí no me suelen mirar así”. Efectivamente, debían ser las camisetas, porque la escuadra de 15 tíos ascendiendo por la calle más conocida de Sitges, con camisetas negras en letras naranjas “PITXORRAS.COM” y capitaneados por un tío vestido de caperucita roja que más que a la del cuento se parecía al príncipe de Beckhelar era una estampa que no tenía precio. Nunca antes había escuchado tanto susurro provinente de voz masculina “pitxorraaaaaaaaa, hummmmm”. Y es que esto tiene Sitges, cuna de gays y centro neurálgico de torilis que juegan a serlo.&lt;br /&gt;Murphys para que el riñón no perdiese comba y gintonics para esperar a la PEDAZO DE ESTRIPER. Lo siento, no hay fotos (improvisación 3, seremos capullos).&lt;br /&gt;Después, deleite por los bares musicales de la calle del pecado, con el Chinchi haciendo volteretas y dándonos paso rollo los hombres de Harrilson y pegándose un hostión justo delante de una pareja de mossos.&lt;br /&gt;Se puede decir que fue un buen sábado de fiesta, no nos podemos quejar.&lt;br /&gt;Anécdota de la parada de taxis. Vienen dos pedazo de jacas rumanas (o rusas o búlgaras, vete a saber) y me planto delante de ellas y suelto “este chico se nos casa” y una de ellas, alza la mirada y suelta “¿me ves preocupara?”.&lt;br /&gt;En fin, que me dejo muchos detalles, muchas historietas y anécdotas, pero lo importante es que queden guardadas en la rententiva del grupo y especialmente del pitxorra Simón. Y el sábado vamos de bodorrio!!!. Felicidades pareja!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4868168018619969980-6767241822307376532?l=relatospitxorras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/6767241822307376532'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/6767241822307376532'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatospitxorras.blogspot.com/2007/10/crnica-de-una-despedida-pitxorra.html' title='Crónica de una despedida pitxorra'/><author><name>Á</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06849316705678727487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_uZokH64fG_g/SdJyy5zph4I/AAAAAAAAADU/Wt1yLu4Y6iI/s1600-R/4486545.ed229efc.560.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4868168018619969980.post-1266633280553064222</id><published>2007-10-03T02:46:00.000-07:00</published><updated>2007-10-03T03:40:44.721-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cortos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Andrés'/><title type='text'>Diario de guerra 11.05</title><content type='html'>7:00, pateando la calle. La mejor hora, no hace calor y apenas se ve un alma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cruzo. El semáforo está en rojo pero el capullo del deportivo amarillo está a suficiente distancia, me sobra tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay una abuela al otro lado que me mira, mira el semáforo y duda, empieza a cruzar...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El capullo del deportivo me ha visto, sabe que me sobra espacio, así que pisa el acelerador, quiere hacerme sudar, pero no la ha visto a ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora es demasiado tarde, llego al otro lado mientras veo a la abuela inmóvil, justo una centésima antes del choque. El capullo ha intentado frenar y ha perdido el control, se lleva por delante a la abuela y un poco más abajo a una furgoneta que estaba aparcada, el sonido del impacto es brutal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tengo motivos para sentirme culpable, pero lo hago.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4868168018619969980-1266633280553064222?l=relatospitxorras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/1266633280553064222'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/1266633280553064222'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatospitxorras.blogspot.com/2007/10/diario-de-guerra-1105.html' title='Diario de guerra 11.05'/><author><name>Andrés</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://2.bp.blogspot.com/_jrK0A-70KyQ/Sxn3E4nrvUI/AAAAAAAAA4o/bCPhTr7JpNo/S220/logo.png'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4868168018619969980.post-7356888553828478330</id><published>2007-08-26T09:38:00.002-07:00</published><updated>2007-08-26T09:41:06.698-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='laVanguardia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Andrés'/><title type='text'>Despierto</title><content type='html'>Piso la delgada línea que separa sueño y vigilia. Es frágil y quebradiza, como de hojaldre. Noto como se desmorona, como se deshace.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Impotente asisto al despertar de mis sentidos; uno a uno se estiran y desperezan. Desaparece la niebla que los cubría, se levanta el velo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomo conciencia de mi respiración, mi pulso se hace más vivo, más presente, mientras tanto mi cabeza se va llenando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intento tomar el control, pausar el ritmo, desechar ideas hasta hallar una que me devuelva al sueño, coger el velo con las manos y hacer que me vuelva a cubrir, pero no es posible: estoy despierto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4868168018619969980-7356888553828478330?l=relatospitxorras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/7356888553828478330'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/7356888553828478330'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatospitxorras.blogspot.com/2007/08/despierto_26.html' title='Despierto'/><author><name>Andrés</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://2.bp.blogspot.com/_jrK0A-70KyQ/Sxn3E4nrvUI/AAAAAAAAA4o/bCPhTr7JpNo/S220/logo.png'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4868168018619969980.post-2411326315453260223</id><published>2007-06-27T07:33:00.000-07:00</published><updated>2007-06-27T07:34:17.111-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ConcursoRelatosCortos07'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Conde'/><title type='text'>Espera</title><content type='html'>Siempre me ha llamado soberanamente la atención aquellas personas que son capaces de estar diez minutos en una cola (por ejemplo en una hamburguesería, o en la cola de cualquier tienda de comestibles) y cuando se presentan delante del cajero/a ponen cara de sorpresa e indecisión y sueltan un: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Mmmm…” &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;o &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Pues quería…” &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Se puede saber que cojones has estado pensando todos los minutos que has hecho de cola?, ¿Qué tipo de persona eres si entras en un establecimiento sin tener un objetivo definido?, ¿Has caído del cielo en ese momento y te has encontrado al principio de una cola en la que no te esperabas estar?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto sale a cuenta de la fea costumbre que tenemos los españoles (y que creo que podemos hacer extensible a todos los mediterráneos) en dejarlo todo para el último momento, en hacerlo todo casi de forma improvisada. Desde luego el refrán español de “No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy” la debió proclamar un sueco, harto de esperar a que un españolito (véase mediterráneo) le solucionase un problema. Y es que nos gusta “perrear”, ¡que le vamos a hacer!. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Somos gente que no esta hecha para trabajar sino para disfrutar el momento, aunque disfrutar el momento consista en estar en una cola completamente absorto de cualquier pensamiento.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4868168018619969980-2411326315453260223?l=relatospitxorras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/2411326315453260223'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/2411326315453260223'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatospitxorras.blogspot.com/2007/06/espera.html' title='Espera'/><author><name>Andrés</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://2.bp.blogspot.com/_jrK0A-70KyQ/Sxn3E4nrvUI/AAAAAAAAA4o/bCPhTr7JpNo/S220/logo.png'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4868168018619969980.post-814053914059151591</id><published>2007-06-27T05:27:00.000-07:00</published><updated>2007-06-27T05:29:01.795-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Angel'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ConcursoRelatosCortos07'/><title type='text'>Eternidad</title><content type='html'>-          No me hagas esto, por favor.&lt;br /&gt;-          Lo necesito.&lt;br /&gt;-          ¿Qué voy a hacer ahora?&lt;br /&gt;-          Sal por ahí, disfruta la vida, eres joven.&lt;br /&gt;-          Pero yo no quiero eso. Yo soy feliz aquí.&lt;br /&gt;-          La decisión está tomada.&lt;br /&gt;-          Bueno… supongo que debo alegrarme por ti.&lt;br /&gt;-          Debes.&lt;br /&gt;-          Pero es que es mucho tiempo.&lt;br /&gt;-          El tiempo es un suspiro.&lt;br /&gt;-          O una eternidad…&lt;br /&gt;-          Anda, dame un abrazo. Nos vemos a la vuelta.&lt;br /&gt;-          No…&lt;br /&gt;-          Venga! ¿no me vas a abrazar?&lt;br /&gt;-          Te echaré de menos.&lt;br /&gt;-          Yo a ti no – sonriendo.&lt;br /&gt;-          En fin, que vaya muy bien, aquí estaré a tu regreso.&lt;br /&gt;Se fundieron en un abrazo. Después vio como cortaba dos pedazos de cinta aislante con la boca y le ayudó a colgar el cartel “cerrado por vacaciones, del 30 de julio al 2 de septiembre”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4868168018619969980-814053914059151591?l=relatospitxorras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/814053914059151591'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/814053914059151591'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatospitxorras.blogspot.com/2007/06/eternidad.html' title='Eternidad'/><author><name>Á</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06849316705678727487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_uZokH64fG_g/SdJyy5zph4I/AAAAAAAAADU/Wt1yLu4Y6iI/s1600-R/4486545.ed229efc.560.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4868168018619969980.post-2253185635392508311</id><published>2007-06-27T04:32:00.000-07:00</published><updated>2007-06-27T04:40:26.112-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ConcursoRelatosCortos07'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Andrés'/><title type='text'>Siempre hay un precio</title><content type='html'>Mi psicólogo no es argentino ni tiene consulta propia, cualquier garito vale.&lt;br /&gt;Mi psicólogo no tiene agenda ni secretaria ni da cita. Las sesiones surgen sin previo aviso, siempre cuando es necesario, pero sin ningún tipo de planificación previa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suele ocurrir que después de una tarde de comentarios intrascendentes que acompañan a unos quintos y coincidiendo normalmente con la despedida del sol aparecen los primeros tankerais; y es que mi psicólogo no cobra en plata, mi psicólogo cobra en tankerais.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el segundo empiezo a vislumbrar que hoy puede haber sesión, miro de reojo el reloj: las once; demasiado tarde para dejarlo y quedar bien, demasiado pronto para poder dormir con todo lo que tengo en mi cabeza. Así que empiezo a escupir mi mierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al principio son solo unos salibazos fétidos e inconsistentes vestidos de sutiles comentarios, como tanteando el terreno. Es solo el segundo tankerai, aún estamos a tiempo de tocar retirada e irnos a casa... pero no nos vamos, mi psicólogo llama la atención del camarero: "Llénanos" le dice... Hoy tenemos sesión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sigo escupiendo mi mierda y siguen cayendo tankerais mientras intento acompasar el ritmo de salida de inmundicias con el de entrada de alcohol.&lt;br /&gt;Y así seguimos, un tanquerai tras otro, hasta que el camarero empieza a poner mala cara: la una, demasiado tarde, el garito tiene que cerrar. La sesión ha acabado por hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me despierto por la mañana bien jodido. Dolor de cabeza, el estómago en vilo, "¿Era necesario?" (Siempre me repito la misma puta pregunta) Y yo mismo me respondo: "Si, era necesario". Los tankerais y mi dolor de cabeza y el estómago jodido son el precio por la sesión de anoche.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Y es que, como dice la canción, &lt;span style="font-style:italic;"&gt;siempre hay un precio&lt;/span&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4868168018619969980-2253185635392508311?l=relatospitxorras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/2253185635392508311'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/2253185635392508311'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatospitxorras.blogspot.com/2007/06/siempre-hay-un-precio.html' title='Siempre hay un precio'/><author><name>Andrés</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://2.bp.blogspot.com/_jrK0A-70KyQ/Sxn3E4nrvUI/AAAAAAAAA4o/bCPhTr7JpNo/S220/logo.png'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4868168018619969980.post-1373668502191814697</id><published>2007-01-17T11:47:00.001-08:00</published><updated>2007-01-19T07:27:26.126-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='metro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Angel'/><title type='text'>Santa Coloma</title><content type='html'>El reloj marca las 8:20h., hora punta. La marabunta se agolpa en el andén esperando que el convoy haga acto de presencia. Santa Coloma es la segunda parada de la línea roja que nace (o muere) en el Fondo. A a pesar de ello, cuando el metro llega todos los asientos están ocupados, así que te puedes sentir afortunado si consigues un respaldo. Algunos pícaros prefieren hipotecar diez minutos y coger el metro en dirección opuesta para realizar el trayecto sentados.&lt;br /&gt;Mi hermana, compañera habitual de metro en esta época, me pone al día de los pormenores del despacho donde trabaja. Bueno, del despacho no, más bien de las vidas de sus compañeros. Yo, que a esas horas no soy persona, asiento con la cabeza y, de vez en cuando, emito algún monosílabo (o gruñido encubierto) para dejarle claro que sigo la conversación.&lt;br /&gt;Se oye el metro, algunos miran hacia el túnel, otros siguen con sus conversaciones, el nutrido grupo de lectores no aparta la vista de su libro. El metro avanza, juego a comprobar si es el mismo número de convoy que cogimos ayer. Afirmativo, es el 111. La muchedumbre toma posiciones. Los más avispados, como si les guiasen señales invisibles a los ojos de los demás, se sitúan justo en el punto en el que parará una puerta. El metro se detiene. Se accionan las palancas. Noto que me empujan, pero no es el habitual empujón de ansia por entrar, éste es diferente, es un reclamo. Así que me giro y me encuentro con una mujer joven, de aspecto dejado y mirada perdida que me coge del brazo y me dice algo con una voz prácticamente inaudible. La miro con una mezcla de asombro e intriga. Aún estoy tratando de asimilar su comentario cuando suena el pitido que avisa de que las puertas se van a cerrar. Mi hermana, extañada, me lanza mensajes telepáticos “¿qué haces ahí parado? ¿por qué no subes? ¡Entra!”. Doy un pequeño salto y logro entrar en el justo momento en que se cierran las puertas. La chica se queda en el andén, mirándome fijamente a través de la ventana. Arranca el metro y ambos aguantamos fijamente la mirada. Dos segundos más tarde la pierdo, pero algo me dice que continúa ahí (allí). Reflexiono, hago un esfuerzo para reconstruir la situación en mi cerebro, veo a la chica, me fijo en sus labios y escucho de nuevo el mensaje. Alucino.&lt;br /&gt;- ¿Quién era esa chica? – la voz de mi hermana me hace volver al mundo real.&lt;br /&gt;- ¿Qué?&lt;br /&gt;- ¿Que quién era esa chica? – repite&lt;br /&gt;- No sé. Es la primera vez que la veo.&lt;br /&gt;- ¿Y qué te ha dicho?&lt;br /&gt;- Que sigue rezando por mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/deed.es" rel="license"&gt;&lt;/a&gt;Esta obra está bajo una &lt;a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/deed.es" rel="license"&gt;licencia de Creative Commons&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4868168018619969980-1373668502191814697?l=relatospitxorras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/1373668502191814697'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/1373668502191814697'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatospitxorras.blogspot.com/2007/01/santa-coloma.html' title='Santa Coloma'/><author><name>Á</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06849316705678727487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_uZokH64fG_g/SdJyy5zph4I/AAAAAAAAADU/Wt1yLu4Y6iI/s1600-R/4486545.ed229efc.560.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4868168018619969980.post-8410086826474359787</id><published>2007-01-06T12:04:00.000-08:00</published><updated>2007-01-06T12:08:09.602-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Angel'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='eroski'/><title type='text'>Eroski</title><content type='html'>I&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo he podido llegar hasta aquí? Es increíble. Hace un par de semanas estaba disfrutando de las cálidas playas de Menorca tumbado a “la Bartola”; quién será esa tal Bartola que consiguió que a esta forma de “perrear” se le atribuyese su nombre. En cualquier caso, mucho mejor estaba yo vagueando por esas cálidas aguas que en este antro de mala muerte. La única coincidencia entre la Isla y este cuchitril es mi temperatura corporal, si bien, ni que decir tiene, que allí sudaba por los 40 grados centígrados que nos brindaba el astro rey, y aquí, en cambio, también discurren gotas por mi frente, pecho y sobacos, solo que estas gotas son de escarcha. Mi sudor polar se debe a que estoy sentado en una mesa con tres tipos que podrían competir por tener el aspecto más desagradable del globo. Como si lo viese, lo emitirían en cualquier canal privado, en hora de máxima audiencia. Podría titularse algo así como “Esto no es sólo genética, hay algo más” o “Lo peor en cuanto a la condición humana se refiere”, título éste, quizá demasiado extenso para retener en la memoria del prototipo de espectador de estos programas. En fin, no entraré en la descripción de estos seres, aunque sirvan una serie de características comunes a modo de ejemplo: dientes amarillos, ojos enrojecidos, cicatrices varias y, por supuesto, halitosis.&lt;br /&gt;- Tu turno – me dice uno de ellos, al cuál se conoce con el apodo de “Eroski”, término que al parecer le atribuyen por su afición a “limpiar” camiones de esta cadena de supermercados. Eroski es el que lleva la voz cantante. Todo el mundo, entendiendo por mundo la fauna que frecuenta lares de este tipo, le respeta, y pobre de aquél que no lo haga. En más de una ocasión he podido escuchar la famosa historia de una reyerta que tuvo lugar en este mismo antro una noche, o madrugada, durante una partida de dados, en que un individuo, merced a las ingentes cantidades de alcohol que se congregaban en su hígado, riñones y vejiga, se pasó de la raya con él, al parecer riéndose de su apodo y haciendo comentarios que no tenían por objeto más que ridiculizar su figura. Éste, sin perder la calma, se bebía plácidamente su copa de coñac, e incluso reía las ocurrencias de aquél. Cuando se hubo marchado la gran mayoría de individuos que frecuentaban el local, Eroski se acercó al compañero, puso su brazo izquierdo por encima del hombro, como si fuesen amigos de toda la vida, y se pidió otra copa. El camarero le sirvió el coñac, mientras al amigo le iba cambiando el gesto, ya que la figura de Eroski impresiona más cuanto más cerca se le tiene, y en lo que tarda un reloj de cuco en dar las campanadas de la una, Eroski alzó la copa con su brazo libre, el derecho, se la llevo a la boca, bebiéndosela de un trago y acto seguido la estrelló contra la cuenca ocular izquierda del amigo, a lo que siguió un rodillazo en salvas sean las partes y cuando la cabeza de éste bajó debido al fuerte dolor generado por tan plácido golpe, le propinó otro que le reventó las fosas nasales. Cuentan que lo dejaron tirado en la entrada de un garaje cercano y nunca más se supo. Serán leyendas urbanas, pero el hecho de que ahora mismo se esté cascando un copazo de coñac no es que me inspire mucha confianza.&lt;br /&gt;- Voy- cojo el cubilete con mi mano derecha y con la izquierda, intentando que no se note que el pulso me tiembla más que un altavoz de discoteca, voy recogiendo los cinco dados que hay esparcidos por el tapete verde. Nos lo estamos jugando todo a ases. Los otros dos ya han completado la tarjeta. Jugamos a póquer, con dos rondas. La primera libre y la segunda obligado, desde jotas para arriba. Aquí los negros y los rojos no existen, para ellos es perder el tiempo. No estoy haciendo una mala partida, por lo menos a los otros dos ya les he ganado, sin ni siquiera haber tirado a ases. Pero Eroski tampoco lo ha hecho nada mal. Le saco diez puntos, porque ha tenido un pinchazo en reyes, pero aún así no las tengo todas conmigo. Normalmente los ases se me dan bastante mal, y cuando estoy nervioso mucho más. Tengo que tratar de tranquilizarme para tirar, porque de lo contrario transmitiré mi energía negativa al cubilete, y entonces no habrá ases. Y si no hay ases...&lt;br /&gt;- Tira, no tengo toda la noche – Curioso, quizá es que ha quedado con algún otro amigo para realizarle un implante de nariz. El famoso implante Eroski. Le miro a los ojos, y veo un rostro impenetrable que denota amargura por los cuatro costados. Pero trato de responderle con una mirada fría, no por impresionarle, cosa hartamente improbable, sino más bien para no parecer un ser frágil y vulnerable. Lo que no tengo muy claro es si lo estoy consiguiendo. Reúno los cinco dados, los adentro en el cubilete, lo muevo con energía, doy tres golpes en la mesa, soplo y lo dejo caer. Levanto el cubilete y “borracho”.&lt;br /&gt;- Borracho – atino a decir, con la voz entrecortada. Eroski me mira como si estuviese perdiendo la paciencia, lo cuál no me extraña, porque durante esta partida ya van nueve ocasiones que sale un dado borracho, lo que supone una media de más del 33% de tiradas no válidas.&lt;br /&gt;- Ya vemos que es borracho. No sé a qué estás esperando para tirar de nuevo. Te estoy diciendo que no tengo toda la noche. – a lo largo de mi corta pero no por ello poco intensa vida, he escuchado tonos mucho más cordiales que el que me está dirigiendo en estos momentos Eroski. Así que no tardo ni tres segundos en recoger los dados y volver a hacer toda la parafernalia. Movimiento enérgico, tres golpes, soplido y pum. Antes de subir el cubilete mi mente piensa en círculos rojos. Necesito ases, muchos ases, como no saque por lo menos tres estoy en la más absoluta de las miserias. Uno por tirada no me vendría nada mal. Con tres ya firmo. Venga por favor, que haya por lo menos uno. Levanto el cubilete y esto es lo que hay, dos jotas, una cú, un negro y un rey. Pocas veces se puede ver una tirada tan mala jugando a los dados. Es más, yo creo que de cada mil veces que tires cinco dados, sacarías esta jugada unas quince veces, veinticinco como mucho. Y yo soy un imán para conseguir cualquier hazaña en lo que a negativo se refiere. Seguro que tengo las mismas posibilidades de sacar esta tirada que de cantar un bingo, pero en mi vida toparé con el cartón premiado. Y en cambio aquí está la jugada. Aún así, mi gesto continúa igual, frío y calculador, como si no me afectase. Pongo cara de “tranquilos, está todo controlado” y no me lo creo ni yo. Esta vez voy a tomarme más tiempo para tirar los dados. Voy a dedicar los segundos necesarios para que mi ritual funcione. Y me da igual como se ponga Eroski. Él que tire como le venga en gana, que yo por mi parte haré lo propio. Así que mano derecha cubilete, mano izquierda recogida de dados, depositamos éstos en el interior del cilindro, lo agitamos con gran maestría, un golpe en la mesa, otro golpe en la mesa, tercer golpe en la mesa, pausa, soplido, levantamos el brazo a una altura más que prudencial, giro el cubilete en dirección a la mesa y salen los cinco dados rodando por el suelo.&lt;br /&gt;- Mira chaval – me dice Eroski mientras con una de las miradas más imperativa que he visto en mi vida ordena a uno de sus compinches que recoja los dados – no te pases de listo conmigo porque no me gusta que me toreen. Así que vas a coger esos putos dados y vas a tirar bien de una puta vez. Y ni se te ocurra sacar un puto borracho ni mucho menos tirar un puto dado por el puto suelo, porque como lo hagas no vas a tirar ni una puta vez más y te vas a quedar con los putos puntos que llevas ahora mismo. ¿Te ha quedado claro?&lt;br /&gt;- Puta madre – se me ocurre decir, como haciéndome el gracioso. La cuestión es que ninguno de los congregados allí tiene la capacidad para entender la parida, y, por su parte, Eroski más que una sonrisa me dedica una mirada fulminante que viene a decir “chaval, no sé cómo tienes huevos a decir eso. Suerte tienes de que no te haya arrancado un puto dedo ya”. – Voy - así que cojo los dados nuevamente y vuelta al ritual. Pico una vez, otra, otra y lanzo los dados. Levanto el cubilete con absoluta calma, y allí están, dos círculos rojos como dos soles de verano a las 12 de la mañana. Intento evitarlo pero me sale una sonrisa de esas que nunca le debes dirigir a un oponente con el que te estás jugando dinero cuando las cosas te salen bien. Pero me da tiempo a volver al gesto de serio y cabal antes de que se percate Eroski. Así que le miro, muy seguro de mí mismo y sin apartar la mirada recojo los tres dados restantes y los introduzco en el cubilete. Lo muevo enérgicamente, sosteniendo la mirada, toco una vez en la mesa, otra, una tercera vez con más fuerza, elevo el cubilete y lo vuelco con total energía. Levanto el cilindro y allí hay otro. “claro que sí, soy un campeón” pienso. Ahora Eroski si quiere ganarme tiene que hacer pleno. Tiene que sacar cinco ases. La cara de mi amigo no es del todo conciliadora. Más bien todo lo contrario. Si la tuviese que describir con un calificativo valdría cualquier sinónimo de odiosa. Mirada odiosa. – Te toca- le digo, para más INRI. Coge los dados sin decir nada, los mete en el cubilete y con un movimiento rápido como un relámpago lo agita y lo deposita encima de la mesa. Permanezco atento a la mesa. Sé que no va a sacar más de uno. Y sacando uno no me preocupo. Levanta el cachirulo y ahí están. Tres ases!!! Madre mía, y le quedan dos tiradas.&lt;br /&gt;- Tres ases – dirigiéndose a mí, como si fuese lerdo “te vas a recochinear de tu vieja si es que tienes, pedazo de mandril” pienso, pero mi mirada no refleja ni miedo ni odio, por ahora. Eroski coge los dos dados que le quedan y al igual que la vez anterior los agita con una velocidad inhumana. Deposita el cubilete encima de la mesa y... otro as. Mi punto de vista empieza a distar bastante de lo que consideramos positivismo. Le queda una tirada y un solo dado. Y si a ese dado le da por vestirse de as me cruje. Y crujirme significa crujirme bien crujido.&lt;br /&gt;- Cuatro ases – dice Eroski, como si lo de tirar dados fuese igual que ir a coger caracoles un domingo soleado tras un sábado tormentoso – y me queda una tirada- “y me queda una tirada, y me queda una tirada”. Por qué tengo que ser tan desgraciado. Por qué no escarmiento. Por qué siempre ando metido en este tipo de situaciones. A esta hora debería estar destrozando las pistas de baile, chuleando a las jacas más cachondas de la ciudad, bebiéndome un cubalibre, término éste que incomprensiblemente comienza a estar en desuso... e intentando llevarme al huerto a alguna treinteañera de buen ver, o quinceañera o cuarentona... no me voy a poner ahora delicado con la edad. Cualquier mujer, por poco agraciada que sea, es infinitamente mejor que el mastodonte que tengo frente a mí ahora mismo. O podría estar durmiendo, que buena falta me hace recuperar unas horitas. Dicen que el sueño no se recupera. Pues no sé quién osa negarlo, porque por lo menos yo sé cómo hacerlo. Quizá debiese ponerme en contacto con algún científico para desmentir el mito. Ya veo la portada del Muy Interesante “En busca del sueño perdido” y en páginas centrales una extensa entrevista a mi persona, en la que argumento que echándose una buena siesta, de esas con babas, y durmiendo esa misma noche unas 12 horas del tirón ya has recuperado el sueño que hayas podido perder durante toda esa semana. Todo depende de esta tirada. Como a ese dado se le antoje aparecer como as estoy perdido. Y las posibilidades no son pocas, concretamente una entre seis, ¿eso es mucho o es poco? Si fuese yo el que lanzase otro gallo cantaría, pero siendo mi oponente el que tira un 16,6 periódico es un porcentaje harto elevado. Hace un momento estaba todo controlado y en cuestión de dos minutos se ha ido todo al garete. Qué significa garete. Me gustaría saberlo. Seguro que Eroski lo sabe. Se lo voy a preguntar. Claro que igual se piensa que es una táctica para joderle la concentración, apreciación que sería del todo falsa, puesto que realmente estoy interesado en saber lo que es un garete. Uno está perdido cuando todo se le va al garete. Curioso, cuanto menos. Si salgo vivo de este antro lo primero, bueno no, lo segundo... o lo tercero o lo cuarto que haré será buscar en un diccionario tan singular vocablo.&lt;br /&gt;- Ahí tienes el as que faltaba, muchacho – me he quedado empanado con lo del garete y ha aprovechado para hacer su última tirada. Otro as. Ha sacado otro as. Cinco ases. Por qué eso a mí nunca me sale y a los demás sí. Lo dicho que estoy perdido. Igual si salgo corriendo... que va, me engancharían en menos de lo que tarda Eroski en ventilarse un camión. Y no quiero ni pensar las consecuencias que ello podría suponerme. No es que sean bonitos, pero les tengo gran estima a mis diez dedos, y quisiera conservarlos – ya sabes lo que me debes- dice sin alterar el tono de voz. El mismo tono que utiliza siempre, por muy mal que esté la situación o por muy bien que le pinten las cosas, como es el caso que nos ocupa.&lt;br /&gt;- Lo siento, pero me vas a tener que dar unos días para conseguirlo. Como comprenderás no soy de los que van por la calle con… – trato de parecer sereno, pero cualquiera que tenga unos mínimos conocimientos de psicología no tardaría más de dos décimas de segundo en diagnosticarme la patología del cangueli.&lt;br /&gt;- Mañana lo quiero aquí. Tienes un día.&lt;br /&gt;- Ya has escuchado. 26 horas. Y más vale que esté – me dice uno de sus compinches. ¡26 horas! ¿es su primer chiste o es que de verdad puede existir un ser así en el globo? Lo que yo daría por verlo en un programa concurso de conocimientos. “Buenas noches, nuestro concursante de hoy es Don Pamplinas y viene de una pedanía de las afueras. Cuando le hemos preguntado por sus hobbies nos ha comentado que no le gusta tener animales en la chabola, pero que no descarta comprarse un pez de colores con los emolumentos que gane aquí. Y vamos ya con la primera pregunta...”&lt;br /&gt;- No sé si me va a dar tiempo – le digo a Eroski, obviando el comentario de Pampli.&lt;br /&gt;- 24 horas – dice Eroski al tiempo que se levanta de su silla y se dirige a la barra. Supongo que lo de 24 ha sido para dejarme bastante claro que no me van a regalar esas dos horas que Pampli se ha sacado de la manga. Nada más. Ni un comentario, ninguna otra mirada. Se va como si no nos hubiésemos visto en la vida. Y ahora es cuando realmente me percato de lo estrecho, mugriento, frío, oscuro y profundo es el pozo al que acabo de saltar de cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/deed.es" rel="license"&gt;&lt;/a&gt;Esta obra está bajo una &lt;a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/deed.es" rel="license"&gt;licencia de Creative Commons&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4868168018619969980-8410086826474359787?l=relatospitxorras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/8410086826474359787'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/8410086826474359787'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatospitxorras.blogspot.com/2007/01/eroski.html' title='Eroski'/><author><name>Á</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06849316705678727487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_uZokH64fG_g/SdJyy5zph4I/AAAAAAAAADU/Wt1yLu4Y6iI/s1600-R/4486545.ed229efc.560.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4868168018619969980.post-4568006492768262001</id><published>2007-01-06T02:32:00.000-08:00</published><updated>2007-01-06T02:38:50.726-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Andrés'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='salzereda'/><title type='text'>ENCÍS DE LLUNA</title><content type='html'>“Mira, un gat!” va dir assenyalant l'ombra d'un 127 mal aparcat. Vaig aixecar el cap massa tard però, malgrat tot, vaig assentir per fer-li creure que l'havia vist.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vam continuar caminant; era una nit trista. Vaig intentar buscar l'estela de la lluna per sobra del mur discontinu de pisos que limitaven la meva visió. Feia uns dies que havia estat lluna plena i jo l'havia pogut contemplar mentre passejava per una de les amples avingudes que fugen de la ciutat. Llavors la seva presència m'havia desconcertat. La seva encisadora visió havia fet tornar a mi una sensació desconeguda durant molt temps...  semblava com si en aquell instant ella li hagués donat un sentit perdut a l'esclat dels meus ulls. Però avui no havia tingut sort. El carreró era massa estret i els edificis massa alts. Avui fins i tot ella em negava la seva presència.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Mira, un altre!” aquesta vegada si que l'havia vist. La totpoderosa llum d'un fanal el deixà al descobert. Era un gat pàl·lid, flàccid, escardalenc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“N'hi ha per tot arreu”  va dir. “Aquests animals tenen males puces. A la més mínima se't llancen als ulls”. Exagerava, com sempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En acomiadar-nos vaig continuar caminant. El carrer era llarg, molt llarg i jo estava sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;/No he estat una companyia massa agradable avui. Però això tampoc no importa massa/&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una ombra em mostrà el meu error: “N'hi ha per tot arreu”. Tenia raó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un altre va travessar el carrer molt a prop meu, sense mostrar cap mena de temor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;br /&gt;/Després de tot no tenen cap motiu per mostrar-lo. Son sota la seva protecció i si mes no durant la nit, serien els amos del carrer, tal i com sempre ho han estat./&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminava inquiet, gairebé tremolós. La incertesa començava a endinsar-se al meu interior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un altre va sortir sota un contenidor d'escombraries. Es movia amb gravidesa i ni tan sols va dignar-se a dirigir-me una mirada. Un de més polit miolava assegut tranquil·lament sobre una tapia de ciment. A cap d'ells no l'importava la meva presència. En aquell moment semblava com si RES no els importès. Com si RES no els pogués inquietar. Com si sabessin que algú els protegia, algú per sobre d'ells, per sobre dels homes...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;/Això no te sentit/&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jo caminava, caminava, caminava. I ells sortien de sota dels cotxes, sortien de darrera els fanals, sortien de dins dels portals, sortien del damunt dels arbres, sortien, sortien, sortien...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I jo continuava caminant, però ella no hi era.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I jo la buscava: “On ets?, on ets?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I jo continuava caminant, cada vegada més de pressa. Caminava sense saber cap a on, ni tan sols per què.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;/Però això no té importància. Res no te ja importància/&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Havia caigut sota el seu encís i no en podia sortir, no en volia sortir: “On ets?, on ets?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cridava amb tota la força de la meva ànima i els crits es fonien amb els miols i els miols enfonsaven els crits i els feien desaparèixer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I quan tot eren miols, ella va aparèixer. I vaig voler saltar per apropar-me, però no vaig poder, sentia un pes que em lligava al terra: “Una cua!”, vaig exclamar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;/La meva cua/&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella s'havia fet amb mi. Havia caigut sota el seu encanteri, com tots els altres, i ja no podia fer res.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miolar, això si. Miolar com feien els altres demanant-li la fi del nostre malson. &lt;br /&gt;La resta... la resta ja no importava.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;“Nou de nous” &lt;br /&gt;Sant Jordi 1988.&lt;br /&gt;IES La Salzereda&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--Creative Commons License--&gt;&lt;a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/deed.es" rel="license"&gt;&lt;img alt="Creative Commons License" style="border-width: 0" src="http://i.creativecommons.org/l/by-nc-nd/2.5/es/88x31.png"/&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;Esta obra est&amp;#225; bajo una &lt;a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/deed.es" rel="license"&gt;licencia de Creative Commons&lt;/a&gt;.&lt;!--/Creative Commons License--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4868168018619969980-4568006492768262001?l=relatospitxorras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/4568006492768262001'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/4568006492768262001'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatospitxorras.blogspot.com/2007/01/encs-de-lluna.html' title='ENCÍS DE LLUNA'/><author><name>Andrés</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://2.bp.blogspot.com/_jrK0A-70KyQ/Sxn3E4nrvUI/AAAAAAAAA4o/bCPhTr7JpNo/S220/logo.png'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4868168018619969980.post-8636171510700848760</id><published>2007-01-04T06:25:00.000-08:00</published><updated>2007-01-14T00:48:07.443-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pollo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='bares'/><title type='text'>Bar Granada</title><content type='html'>La verdad es que nunca he sabido muy bien por qué vamos a este bar,en mi caso quedo allí por las mañanas para tomar el cortao,lo cual equivale a llevar el día más suelto que Jose Coronado.El señor Rafael tiene la habilidad de hacer uno de los peores cafes que he probado nunca,pero se enrolla bastante más que el jefe poniendo tapas,uno de los pilares de cualquier bar para quintear,porque si tienes que depender del jefe (señor Pepe),vas listo,puedes llevar allí metido 4 horas,con sus respectivos 10-12 quintos y su tapa no pasará de unos miserables morros,que como primera opción pues no está mal,pero a medida que vas bebiendo pues se agradecería algo de variedad,pero eso parece estar reservado a los parroquianos de mayor edad,y no me refiero al Dani ni al Andrés,sino a los abuelos que pululan por alí a diario.Suerte que el Rafael,pese a su vena borde,se encarga de nosotros cuando estamos los sábados en grupillo,quiero pensar que es uno de los motivos por los que vamos,aparte de estar bastante mejor situado que el resto de "antros" de los que se ha hablado en este blog.Es pequeño,el lavabo siempre está hecho unos zorros,ponen madrid televisión por las mañanas,y muy interesante no suelen ser los partidos de los juveniles del real madrid,por cierto que tampoco los del primer equipo,pero alí estamos,escuchando las dos únicas frases que salen del señor Pepe:"qué pasa chavales" y "¿los quintos mahou?",además de una risa bastante lejana a ser contagiosa.Asi que,pese a todas las desventajas que ofrece este lugar,hay que reconocer que es un bar pitxorra puro y duro,y que se merece una entrada en toda regla,un saludo a todos los que son o alguna vez han sido parroquianos de una bar de los más auténticos de Santa Coloma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/deed.es" rel="license"&gt;&lt;/a&gt;Esta obra está bajo una &lt;a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/deed.es" rel="license"&gt;licencia de Creative Commons&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4868168018619969980-8636171510700848760?l=relatospitxorras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/8636171510700848760'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/8636171510700848760'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatospitxorras.blogspot.com/2007/01/bar-granada.html' title='Bar Granada'/><author><name>Á</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06849316705678727487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_uZokH64fG_g/SdJyy5zph4I/AAAAAAAAADU/Wt1yLu4Y6iI/s1600-R/4486545.ed229efc.560.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4868168018619969980.post-498625694353913646</id><published>2007-01-04T06:24:00.002-08:00</published><updated>2007-01-04T06:35:47.339-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Angel'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='bares'/><title type='text'>Matías (viejo Matías)</title><content type='html'>“Buenos días amigo mío” es el grito de guerra con el que recibe el Matías a su selecta clientela. Como en todo, para ganarte su confianza ha hecho falta invertir en muchos quintos, partidos de fútbol, tapillas y bocatas de jamón (del sucio, como dice el Pollico).El Matías es un visionario, un broker del quinteo que se dedica a comprar bares que están casi en quiebra y reflotarlos. Cuando ha conseguido que funcione, lo traspasa y se va a por otro. ¿Y qué consigue el Matías con esto? Pues aparte de dejarse la espalda imagino que dinero.Esta crónica no se centra en el Matías actual, en el popular barrio de Singuerlín (y no San Guirlín como escribió algún cafre que vendía su piso…) sino en el anterior Matías, el que antaño fuera el bar Trébol.Aquel Matías era un bar pequeño en el que se agolpaba gran cantidad de quinteadores y chateadores de vinillos. Entre los grupúsculos que se formaban había buen rollo, y la mayoría de ellos eran conocidos de etapas anteriores, (esto tienen los quintos, que fomentan el reencuentro). Al cruzar una cortinilla de esas que se ponen en las casas de pueblo para que no entren moscas, accedías al lavabo, que también era minúsculo (creo que es una premisa necesaria para catalogar a un bar como Pitxorra) y a un pequeño almacén (bastante limpio, todo hay que decirlo).Para evitar problemas de visionado y de incompatibilidades futbolísticas, el Matías tenía dos teles que siempre estaban encendidas. Pedirle un cambio de canal era (y es) jugársela. Si lo pillas de buenas te dará el mando “ponlo tú mismo amigo mío”, pero si le pillas de malas lo más probable es que haga un comentario del estilo “¿me ves parao o qué?” lo suficientemente alto como para que lo escuche todo el bar y en un tono que busca el sonrojo. Y es que esto tiene el Matías, que el viento regula su temperamento.Las tapas del Matías son muy buenas. Cocinan (él y su mujer) prácticamente todos los días, lo que hace que siempre comas caliente. Destaca la gran variedad del “menú”. Sepia con tomate, costillas, albondigas, morros, alas de pollo, pinchos, queso, jamón, almendras saladas (siempre tiene una bandeja de lo más apetecible) y todo lo que pueda ser cocinable. Lo bueno del Matías es que, a diferencia de otros, tiene el bar acondicionado para que después del quinteo puedas improvisar un tapeo, una comida o una cena. Los bocatas son generosos y las bandejas de jamón ibérico y queso espectaculares. Y si vas a desayunar, lo más probable es que ya empalmes con la hora de quintear.El Matías es madridista empedernido, no le importa gritar improperios mientras se disputan los partidos (y cuando no se disputan…), ni discutir airosamente sobre fútbol o lo que se tercie. Es de esa clase de personas que cuando tiene razón grita, y cuando no la tiene grita aún más para amedrentar a su oponente.La ubicación actual no es muy buena, pero algo tendrá este bar cuando seguimos yendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/deed.es" rel="license"&gt;&lt;/a&gt;Esta obra está bajo una &lt;a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/deed.es" rel="license"&gt;licencia de Creative Commons&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4868168018619969980-498625694353913646?l=relatospitxorras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/498625694353913646'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/498625694353913646'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatospitxorras.blogspot.com/2007/01/matas-viejo-matas.html' title='Matías (viejo Matías)'/><author><name>Á</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06849316705678727487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_uZokH64fG_g/SdJyy5zph4I/AAAAAAAAADU/Wt1yLu4Y6iI/s1600-R/4486545.ed229efc.560.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4868168018619969980.post-5258869740019985629</id><published>2007-01-04T06:24:00.001-08:00</published><updated>2007-01-04T06:36:03.399-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Angel'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='bares'/><title type='text'>El Antibar</title><content type='html'>Uno se pone a escribir sobre este bar y la verdad es que no sabe por dónde empezar. No recuerdo el nombre que tenía por aquel entonces, pero independientemente de cuál fuese, en cuanto entramos por la puerta por primera vez, uno de nosotros (creo recordar que el Pollo) lo apodó Antibar. Y con el Anti se quedó, aunque postreramente en el cartel lucía un “Aý tú” que hubiese provocado el infarto instántaneo de cualquier miembro de la Real Academia de la Lengua Española.El Antibar estaba capitaneado por Rafa, un tío curtido, bajito, rechoncho, con voz cazayera, barba guarra de tres días y gafas siempre sucias que vestía con camiseta de tirantes de algún grupo heavy, bermudas, calcetines blancos y unas jotajayver negras. El Rafa no hablaba, gritaba (excepto a las mujeres, con las cuáles era todo un galán).Cuando cruzabas el umbral del Anti entrabas en otra dimensión. Era un bar viejo y sucio (más lo segundo que lo primero). El único local que he conocido en el que una mano de pintura obtenía el resultado totalmente inverso al esperado. Cada verano llegabas de vacaciones y te lo encontrabas pintado de un color más chillón, con las cajas de cerveza, la tele y las máquinas movidas de sitio, pero con el mismo aspecto de dejadez.Las tapillas del antibar eran excelentes cuando cocinaba su mujer, la cuál siempre lucía una dulce sonrisa. Los sábados hacía una fuente de callos que si no llegabas pronto no probabas. Algunos domingos te sorprendían con paella. Bravas, jamón, huevo duro, pan con atún, carne magra con tomate… y alitas de pollo, con un rebozado espectacular cuya fórmula compite en secretismo con la de la Coca-Cola. Y como tapa estrella, no por su sabor sino por su elaboración, “la chistorra al alcohol de quemar”. Sin duda estaba patentada por el Rafa. El tío sacaba una botella de alcohol, regaba los trozos de chistorra y le prendía fuego. Era brutal (recuerdo el día en que a uno de nosotros, no diré el nombre, bueno sí, el Herraiz, se le ocurrió apagar el fuego antes de que dejase de prender por sí mismo. Nosotros, empanaos con el fútbol, cuando nos llevamos un trozo a la boca directamente lo escupimos al grito de “cagüendios”!!!. Podéis hacer la prueba en casa degustando un trozo de chorizo mojado en alcohol de 96º).Las tapas fueron perdiendo fuelle al ritmo que hacía lo propio su relación marital, pero no es el fin de esta crónica ir por esos derroteros.Como en la mayoría de bares pitxorras, tuvimos una época dorada. En el Anti pasamos varios años de quintos, fútbol, remigios y dados. Pero sin duda, el momento álgido fue la despedida del Kuñao. El Rafa acondicionó el local para que pudiésemos iniciar la celebración allí (cena incluída) 25 personas. Creo que todos guardamos en nuestro cerebelo aquella noche (y en nuestra retina imágenes sorprendentes).La decoración del Anti se basaba principalmente en los objetos (sobre todo mecheros) que extraía de la máquina de pinzas. Un día, entre ronda y ronda, el Rafa nos confesó que por la noche bajaban la persiana y entre unos cuantos volcaban la máquina y él metía la mano por la puertecilla para sacar los premios.Cuando entrabas al lavabo te podías encontrar cualquier cosa (cuando digo cualquier cosa, realmente me refiero a cualquier cosa). Lo mejor fue cuando le dio por decorarlo con posters del Hot Video.En el Anti podías pedir seis cañas y te las ponía todas diferentes. Vasos, copas, jarras, daba igual, lo que pudiese pasar por limpio te lo encasquetaba. Eso sí, el verano que guardaba las jarras en la nevera de los helados fue el mejor, llegabas de la playa y te ponía una cerveza con escarcha… eso no tenía precio.Lo mejor de todo es que el Rafa era (es) un colega. Un tipo de éstos que camufla su sensibilidad proyectando una imagen de dureza exterior. Pero bastaba con rascar en la superficie para corroborar que bajo ese disfraz vivía un buenazo.El Rafa se levantaba los domingos a las seis de la tarde, se echaba dos litros de colonia y se repeinaba para atrás cual torero en plena faena. Era todo un personaje.Y como conclusión dos cosas. La primera dejar patente que no he hablado de la fauna allí congregada, ya que da para mucho y creo que deberíamos iniciar una nueva sección para este tema. Y la segunda, que todos los que hemos pasado por allí tenemos que dar las gracias por seguir vivos, porque no sé cómo no se nos llevó por delante la hija, cuando entraba con los patines…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/deed.es" rel="license"&gt;&lt;/a&gt;Esta obra está bajo una &lt;a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/deed.es" rel="license"&gt;licencia de Creative Commons&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4868168018619969980-5258869740019985629?l=relatospitxorras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/5258869740019985629'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/5258869740019985629'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatospitxorras.blogspot.com/2007/01/el-antibar.html' title='El Antibar'/><author><name>Á</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06849316705678727487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_uZokH64fG_g/SdJyy5zph4I/AAAAAAAAADU/Wt1yLu4Y6iI/s1600-R/4486545.ed229efc.560.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4868168018619969980.post-2384245608336337269</id><published>2007-01-04T06:20:00.000-08:00</published><updated>2007-01-04T06:24:01.478-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Angel'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='bares'/><title type='text'>Bar Área (PITXORRAS, el origen)</title><content type='html'>¡Ay qué buenos pitxorras! Así nos recibía el amigo Gregorio, un tajarina que decía vivir en San Adrian y que siempre estaba allí gritando ¡Tiempo!, cuando hacíamos acto de presencia en el Área. El Bar Frankfurt Área era un minúsculo bar ubicado en la calle Milà i Fontanals, al ladito de Can Mariné. Al margen de las pegatinas que decoraban las paredes, de Frankfurt tenía más bien poco (alguna vez compró salchichas alemanas, pero no cuajó el tema) pero de bar hay que reconocer que contaba con todo lo necesario: una barra, varios taburetes, dos mesas (siempre llenas de cajas), abueletes bebiendo chatos de vino y/o de cerveza, tajarinas criticando a los chinos que no paraban de jugar a la CIRSA y beber café con leche, una tele con el satélite piruleao emitiendo Canal Sur o el Canal de Caza y Pesca las 24 horas (a excepción del fútbol, claro), un cuchitril a modo de lavabo, quintos Mahou con tapilla (lo mejor del mundo era coincidir cuando su mujer estaba cocinando) y una manada de frikis antológicos (este apartado da para un capítulo entero). Y al frente de todo el amigo Nasta, de la dinastía de los Nasta, Anastasio él, Anastasio su padre (vaya cara de cabrón tenía el pavo y vaya platazos de gambas se jincaba a caraperro) y Anastasio su hijo (manda huevos). El Nasta era un tío que dedicaba las horas justas al negocio (20 diarias), que se preocupaba bastante por su estado físico y el de los suyos (calculo que entre él, su mujer y su retoño rondaban la tonelada) y que soñaba con tener un cortijo en su pueblo con reses bravas. El bar lo descubrió uno de nuestros mejores exploradores, el kuñao, y recuerdo que el Nasta no nos ponía muy buena cara las primeras veces, pero en cuanto vio que éramos capaces de bebernos una docena de quintos por persona en menos de una hora pasó a ostentarnos la categoría de Clientes VIP (lo cuál te daba derecho a una caña gratis si te quedabas hasta que cerrase). ¡Dentro hay sitio! Era el grito más popular del amigo Nasta. Muchas horas, muchas fiestas, muchos quintos, muchas tapillas, muchos partidos, muchos buenos momentos, muchas risas y muchos emolumentos nos hemos dejado en aquel bar.Un abrazo amigo Nasta, saluda de nuestra parte a tus reses bravas. Dentro ya no hay sitio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4868168018619969980-2384245608336337269?l=relatospitxorras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/2384245608336337269'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/2384245608336337269'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatospitxorras.blogspot.com/2007/01/bar-rea-pitxorras-el-origen.html' title='Bar Área (PITXORRAS, el origen)'/><author><name>Á</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06849316705678727487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_uZokH64fG_g/SdJyy5zph4I/AAAAAAAAADU/Wt1yLu4Y6iI/s1600-R/4486545.ed229efc.560.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4868168018619969980.post-8292016663340518028</id><published>2007-01-02T12:21:00.001-08:00</published><updated>2007-01-02T12:21:44.511-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Andrés'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='bares'/><title type='text'>Tasqueta J.J</title><content type='html'>Pequeño, alejado y de mal aparcar, sombrío y mal ventilado, la Tasqueta es uno de esos garitos a los que las parientas no gustan de ir y eso, en ocasiones, no está del todo mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Que por qué vamos allí?... sin lugar a dudas, por Juan el dueño de la Tasqueta. El mejor barman que yo haya conocido nunca. Siempre cordial, siempre amable. Juan recuerda tu nombre aunque haga más de seis meses que no te ve, simpático y de conversación fácil que prodiga lo justo y necesario, siempre que el curro se lo permite, pero sin llegar a hacerse pesado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que Juan tiene talento para estar detrás de la barra, un talento innato. Maneja los tiempos con facilidad, nunca se equivoca ni se atavala aunque el garito esté a rebosar. No deja nunca una ronda sin poner y mucho menos una tapa. Más bien al contrario, Juan maneja el arte del tapeo con una maestría digna de presenciar y que a mí, veterano como soy del arte de quintear, no deja de asombrarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la barra de la Tasqueta SIEMPRE hay algo para picar, no falta el jamón de mono y las patatas fritas "a granel" y casi antes de poner el quinto ya está Juan con sus tapas.  Las alitas de pollo son su especialidad, también gusta de ofrecer medio huevo duro con pimienta que con un quinto en la mano entra como dios. Se prodigan las tapas de morro, banderillas y más de cuando en cuando oreja de cerdo o pescaitos y si llevas los quintos suficientes, que no son pocos, hasta jamón. Pero no es su oferta de tapas lo que más llama mi atención, sino la impresionante maestría con la que Juan maneja los "tempos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los primeros lances, los más rápidos, cuando uno llega seco y los quintos entran bien, Juan pone la tapa antes que el quinto, para que no falte nunca. Cuando ya llevas unas rondas y el ritmo se relaja es cuando aparece la "tapa del quinto perdido", una segunda tapa que Juan pone en una ronda y que te rompe todos los esquemas.  A partir de este momento tú ya no controlas el ritmo del quinteo, lo has perdido y sabes a ciencia cierta que nunca más lo vas a recuperar, estás a su merced. A partir de ese punto crítico pierdes el control, Juan tiene la baraja en la mano y reparte a su gusto. Y es que ya no existe el sagrado binomio quinto-tapa, se ha roto, a partir de ese momento tú pides un quinto para poder acabarte la "tapa del quinto perdido", y cuando acabas con la tapa, y casi con tu quinto, es cuando Juan te "encaja" otra tapa, la que en teoría corresponde al quinto que llevas en la mano y que ya te has bebido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la tapa en la barra y sin líquido en el botellín, no te queda más remedio que pedir otra ronda y ya eres otra víctima más de Juan. Que repite y repite su mano hasta que no puedes más y no te queda más remedio que decir "Juan por favor, no pongas más, que se va a quedar ahí..."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que está muy feo que un pitxorra renuncie a una tapa, y Juan lo sabe bien. Son de esas leyes no escritas que todos los feligreses conocemos bien, una tapa es un regalo que te hace el dueño y los regalos no se desprecian.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--Creative Commons License--&gt;&lt;a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/deed.es" rel="license"&gt;&lt;img alt="Creative Commons License" style="border-width: 0" src="http://i.creativecommons.org/l/by-nc-nd/2.5/es/88x31.png"/&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;Esta obra est&amp;#225; bajo una &lt;a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/deed.es" rel="license"&gt;licencia de Creative Commons&lt;/a&gt;.&lt;!--/Creative Commons License--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4868168018619969980-8292016663340518028?l=relatospitxorras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/8292016663340518028'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/8292016663340518028'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatospitxorras.blogspot.com/2007/01/tasqueta-jj.html' title='Tasqueta J.J'/><author><name>Andrés</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://2.bp.blogspot.com/_jrK0A-70KyQ/Sxn3E4nrvUI/AAAAAAAAA4o/bCPhTr7JpNo/S220/logo.png'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4868168018619969980.post-1854224651453618856</id><published>2007-01-02T12:20:00.000-08:00</published><updated>2007-01-02T12:21:14.220-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Andrés'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='bares'/><title type='text'>Punto de Encuentro</title><content type='html'>El Antonio es un tipo agrio, antipático; duro de carácter y duro de oído.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé como hemos acabado aquí, pero desde el cierre del bar Área los pitxorras deambulan sin hogar; reparten sus quedadas entre el bar Manolo, el Granada y últimamente, el Punto de encuentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como bar no está mal, es mucho más amplio que el Área y está muy bien situado, es casi céntrico. Tiene el plus, fundamental para las quedadas futboleras, una buena tele y cuatro mesitas que ocupan las parientas aquellos días que consienten en acompañarnos a ver el partido. Pero todo eso apenas compensa el tener que aguantar al Antonio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como ya he dicho el tipo es seco, con una voz de cazalla que se entromete en mitad de las conversaciones sin previa invitación, de ideas fachosas (un poco racista, por decirlo suavemente) y por si fuera poco "merengón". Pero son sus ideas y como el mismo se encarga de recordar a la parroquia de vez en cuando, es su casa, así que si te gusta bien y si no ya sabes donde está la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Antonio es además durillo de oído, creo que no oye bien por el lado derecho, de  manera que cuando le dices alguna cosa y pasa de ti, nunca sabes si es que realmente no te ha oído o es que no te ha querido oír. De cualquier manera intento reducir la conversación a los mínimos exigibles por la transacción comercial que nos ocupa:&lt;br /&gt;"Antonio, pon otra ronda" y poco más. Yo no comulgo con sus ideas y él lo sabe...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no todo el personal del Punto es el Antonio, de ser así seguramente no habríamos vuelto el primer día que oímos una de sus sentencias. Pero volvemos y lo hacemos probablemente por sus tapas: rabas, patatas asadas, oreja... y los sábados cazuelitas de migas y de cocido: ¡IMPRESIONANTE!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La señora Virtudes no tiene rival en los fogones y eso compensa. El Antonio, que no es tonto, lo sabe bien y entre ronda y ronda va dejando caer en la barra los esperados platitos con regularidad.  El Antonio no es simpático, pero conoce bien su oficio, eso no se le puede negar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--Creative Commons License--&gt;&lt;a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/deed.es" rel="license"&gt;&lt;img alt="Creative Commons License" style="border-width: 0" src="http://i.creativecommons.org/l/by-nc-nd/2.5/es/88x31.png"/&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;Esta obra est&amp;#225; bajo una &lt;a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/deed.es" rel="license"&gt;licencia de Creative Commons&lt;/a&gt;.&lt;!--/Creative Commons License--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4868168018619969980-1854224651453618856?l=relatospitxorras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/1854224651453618856'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/1854224651453618856'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatospitxorras.blogspot.com/2007/01/punto-de-encuentro.html' title='Punto de Encuentro'/><author><name>Andrés</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://2.bp.blogspot.com/_jrK0A-70KyQ/Sxn3E4nrvUI/AAAAAAAAA4o/bCPhTr7JpNo/S220/logo.png'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4868168018619969980.post-3988820354996720514</id><published>2007-01-02T12:19:00.001-08:00</published><updated>2007-01-02T12:20:37.246-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Andrés'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='bares'/><title type='text'>Bar Luis</title><content type='html'>El Luis ponía dos tapas que alternaba con rigurosidad binaria: riñones y carne con tomate, riñones y carne con tomate... aunque lo cierto es que carne en aquellos blancos y ovalados platitos se podía encontrar poca, era mas bien de un revoltillo de todo tipo de despojos de matarife: tripas, sesaillas, riñones y cualquier resto de matadero que la parienta hubiese tenido a bien comprar la semana anterior; pero como solíamos decir con honda resignación: "el tomate lo tapa todo" y es bien cierto. Aquellos días en los que la parienta no había podido cumplir con su ritual visita al matarife, el Luis nos agasajaba con su reserva de "jamón de mono".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba claro que no subíamos al Luis para degustar sus delicatessen, ni por la simpatía que irradiaba el colega, pero al margen de lo exiguo de su carta de tapas, en el Luis había todo lo necesario para pasar una buena mañana de sábado: básicamente había quintos (muchos), cinco o seis mesas con sus respectivos tapetes verdes, barajas para jugar al remigio y poco más, pero por aquellos entonces eso era todo lo que necesitábamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el Luis también moraba el Juanma. A sus escasos 15 años el chaval tenía ya más tablas detrás de la barra que muchos de los camareros con los que me he tropezado después durante mis años de ulteriores correrías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además de Juanma, el Luis y la parroquia de habituales del tugurio, en el Luis quedábamos en la mayoría de ocasiones el Danielo, el Tomás, el Manolet y un servidor. No es que fuésemos demasiados ni tampoco éramos pocos, éramos sencillamente los justos:  un remigio de tres se hace aburrido, de dos es impensable y de más de cuatro... complicado, sobre todo a partir del tercer plato de mixtura con tomate.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el Luis tenia uno de aquellos días en los que le daba por ponerse simpático, se empeñaba en enseñarnos un truco que hacia desde la barra con una moneda y unos vasos de tubo. Creo recordar que la moneda acababa desapareciendo, o cambiando de vaso, no conservo nítido el recuerdo y es que el Luis siempre se esperaba a última hora, cuando la concurrencia andaba ya escasa de luces de forma que no pudiera pillarle la treta al muy cabrón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Luis cerró, el Juanma deambula ahora por ahí vendiendo pisos y a nosotros, pobres exiliados, no nos quedó más remedio que vagar buscando otros garitos donde cobijarnos, pero esa es otra historia y tendrá su lugar en otra ocasión. Lo cierto es que desde entonces las mañanas de los sábados no han sido lo mismo y aún ahora, cuando alguna vez tropiezo con una baraja de remigio en las manos, hay veces que me sorprendo a mí mismo mirando atrás esperando a que llegue la tapa de carne con tomate.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--Creative Commons License--&gt;&lt;a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/deed.es" rel="license"&gt;&lt;img alt="Creative Commons License" style="border-width: 0" src="http://i.creativecommons.org/l/by-nc-nd/2.5/es/88x31.png"/&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;Esta obra est&amp;#225; bajo una &lt;a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/deed.es" rel="license"&gt;licencia de Creative Commons&lt;/a&gt;.&lt;!--/Creative Commons License--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4868168018619969980-3988820354996720514?l=relatospitxorras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/3988820354996720514'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/3988820354996720514'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatospitxorras.blogspot.com/2007/01/bar-lus.html' title='Bar Luis'/><author><name>Andrés</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://2.bp.blogspot.com/_jrK0A-70KyQ/Sxn3E4nrvUI/AAAAAAAAA4o/bCPhTr7JpNo/S220/logo.png'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4868168018619969980.post-4645287438288353118</id><published>2007-01-02T12:06:00.000-08:00</published><updated>2007-01-02T12:10:41.049-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='concurso06'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Conde'/><title type='text'>Muy buenas, amigo mío!!!</title><content type='html'>- “¡Muy buenas amigo mío!”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- “¡Muy buenas!”, respondo casi de forma automática, quizá por la costumbre, quizá porque la única neurona que sobrevive después de lo de anoche todavía tiene la suficiente educación como para que mi ser transmita el mensaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- “¿Un quintillo?”.&lt;br /&gt;- “No, mejor me pones un zumito”.&lt;br /&gt;- “¡Vaya! Como estamos…”, responde el camarero con sorna.&lt;br /&gt;- “Si, ¡la resaca es lo que tiene!”, digo a modo de excusa cuando en realidad lo que quiero decir es:”Tendrías que estar como yo estoy ahora, no te jode…”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad es que esta situación no es nueva para mi, sobre todo porque viene siendo habitual los domingos por la mañana, después de una noche de alcohol como la de los sábados, pero parece que es francamente cierto lo que se dice de que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra, en mi caso daría gracias a Dios si solo hubieran sido dos veces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sensación de que mi cuerpo y mi mente no funcionan acompasados, de que existe una procesión en mi cerebro en memoria de las neuronas muertas por el alcohol y donde las vivas cantan una sonata fúnebre con tambores de guerra, y que mi corazón funciona con un ritmo desacompasado, no por el amor (no estoy en condiciones de sentir ningún tipo de sentimiento) sino porque ni él tiene claro la cantidad de sangre que necesita bombear al resto del cuerpo para que este funcione con aparente normalidad, viene siendo algo que esta empezando a formar parte de mi vida cotidiana, y realmente no se si me gusta. Parece que no escarmiento, si se lo terrible que se siente uno después de una borrachera, ¿Por qué vuelvo cada fin de semana a lo mismo?. Además, parece que de nada sirve las promesas que intento grabarme en mi maltrecho cerebro cada vez que me despierto y suelto la primera palabra del día: “Dios!!!”. No se si buscando su ayuda divina o pidiéndole perdón por haberme pasado por el forro todos los pecados capitales de la Biblia y además sentirme orgulloso de ello, el caso es que siempre me repito la mítica frase del alcohólico reconocido de: “No vuelvo a beber nunca más”, iluso de mi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además no solo eso, sino que no se nos ocurre otra cosa mejor que hacer a mis colegas de barra y a mí que quedar de nuevo el domingo para echar el mal denominado vermú. Hasta el nombre me parece repulsivo en este mismo momento, ni siquiera soy capaz de pensar en alcohol, me dan arcadas y no creo que al camarero le guste ver encima de su barra mi cena de anoche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues si, somos así, que le vamos a hacer, no tenemos remedio o simplemente somos masoquistas, el caso es que alguien, en un momento de euforia desmedida, no se le ocurrió otra cosa mejor que soltar que quedar hoy, domingo, a una hora tal como esta (por cierto, que puñetera manía tengo de ser puntual en todo) para volver a beber. De locos, desde luego…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, el caso es que aquí estoy, con un vaso de zumo de naranja en la barra, un aspecto deplorable a la vista y un “resacón” de los que hacen época, y mis colegas sin venir (puntuales), además, una de las cosas que más me sorprenden de estas situaciones es la poca, por no decir nula, capacidad de recordar las doce horas inmediatamente anteriores a la hora actual, supongo, evidentemente, que por el deplorable estado en el que mis neuronas están. Puedes haber estado con la mujer más increíble del planeta, haber pasado el ridículo más espantoso o haber tenido una experiencia extracorpórea y no acordarte de ello, de verdad, la mente se venga del palizón alcohólico a la que la sometes con creces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los minutos pasan y aquí no se presenta ni Cristo, no me sentaría nada bien haber hecho el esfuerzo titánico de levantarme de la cama para que ninguno de mis amigos se presente, es más, si fuera así que no cuenten más conmigo para ninguna otra cita. Bueno, realmente creo que quedamos así, en tomar un vermú a esta hora, quizá este equivocado, aunque no lo creo puesto que era a una hora realmente temprana y el alcohol todavía no había afectado a mi cuerpo de forma excesivamente nociva. El caso es que no se porque pero tengo la sensación de que no se va a presentar nadie, no sé, es como aquellas extrañas sensaciones que le invaden a uno (creo que sin tener que echarle la culpa al alcohol) como cada vez que tu novia te dice: “Tenemos que hablar”. Bueno, espero 10 minutos más hasta acabarme este zumo que tengo enfrente mió, el cual además, entra en mi cuerpo a duras penas, como si mi ser repulsará cualquier tipo de liquido que entrara en él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que los minutos pasan y ya ni el camarero me intenta dar conversación, y eso que no hay mucha gente en el bar. Es raro, pero todo en el ambiente es como si estuviera en un estado de expectación, de tensa espera, de a ver quien realiza un movimiento realmente definitivo que desencadena una serie de acontecimientos transcendentales, hay como una tensa calma, o al menos es la sensación que tengo, y la verdad es que no sé por qué. No sé pero es como si estuviera paranoico perdido, mejor me dejo de tonterías, sino vienen mis amigos pues mejor, me voy a casa, intento comer algo, que no creo que pueda, e intento que Morfeo se apiade de mi cuerpo y me haga victima de su poder reparador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, decidido, me voy, espero que mis amigos, si se presentan, me comprendan, no estoy en condiciones ni siquiera de mantener una conversación de temas tan trascendentes para mí como el fútbol o la play, o recordar los mejores momentos de anoche cual resumen de la jornada de fútbol en Primera División. Paso, descanso que mi cuerpo me lo pide. Además, las extrañas sensaciones de mi cuerpo solo es miedo, o al menos creo que eso debe ser. Miedo a que de nuevo nos juntemos para un miserable vermú y se nos hagan las siete de la tarde y volvamos a caer completamente alcoholizados. O esa sensación entre miedo y expectación es la que despide el bar de reunión habitual, que cada vez que presiente una reunión como esta siente pena por ver como la juventud destroza su cuerpo, su mente y su lozanía en barras de bar de mala muerte. Como si el local tuviera sentimientos, o al menos más que nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- “Que te de debo por el zumo”, no sin cierta vergüenza porque como se dice en los San Fermines a los borrachos, “Para esto no haber venido”.&lt;br /&gt;- “¿Ya te vas?”, me dice el camarero entre sorprendido y jocoso.&lt;br /&gt;- “Sí, paso de esperar más, no va a venir nadie”&lt;br /&gt;- “Pues nada, un eurillo”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miro en mi pesado monedero cargado de monedas pequeñas fruto de la malísima costumbre que tengo de pagar los “pelotazos” siempre con billetes y no molestarme en mirar el monedero en busca de monedas, no sé si por comodidad o por evitar la mirada asqueada de la camarera cuando alguien le suelta una ristra de monedas encima de la barra. En ese mismo momento suena mi móvil, a la vez que me sorprendo por haber sido la suficientemente hábil esta mañana como para haber acertado el PIN para encenderlo. Veo en la pantalla iluminada y parpadeante el nombre de uno de mis colegas e inmediatamente me viene a mi mente una sensación de alivio porque no me cabe duda de que llama para decirme que no viene porque esta medio difunto. Descuelgo el teléfono:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- “Si”, digo mecánicamente.&lt;br /&gt;- “¿Dónde te has metido?”, me contesta casi gritando&lt;br /&gt;- “!Como que donde me he metido!, estoy esperando en el bar para echar el vermú”, entre sorprendido e indignado&lt;br /&gt;- “Venga, no seas tan gracioso, que no esta el horno para bollos”, “Ven corriendo que te estamos esperando”&lt;br /&gt;- “¿Qué me estáis esperando donde?”, digo completamente perplejo.&lt;br /&gt;- “¿Cómo que donde?”, me dice gritando y con enfado. “¡Que te vengas cagando ostias para el hospital!, quedamos que por la mañana vendrías para estar con ellos.”&lt;br /&gt;- “¡Pero que me estas contando, tío!”, digo sin tener ni idea de lo que realmente me está hablando.&lt;br /&gt;- “¿Ya no te acuerdas de lo de anoche?”, me dice medio alucinando.&lt;br /&gt;- “Pues no”&lt;br /&gt;- “¿No te acuerdas de la pelea?, ¿De las ambulancias?, ¿Del hospital?”, me dice creo que entre lágrimas.&lt;br /&gt;- “Tío, me estás asustando”, digo con el corazón en un puño.&lt;br /&gt;- “¿No te acuerdas que nos liamos a ostias con aquellos niñatos?, que a la salida cogieron a “X” e “Y” en la puerta y les dieron una paliza con unos bates de béisbol. Vino la policía, las ambulancias y estuvimos en el hospital, están en la UCI, en coma. ¿No te acuerdas?”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese mismo momento recorrió un frío sudor mi espalda, un verdadero pánico se apoderó de mí ser e hizo imposible que pudiera articular palabra alguna. No supe reaccionar, por un momento pensé que todo era una broma, que no podía ser que algo tan grave hubiera pasado y yo ni siquiera tuviera un leve recuerdo de ello, pero el estado en el que me había levantado me hacía dudar de absolutamente todo en esta vida, incluso de que realmente estuviera vivo. Fue tal el vuelco que me dio el corazón al escuchar las palabras de mi amigo que no solo la resaca se me pasó instantáneamente, sino que todos los sentidos de mi cuerpo se reiniciaron y fueron poniéndose en estado de pleno funcionamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fueron varios los segundos que tardé en reaccionar antes de poder articular palabra, me quedé inmóvil, con el teléfono en la mano y pegado a la oreja, petrificado a la vez que asustado, muy asustado. Además, por unos momentos tuve una sensación de verdadera culpa, ni siquiera había sido capaz de acordarme de semejante cosa, el alcohol había causado unos estragos en mi memoria que no creía que fuera capaz de algo tan importante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Avergonzado solo pude decir a mi amigo: “Enseguida voy!!!”, con la voz rota y temblorosa. Fue entonces cuando de fondo, en el teléfono, empecé a escuchar unas risillas de fondo. Dudé por un momento de que esas risas que se oían fueran auténticas o era de nuevo mi cerebro que me estaba jugando una mala pasada, pero esas risas cada vez se iban haciendo más fuertes hasta sonar como una carcajada perversa. Como mis sentidos se habían reiniciado de forma increíble enseguida reaccioné, medio paralizado de nuevo solo atiné a decir una palabra, mezcla entre alivio e ira:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- “HIJOS DE PUTA!!!”&lt;br /&gt;- “¡¡¡Gírate capullo!!! Estamos en la puerta del bar, ahora ya te has despertado del todo, ¿no?. Camarero, una ronda de quintos!!!&lt;br /&gt;- “Enseguida”, contestó mirándome con una sonrisa en la cara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los miré sorprendido a todos, sobretodo a los dos amigos que creía en la UCI de un hospital debatiéndose entre la vida y la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- “¿Cómo habéis sido capaces de semejante brutalidad?”, les pregunté ante mi completa perplejidad.&lt;br /&gt;- “Estabas tan muerto en la barra que era la única manera que se nos ha ocurrido para que reaccionaras y pudiéramos beber cerveza todos”, dijo el “bromista” telefónico&lt;br /&gt;- “¡¡¡Esas cervezas!!!”, gritó uno de ellos.&lt;br /&gt;- “Paso de alcohol para siempre, os lo juro”, confesé. “No vuelvo a pasar estos malos ratos jamás en mi vida, no compensa beber alcohol porque sí”.&lt;br /&gt;- “No bebes alcohol por el placer de emborracharte, amigo mío, no es la bebida lo que te gusta, lo que realmente te gusta es el placer de la compañía, como a todos. Así que coge la cerveza y comparte este momento, porque realmente estos momentos no se vuelven a repetir jamás”, sentenció uno de ellos.“Dame ese quinto”, dije entre sonrisas de alegría y alivio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;by Conde&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/deed.es" rel="license"&gt;&lt;img style="BORDER-TOP-WIDTH: 0px; BORDER-LEFT-WIDTH: 0px; BORDER-BOTTOM-WIDTH: 0px; BORDER-RIGHT-WIDTH: 0px" alt="Creative Commons License" src="http://i.creativecommons.org/l/by-nc-nd/2.5/es/88x31.png" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Esta obra está bajo una &lt;a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/deed.es" rel="license"&gt;licencia de Creative Commons&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4868168018619969980-4645287438288353118?l=relatospitxorras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/4645287438288353118'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/4645287438288353118'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatospitxorras.blogspot.com/2007/01/muy-buenas-amigo-mo.html' title='Muy buenas, amigo mío!!!'/><author><name>Á</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06849316705678727487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_uZokH64fG_g/SdJyy5zph4I/AAAAAAAAADU/Wt1yLu4Y6iI/s1600-R/4486545.ed229efc.560.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4868168018619969980.post-8619500983888031718</id><published>2007-01-02T12:04:00.000-08:00</published><updated>2007-01-02T14:26:20.798-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Angel'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='concurso06'/><title type='text'>Callos</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;Finalmente se decidió por aquel bar. Le llamó la atención la vieja madera pintada a mano que franqueaba la puerta a modo de letrero. “Bar Jiménez”, con letras de estilo gótico. Debajo, ligeramente ladeada una frase con claros tintes de orientación al cliente: “Los mejores callos de la comarca”.&lt;br /&gt;Accedió al local con paso decidido. Una rápida ojeada de izquierda a derecha le sirvió para tener un enfoque panorámico y realizar un análisis de la situación. El camarero, de espaldas, se había percatado de su entrada por el reflejo en la cafetera, un gesto que demostraba llevar años desempeñando su oficio.  Al final de la barra dos abueletes bebiendo un chato de vino discutían sobre los resultados de las últimas elecciones.  Un par de metros a su izquierda, un hombre de mediana edad tomaba una caña de cerveza mientras ojeaba el diario deportivo. En el otro extremo, un jubilado apuraba su quinto, con rostro serio y de pocos amigos.&lt;br /&gt;Decidió colocarse en el centro de la barra, en la distancia media entre los solitarios. El camarero se giró y le dio su particular bienvenida.&lt;br /&gt;-          Muy buenas, ¿qué va a ser? – dijo enarcando una ceja en lo que podía ser un movimiento estudiado o un tic de nacimiento.&lt;br /&gt;-          Póngame un quinto, por favor.&lt;br /&gt;-          Ahora mismo – Dio un par de pasos, sacó el botellín de la nevera, lo abrió y se lo puso delante de una forma totalmente robotizada. Cogió una bandejita metálica abrió un bote de cristal grande que contenía garbanzos y se los puso al lado del quinto.&lt;br /&gt;-          Gracias, muy amable.&lt;br /&gt;-          ¿Usted no es de por aquí, no?&lt;br /&gt;-          Pues no, ¿tanto se me nota?&lt;br /&gt;-          Hoy día no es muy habitual que te den las gracias. Y en este barrio mucho menos. – Dijo desafiando a algún cliente que se diese por aludido.&lt;br /&gt;-          No cuesta nada darlas. Y hoy día tampoco es muy habitual que te pongan acompañamiento con la bebida.&lt;br /&gt;-          Lo bueno se pierde amigo. Hace años te podías tomar un par de cervezas en cualquier bar y te ibas comido a casa. Hoy quedan pocos bares en los que te pongan tapa. Lo bueno se pierde – repitió y se giró dando por zanjada la conversación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apuró su cerveza y buscó con la mirada al camarero.&lt;br /&gt;-          ¿Ya se marcha, amigo?&lt;br /&gt;-          Sí, debo irme. ¿Qué le debo?&lt;br /&gt;-          Son setenta y cinco céntimos.&lt;br /&gt;-          Quédese con el cambio – dijo, dándole una moneda de euro.&lt;br /&gt;-          Gracias hombre. Boooooooooteeeeeeeee – gritó al tiempo que tiraba de un cordel que hacía sonar un cencerro. &lt;br /&gt;-          De nada. – contestó un poco perplejo por la parafernalia que había montado con la campana. - Por motivos de trabajo voy a estar por aquí unos cuantos días. Me pasaré a probar esos callos.&lt;br /&gt;-          No se arrepentirá, amigo mío. Los callos Jiménez son únicos en la comarca – dijo señalando al eslogan impreso en el servilletero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* * *&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente volvió más o menos sobre la misma hora. Esta vez había más gente en el bar, contó ocho personas, además del camarero y él.&lt;br /&gt;-          Muy buenas amigo, ¿le apetecen esos callos?&lt;br /&gt;-          Hola. Creo que va a ser mejor dejarlo para otro día, tengo el estómago algo revuelto.&lt;br /&gt;-          Lo mejor para el dolor de barriga es comerse un buen bocata de jamón ibérico y bajarlo con un buen vaso de vino.&lt;br /&gt;-          No suena mal, pero mejor póngame un quinto.&lt;br /&gt;-          Como quiera amigo. ¿Le apetece algo para picar?&lt;br /&gt;-          No, gracias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apuró su quinto y dejó un euro encima del mostrador, esta vez sin despedirse del camarero.&lt;br /&gt;* * *&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando entró en el bar al día siguiente fue directo hacia el taburete que vio libre en el centro de la barra.&lt;br /&gt;-          Amigo mío, parece que haya visto un fantasma, ¿se encuentra bien? – dijo el camarero al verle.&lt;br /&gt;-          No es nada, sólo un mal día – contestó con mirada ausente. – Póngame un quinto por favor.&lt;br /&gt;-          Ahí tiene – el camarero le puso la cerveza acompañada de una bandeja de cacahuetes y se fue hacia el extremo opuesto de la barra. Continuó rellenando los palilleros.&lt;br /&gt;Observó con detenimiento a los clientes apoyados en la barra. Algunas caras ya las conocía de los dos días anteriores, a otros los veía por primera vez, “tan diferentes y tantas cosas en común, si se percatasen de lo similares que son…”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          ¿No le apetecen unos callos, amigo mío? – dijo el camarero que había aparecido como un espectro.&lt;br /&gt;-          No, no tengo hambre, pero gracias. – contestó, saliendo de su trance.&lt;br /&gt;-          ¿Así que un mal día? – dijo soltando el trapo en la barra y adoptando una postura de relajación.&lt;br /&gt;-          Sí, hay días que odio mi trabajo.&lt;br /&gt;-          Si yo le contase amigo mío. Más de cuarenta años llevo detrás de la barra y le aseguro que las he visto de todos los colores.&lt;br /&gt;-          ¿Ha pensado en escribir un libro? Seguro que tiene un montón de anécdotas interesantes que explicar. Cuarenta años dan para mucho. &lt;br /&gt;-          Escribir no va conmigo. La última vez que lo hice fue para felicitar las navidades a mi hermanica del pueblo. Y de eso hace una eternidad. Y con los avances de hoy día no podría.&lt;br /&gt;-          Hay cursillos para aprender a manejar el ordenador.&lt;br /&gt;-          Poco tiempo y menos ganas, amigo mío, eso es lo que tengo. Las anécdotas las explico desde aquí, a mi público que son mis clientes, y quien quiera escucharlas que venga y pague su consumición.&lt;br /&gt;-          Me parece una buena política – dijo sonriendo, al tiempo que se miraba el reloj. – Bueno, debo irme, mañana vendré a escuchar alguna buena anécdota. – Apuró el quinto y dejó un euro en la barra. &lt;br /&gt;-          Hasta luego amigo mío.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="OLE_LINK1"&gt;* * *&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mañana del 13 de octubre comenzó como cualquier otra. Hacía años que para levantarse a las 7:20 no le hacía falta el despertador. Su reloj biológico tenía bien aprendido el horario. Se giró hacia su mujer, que continuaba dormida y le dio un beso en la sien acompañado de un susurro de “buenos días”. Se incorporó, se puso las zapatillas y fue al cuarto de baño. Se dio una ducha de agua tibia, se puso el albornoz y se afeitó mientras escuchaba las noticias en la radio “retención de 3 kilómetros en la entrada de la Ronda de Dalt a la altura de Trinitat” lo de cada mañana ¿es que no pueden hacer algo para remediarlo? Pensó para sí mismo.&lt;br /&gt;Picó con los nudillos a la puerta de la habitación contigua y gritó “Buenos días, venga arriba, hace un día precioso”. Fue hacia la cocina y comenzó a preparar el desayuno. Café con leche para su mujer, café solo él y un cola cao para su retoña (ya tiene 15 años, ¡cómo pasa el tiempo! Recuerdo el día que nació como si fuese ayer y ahora está en plena edad del pavo). Sacó una bolsa de magdalenas y una caja de galletas y las puso en el centro de la mesa. Mientras se calentaba la leche fue de nuevo a la habitación y esta vez picó a la puerta con mayor energía “venga, no seas gandula, levanta que el desayuno está en la mesa”. Al mismo tiempo su mujer aparecía por el pasillo con un albornoz y una toalla liada en la cabeza, “Buenos días mi amor”.&lt;br /&gt;Desayunaron los tres viendo las noticias del telediario. Su mujer comentó que antes de ir al Mercado se pasaría por casa de su hermana a que le enseñase a acabar los flecos de la dichosa bufanda que llevaba tejiendo desde antes del verano.&lt;br /&gt;Su hija comentó que ese día visitaban una exposición de pintura en un museo de la ciudad. Lo decía con un tono feliz y aquel brillo en los ojos que tanto le gustaba a su padre. Entre bromas los padres le sacaron que el motivo de la alegría era que estaba “enamorada” de su profesor de arte, el que organizaba la excursión. &lt;br /&gt;Se despidieron los tres en la cocina cuando llamó al timbre la amiga de su hija. Como cada mañana se iban juntas al instituto. Dio un beso a su mujer y se marchó en dirección opuesta a la que había emprendido su hija. Anduvo dos calles y llegó al quiosco.&lt;br /&gt;-          Buenos días&lt;br /&gt;-          Muy buenas, ahí lo tienes- dijo sonriendo el quiosquero señalando con la mirada el diario deportivo. En la portada Ronaldinho con una corona de rey.&lt;br /&gt;-          Anda que si no es por éste ibais a hacer mucho.&lt;br /&gt;-          Claro, claro – dijo el quiosquero – será que el resto son cojos.&lt;br /&gt;-          Mira lo que les pasó a los galácticos, a ver si os sirve de ejemplo.&lt;br /&gt;-          Tranquilo, que me da a mí que estos tienen los pies bien puestos en el suelo.&lt;br /&gt;Le pagó un euro y se marchó, “esto va por rachas, ya vendrán tiempos mejores”. Al girar la siguiente calle apareció el cartel “Bar Jiménez”. Se agachó para subir la persiana y abrió el local.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día no estaba yendo mal, por la mañana había servido más cafés (y carajillos) que de costumbre, y a partir de las 12 comenzaban a organizarse corrillos. Su mujer se estaba retrasando y había faena por hacer, pero aún no era preocupante, podía valerse por sí mismo. A medida que servía cerveza y vino iba rellenando los palilleros, los servilleteros, limpiando la barra y reponiendo bebida en las neveras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-          Buenos días amigo mío –  exclamó sorprendido al verlo aparecer&lt;br /&gt;-          Muy buenas… y gracias, ¡que rapidez! – dijo al ver el quinto ya abierto encima de la barra.&lt;br /&gt;-          Le advierto que hoy los callos están espectaculares, siempre están mejor de un día para otro, ¿quiere probarlos?&lt;br /&gt;-          No gracias, por ahora no.&lt;br /&gt;-          ¿Y qué tal, cómo le va el trabajo por aquí?&lt;br /&gt;-          Bien, aunque hoy ya acabo. Es mi último día.&lt;br /&gt;-          Vaya, ¿tan pronto?&lt;br /&gt;-          Sí – dijo con voz seria y mirándole a los ojos.&lt;br /&gt;-          Esperaba que estuviese más tiempo por aquí.&lt;br /&gt;-          Así son las cosas…&lt;br /&gt;-          Bueno, ¡qué remedio! – dijo el camarero rehuyendo la mirada – Voy a servir a ese corrillo que los tengo secos.&lt;br /&gt;-          Debemos irnos.&lt;br /&gt;-          ¿No vas a dejar que me despida de mi mujer?&lt;br /&gt;-          Lo siento.&lt;br /&gt;-          Bueno, supongo que así son las cosas – dijo fríamente, aunque con el corazón destrozado – Son muchos años en este bar, ¿sabes?, déjame al menos que ponga la última ronda.&lt;br /&gt;-          Bien. Hazlo. &lt;br /&gt;El camarero se giró, abrió la nevera, sacó cuatro quintos y los puso encima de la barra al tiempo que retiraba los botellines vacíos. Fue a la cocina, cortó cuatro rebanadas de pan, les echó un hilo de aceite de oliva por encima y buscó el cuchillo jamonero. Cortó cuatro lonchas de jamón y las puso encima de las rebanadas de pan y sirvió el plato al lado de los cuatro quintos “Esta ronda corre de mi cuenta, buen provecho”. Se quedó varios segundos mirando al bar, con la esperanza de ver a su mujer apareciendo por la puerta.&lt;br /&gt;-          Debemos irnos.&lt;br /&gt;-          Bien, vamos – dijo con voz entrecortada - Vaya, ¡entonces es verdad eso del túnel!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;by Lillo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--Creative Commons License--&gt;&lt;a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/deed.es" rel="license"&gt;&lt;img style="BORDER-TOP-WIDTH: 0px; BORDER-LEFT-WIDTH: 0px; BORDER-BOTTOM-WIDTH: 0px; BORDER-RIGHT-WIDTH: 0px" alt="Creative Commons License" src="http://i.creativecommons.org/l/by-nc-nd/2.5/es/88x31.png" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Esta obra está bajo una &lt;a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/deed.es" rel="license"&gt;licencia de Creative Commons&lt;/a&gt;.&lt;!--/Creative Commons License--&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4868168018619969980-8619500983888031718?l=relatospitxorras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/8619500983888031718'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/8619500983888031718'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatospitxorras.blogspot.com/2007/01/callos.html' title='Callos'/><author><name>Á</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06849316705678727487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_uZokH64fG_g/SdJyy5zph4I/AAAAAAAAADU/Wt1yLu4Y6iI/s1600-R/4486545.ed229efc.560.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4868168018619969980.post-4885665395186051116</id><published>2007-01-02T12:02:00.000-08:00</published><updated>2007-01-02T12:07:42.334-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='concurso06'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Andrés'/><title type='text'>Madrid87</title><content type='html'>I. Del viaje&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Discurría el año del señor de mil novecientos y ochenta y siete cuando una caterva de embarullados pitxorras concebía su particular asalto a la capital del reyno, disimulado este bajo la proclama de “viaje de estudios” aunque fuese pintada la ocasión para cualesquier otro menester salvo el propio del estudio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella debía de ser para los más de aquellos bisoños y aún barbilampiños zagales la primera de sus corredurías a más de un ciento de leguas de distancia del coño de sus madres, pero esa circunstancia no hacia menguar un ápice su ilusión por la contienda sino más bien todo lo contrario, pues azuzaba su deseo por ver mundo más allá de los confines de su Santa Coloma natal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era villa esta por aquel entonces muy temida más allá de las lindes que el río Besós dibuja, pues a ella se referían siempre como “la sin ley” los lugareños de la vecina ciudad condal. De inmerecida fama colmaban sus alforjas los mozalbetes mas no de otro acervo salvo de su ilusión, así que hubieron de empeñar los más de sus menos bienes con tal de recabar los maravedíes necesarios para acometer la tan anhelada empresa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apalabraron para la ocasión los servicios de un carretero con catanga propia que facia pasar las veces por carromato, aunque muy a su pesar y también al de ellos, no pasase aquel artefacto de cochambrosa tartana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tal embarcaron estos con dirección a la corte una fría mañana del duodécimo, bien de madrugada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero si mala era la carreta peor era el carretero: malcarado y fideputa en los mejores de sus días, además de muy trasnochado ya, era este de aquellos fulanos que a fuerza de hacer el camino aprenden a esquivar los baches, mas no a caminar derecho. Alguna zapatiesta se terció con el malnacido y aún podría haber pasado a mayores de no ser por la certeza que estos tenían que, de producirse el ajetreo, su periplo habría acabado aún antes siquiera de comenzar. De esa forma aguantando carrete, carreta y carretero, arribaron a una venta que se hallaba, menos que más, hacia la mitad del camino y que era de visita obligada a cualesquiera que por aquella vía transitase. En ella pararon los viajeros con el ánimo alterado y con la esperanza de apaciguarlo a base de una buena ingesta de cerveza, que como es bien sabido, todo mal cura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acaecióles a nuestros pitxorras al arribar al mencionado mesón el sucedido que a continuación se describe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los viajeros entran en la posada y tal es la conferencia que en esta se mantiene:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viajeros: Posadero.&lt;br /&gt;(Nada)&lt;br /&gt;Viajeros: ¡¡Posadero!! (en buena voz)&lt;br /&gt;Mozo: ¡Vengo!&lt;br /&gt;Mozo (con sorna): ¿Qué mandan vuestras mercedes?&lt;br /&gt;Viajeros: Quince medianas.&lt;br /&gt;Mozo (sorprendido): Sean quince, pues.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mozo desaparece, los rapaces siguen con su cháchara mientras esperan.&lt;br /&gt;...y esperan ... y desesperan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viajeros (entre ellos mesmos): ¿Cuanto pueden tardar unas cervezas? ¿donde habrá ido a buscarlas el mozo? ¡Mozo! ¡Mozo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mozo: Ya va, ya va.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el mozo no aparece. Al cabo vuelven a insistir: ¡Mozo! ¡¡Mozo!! a viva voz reclaman.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y vete aquí que después de la larga espera ven los viajeros aparecer al mozo de la venta trayendo unos humeantes tazones...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegan los primeros de estos tazones a la mesa y los viajeros se aperciben que no es cerveza lo que los colma, sino cocido de achicoria o algo semejante...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Indignados por tal rechifla se dirigen al mozo de esta forma:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viajeros: ¿Que es esto que nos traes, mozo?&lt;br /&gt;Mozo: Sus cafés señores. Disculpen la tardanza, pero quince son muchos cafes, si ustedes me entienden.&lt;br /&gt;Viajeros: ¿Entender? eres tú quien parece no entender, mozo. Media hora hace ya que pedimos nuestras cervezas ¿y ahora nos vienes con estas?&lt;br /&gt;Mozo (confundido): Miren sus mercedes que creo que se equivocan, quince cafés me pidieron y media hora llevo al fogón preparándolos, pues es pequeña la olla que para hervirlo usamos y he tenido que preparar tres tandas; tal ha sido el motivo de mi tardanza.&lt;br /&gt;Viajeros: Mira mozo, que si esto es mofa tiene bien poca gracia. Cansados venimos del largo camino recorrido en esa tartana que ves ahí afuera y no traemos el cuerpo para guasas, así que haz el favor de servir nuestras cervezas y olvidaremos tu tardanza.&lt;br /&gt;Mozo: Perdonen sus señorías pero no pidieron cerveza, sino café... y café les traje. Ahora no puedo llevármelo porque sino el amo querrá descontarlo de mi jornal y no estoy dispuesto a ello.&lt;br /&gt;Viajeros (enojados): Haz venir a tu amo pues, que nosotros hablaremos con él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mozo se retira y vuelve con el posadero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Posadero: ¿Qué desean los señores?&lt;br /&gt;Viajeros: Cervezas... quince.&lt;br /&gt;Posadero: El mozo me dice que pidieron ustedes café, quince para ser exactos.&lt;br /&gt;Viajeros: Mire usted maese posadero, que no son infusiones lo que le hemos demandado con tanto apremio sino cervezas.&lt;br /&gt;Mozo: Medianas me pidieron sus mercedes, y medianas son estas que traje.&lt;br /&gt;Viajeros: Métaseuted ese agua caliente por donde le quepa, señor mozo. (Pues aún mozalbetes los pitxorras eran ya medio bachilleres y tenían un cierto manejo de la lengua del reyno).&lt;br /&gt;Posadero: Por favor, haya paz señores.&lt;br /&gt;Viajeros: Más de media hora hace que dura esta calaberada y empieza ya a oler a chanza...&lt;br /&gt;Posadero: Discúlpenme ustedes pero no alcanzo a entender su problema. Pidieron medianas y medianas les ha servido el mozo. Si ahora quieren ustedes cambiar de parecer...&lt;br /&gt;Viajeros: No hemos cambiado de parecer maese posadero, queríamos cervezas y cerveza queremos, medianas para ser exactos y no este calducho humeante que nos ha traído el mozo.&lt;br /&gt;Posadero (pensativo): Disculpen sus mercedes la pregunta pero ¿de donde vienen?&lt;br /&gt;Viajeros: ¿Y eso que mas da?&lt;br /&gt;Posadero: Da señores, da. Creo comprender lo que aquí ha sucedido y tiene que ver con su procedencia.&lt;br /&gt;Viajeros: De la buena villa de Santa Coloma venimos maese posadero, del condado de Barcelona, mas nada tiene eso que ver con el tema que ahora nos acontece.&lt;br /&gt;Posadero: Tiene señores tiene y yo gustoso se lo explicaré si ustedes me lo concenden.&lt;br /&gt;Viajeros: Venga pues esa explicación, a ver si aclara este girigay.&lt;br /&gt;Posadero: Adivino que no son ustedes de estas tierras ya que de ser así sabrían vuestras mercedes que por aquí cuando alguien quiere un café pide un medio o mediana como han hecho ustedes.&lt;br /&gt;Viajeros: ¿Y que se pide por estas tierras cuando uno quiere una cerveza?&lt;br /&gt;Posadero: A eso por aquí señores, se le llama un tercio...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aclarada la confusión, el buen posadero puso a los viajeros sus cervezas y se guardó para sí los cafés. Los viajeros pagaron sus cervezas y recuperando sus buenas maneras pidieron disculpas al posadero y al mozo por la confusión. Se despidieron y siguieron su camino...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;...Y de esta forma aprendieron los muchachos que hay cosas que no se leen en los libros y que no hay manera de aprender si no es en el camino, como por ejemplo que&lt;br /&gt;CON LAS LEGUAS HASTA LA LENGUA MISMA MUDA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dedicado a Dani, por los días que fueron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;by Andrés&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--Creative Commons License--&gt;&lt;a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/deed.es" rel="license"&gt;&lt;img alt="Creative Commons License" style="border-width: 0" src="http://i.creativecommons.org/l/by-nc-nd/2.5/es/88x31.png" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;Esta obra est&amp;#225; bajo una &lt;a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/deed.es" rel="license"&gt;licencia de Creative Commons&lt;/a&gt;.&lt;!--/Creative Commons License--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4868168018619969980-4885665395186051116?l=relatospitxorras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/4885665395186051116'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/4885665395186051116'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatospitxorras.blogspot.com/2007/01/madrid87.html' title='Madrid87'/><author><name>Á</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06849316705678727487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_uZokH64fG_g/SdJyy5zph4I/AAAAAAAAADU/Wt1yLu4Y6iI/s1600-R/4486545.ed229efc.560.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4868168018619969980.post-2720063106486057350</id><published>2007-01-02T11:33:00.000-08:00</published><updated>2007-01-02T12:06:55.658-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='concurso06'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dani'/><title type='text'>Ensimismado en sí mismo</title><content type='html'>Ensimismado en sí mismo, parco de movimientos e impulsado por la costumbre, sale al patio y rompe la escarcha del cubo, rellenando así la jofaina. Ya el gallo cantó en ese frío febrero.&lt;br /&gt;Mecánicamente, para no pensar, inicia sus quehaceres y se dispone a almohazar al rucio de la cuadra. Abre el portón y el gélido viento inicia inmisericorde el arado de sus todavía tersas mejillas, contrastando con las arrugas presentes en la frente.&lt;br /&gt;Abre, entra, se gira.&lt;br /&gt;Mira al frente y se encuentra con dos ojos negros, con señales de óxido, pertenecientes a una vieja escopeta, que le miran directamente al pecho.&lt;br /&gt;Y entonces, por fin piensa.&lt;br /&gt;Piensa por fin.&lt;br /&gt;Probablemente no son más que unos segundos, pero vuelve a ver a su esposa amortajada hace 4 días, sin llegar siquiera a la treintena, muerta, muerta por sobreparto, le dijeron.&lt;br /&gt;Sobreparto…soledad, falta de médicos o matronas en estas sierras olvidadas, hábitos atávicos no siempre saludables, mala alimentación acumulada en esta maldita posguerra que a tantas familias ha hecho llorar….vuelve a verse a sí mismo puliendo la basta madera de pino para hacer el ataúd, mientras las lágrimas caen por sus mejillas y unos ojos grandes, los ojos del hambre le miran desde el suelo, un par de criaturas asustadas; otro, más alejado, inicia un lloro lastimero, sin fuerzas, secundado al momento por los otros dos. Oyes a tú hermana comentando que algo habrá que hacer con la criatura.&lt;br /&gt;Y él, ni la oye ni piensa; pule la madera, como si mientras realiza su labor más habitual últimamente, el mundo no se acabase de hundir bajo sus pies.&lt;br /&gt;- “Se puede saber que haces con eso”, le espeta al sujeto portador del arma, levantando la mirada triste. Y esa mirada se encuentra con un individuo bajo, renegrido, que huele al estiércol del burro que le dio calor esa noche, que le devuelve la mirada como si estuviese acostumbrado a estas escenas todas las mañanas.&lt;br /&gt;- “Soy del maquis, paisano. Debo cruzar estas sierras para reunirme con una cuadrilla que opera cerca, y me sorprendió la noche y el frío cerca de vuestra aldea. Lo de la herramienta, comenta señalando la escopeta, es puro hábito. No voy a haceros ningún mal”&lt;br /&gt;Ningún mal. Y sigue pensando, y recordando.&lt;br /&gt;Se ve a sí mismo, un zagal que ya cruzaba todas las sierras de la Mancha y media Andalucía con la cuadrilla de segadores cuando debería estar disfrutando de la infancia, regresando con su bien merecido jornal y encontrando en una de estas a su padre colgando de la más alta viga del pajar; muerto y bien muerto. No le causo pesadumbre este hecho, le daba mala vida a su madre. Amigo de Baco y de los naipes, no aportaba a casa, siendo su madre la que malquebien llevaba el sustento a casa.&lt;br /&gt;-“Mira, eso del maquis no va conmigo, y ahora no es el mejor momento en esta casa Así que arrea, recoge tus bártulos y si sales temprano antes llegarás adonde sea que vayas”. La tristeza va dejando paso a la rabia, sopesando las implicaciones de encontrar a un pájaro de esa calaña en su casa. Se oye un portazo, y se inicia un lloro…probablemente sea el recién nacido, que vuelve a tener hambre. Y le vuelve a mirar.&lt;br /&gt;El guerrillero, al oír el llanto, baja la mirada avergonzado e inicia una tímida excusa, bajando el arma, un “vine aquí porque me dijeron que tú eres buena gente, que simpatizas con la causa, no es casualidad…”&lt;br /&gt;Le interrumpe rápido, bajo el tono de voz, con un seco “a lo que te hayan contado ahora no le hagas mientas, que antes era antes y ahora es ahora”&lt;br /&gt;Antes era antes y ahora es ahora, y no más decirlo se le aparece la imagen de su esposa, joven todavía, la frente amplia, la cara ancha y la sonrisa pronta; en una época mejor, sin guerras, o por lo menos no abiertas. No más que la guerra por el sustento. El sentido de rebeldía y esperanza que propagan los tristes maestros de escuela que por aquellas sierras se aventuran, creció aquellos años en su interior. Pensaron que podría cambiar, él y sus hermanos. Qué sus hijos ya no deberían ir a pastorear, a segar. Qué esos hijos recién llegados tendrían otro mundo, más amplio que las sierras que él se veía obligado a recorrer.&lt;br /&gt;-“Llevo una semana caminando, solo pido descansar un par de días hasta que escampe toda la tropa que han reunido los señoritingos y la benemérita y se deshaga la nevada”.&lt;br /&gt;Y mira hacia fuera, y efectivamente se da cuenta de que restos de la nevada de la noche permanecen sobre los tejados, regueros de luz contra las negras tejas, brillantes sobre los primeros rayos del sol de la mañana.&lt;br /&gt;Y mira al suelo, y piensa que ya son demasiados muertos en estas montañas y que no quiere que a él le pese este por lo que dándose la vuelta, lentamente, mientras camina hacia la puerta, le suelta un lacónico, “mañana, mañana te vas”.&lt;br /&gt;Cerró el portón, entro en la casa y siguió sin pensar.&lt;br /&gt;A la mañana siguiente, el “maquis” se había marchado, sin mediar despedida alguna y sin vislumbrar huella alguna de su paso por allí.&lt;br /&gt;Y él, a su vez también encamino sus pasos hacia la capital llevando un pequeño hatillo que lloraba quedamente, sin fuerzas. El hospicio era su destino y la supervivencia era su finalidad. Atrás quedaban tres criaturas, llorando, sin fuerzas.&lt;br /&gt;Mucho tiempo después, ya en otro siglo, un anciano de pelo blanco y mirada vivaz, mientras escanciaba una cerveza en la mesa de un bar de otra capital, otro mundo, el vivido por su hijo y sus nietos estas y otras historias me eran explicadas.&lt;br /&gt;La natural alianza nieto-abuelo contra el pater familias, o dicho de otro modo, el tradicional enfrentamiento paterno-filial, potenciaba el afecto que por el sentía, y permitía épicas confrontaciones dialécticas en la sobremesa, potenciadas por una copita de gandesa o un par de cañas. Y entre disputas banales, se percibían silencios, huecos no rellenos, heridas más profundas que no entendía y que, probablemente no intenté hacer aflorar, pues si su presente era rico e intenso, fiel cronista de la cotidianidad, de la política de actualidad, animal social rodeado siempre de compadres adoptados por sus hijos, como él mismo, cuando rememoraba algún episodio de su larga vida era cuando yo más atención le prestaba. Eran historias de un tiempo pasado, tan cercanas y a la vez tan lejanas.&lt;br /&gt;Siempre, cada año, al despedirme, pensaba que era la última vez que le veía, y siempre me arrepentía de las preguntas no formuladas, las historias no escuchadas o el tiempo que no le dedicaba.&lt;br /&gt;Años después, leí un libro, muy vendido y para mi modesto entender, sobrevalorado.&lt;br /&gt;Y descubrí que en todas las familias hay soldados y todos tenemos nuestra Salamina. Sólo hay que escarbar y eso aflora, pero a veces es preferible el olvido.&lt;br /&gt;Yo escarbé, y descubrí que ese hospicio fue visitado por un hombre con mirar triste durante tres años siempre que tuvo ocasión…hasta que en una visita no hubo a quién visitar.&lt;br /&gt;Ese hombre fue mi abuelo.&lt;br /&gt;Yo soy él y él es yo&lt;br /&gt;Y esto es para él pues yo, que finalmente no tuve el valor para verlo marchar, espero que el olvido no le alcance.&lt;br /&gt;Santa Coloma de Gramenet 13 de noviembre de 2006&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;by Danielo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--Creative Commons License--&gt;&lt;a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/deed.es" rel="license"&gt;&lt;img alt="Creative Commons License" style="border-width: 0" src="http://i.creativecommons.org/l/by-nc-nd/2.5/es/88x31.png" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;Esta obra est&amp;#225; bajo una &lt;a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/deed.es" rel="license"&gt;licencia de Creative Commons&lt;/a&gt;.&lt;!--/Creative Commons License--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4868168018619969980-2720063106486057350?l=relatospitxorras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/2720063106486057350'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4868168018619969980/posts/default/2720063106486057350'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatospitxorras.blogspot.com/2007/01/ensimismado-en-s-mismo.html' title='Ensimismado en sí mismo'/><author><name>Á</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06849316705678727487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://1.bp.blogspot.com/_uZokH64fG_g/SdJyy5zph4I/AAAAAAAAADU/Wt1yLu4Y6iI/s1600-R/4486545.ed229efc.560.jpg'/></author></entry></feed>
